Un equipo de científicos de la Universidad de Miami desarrolló un nuevo método para analizar los secretos de las migraciones de los peces utilizando imágenes del contenido de calor del océano, una información que es de uso común para predecir la intensidad de los huracanes.
Un equipo de científicos de la Universidad de Miami desarrolló un nuevo método para analizar los secretos de las migraciones de los peces utilizando imágenes del contenido de calor del océano, una información que es de uso común para predecir la intensidad de los huracanes.
El estudio, titulado Ocean Heat Content Reveals Secrets of Fish Migration (El contenido de calor del océano revela los secretos de la migración de los peces), fue realizado por investigadores de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami (RSMAS). El grupo empleó al sábalo real o tarpón como marcadores para mostrar cuantitativamente que los grandes peces migratorios, como el atún de aleta amarilla y aleta azul, el marlin azul y blanco, y el pez vela, tienen afinidades por los frentes oceánicos y los vórtices conocidos como “eddies”.
“Los datos del contenido de calor del océano revelaron movimientos detallados de los peces que no eran evidentes a partir de los datos de la temperatura de la superficie”, explica Jerald S. Ault, profesor de la RSMAS. “Esto ofrece un poderoso nuevo enfoque para estudiar cómo interactúan los peces con características dinámicas del agua relativamente comunes en el océano.”
El contenido de calor del océano (OHC, por Ocean Heat Content), una medida del calor almacenado en las capas superficiales superiores del océano, es utilizado desde hace más de cuatro décadas por los oceanógrafos y meteorólogos para ayudar a predecir la intensidad de los huracanes.
Expresado en kilojoules por centímetro cuadrado, el OHC se calcula integrando las temperaturas desde la profundidad de la isoterma de 26ºC hasta la superficie del océano. Cabe recordar, que la mínima temperatura de superficie para la formación de huracanes, es 26ºC.
En las últimas dos décadas, el OHC ha sido objeto de seguimiento diario utilizando campos de satélite y datos in situ que proporcionan la variabilidad a escala de las cuencas para estudios meteorológicos y climáticos.
Además de proporcionar el OHC para las previsiones, estos estudios anteriores mostraban imágenes que revelan características oceánicas dinámicas en el océano -como frentes y eddies -, de una forma mejor que las obtenidas por técnicas estándar (por ejemplo, la temperatura superficial del mar), en especial durante los meses de verano.
Los investigadores compararon los datos sobre los movimientos de los peces -obtenidos mediante transmisores satelitales adosadas a ejemplares de especies altamente migratorias-, con mapas del calor almacenado en el océano.
“Mediante el uso de un algoritmo de optimización avanzada y mapas OHC, pudimos desarrollar un método para mejorar en gran medida la precisión de geolocalización y refinar las pistas del movimiento de los peces obtenidas de etiquetas satelitales”, explica Jiangang Luo, autor principal del estudio y científico del Centro de Investigación del Tarpón y Bonefish de la UM.
El análisis reveló que los peces nadan habitualmente a lo largo de los límites de aguas con ciertas características del océano -por ej., los frentes-, como la Corriente y el Lazo de Florida y sus complejos remolinos (eddies).
“La utilización del enfoque OHC de una nueva forma, ofrece una visión sin precedentes acerca de la manera en que estos animales se mueven con las corrientes y los remolinos en el océano”, señala Nick Shay, profesor de la RSMAS. “Nuestro estudio proporciona una imagen más detallada del ecosistema marino como una entidad.”
En un análisis de 109 días, los investigadores documentaron el movimiento de un atún aleta amarilla a lo largo de un frente débil al lado del río Mississippi antes de llegar a un remolino centrado en el golfo de México. En un análisis separado, un atún aleta amarilla nadó alrededor de la periferia del mismo eddy muchas veces durante 20 días, y rara vez pasó sobre él.
Los “eddies” son cuerpos de agua en movimiento circular que se han desprendido de frentes de corrientes oceánicas fuertes, y bombean agua rica en nutrientes a la superficie.
Los frentes son un tipo de corriente creada en un límite entre dos masas de agua con diferentes propiedades físicas, tales como temperaturas o salinidad. En el golfo de México, los remolinos cálidos suelen moverse desde la Corriente del Lazo en los meses de verano, causando una rápida intensificación de los huracanes (por ejemplo, el Katrina) a medida que pasan por encima.
“Nuestro nuevo método muestra que los huracanes y los peces altamente migratorios comparten al menos un interés oceanográfico común: los cálidos remolinos del océano”, observa Ault. El estudio fue publicado en la revista PLoS One. (Fuentes: Fis.com y PLoS One)
23/10/15
