El potencial energético que tienen las mareas y las olas son un vector de desarrollo importante al que varios países comenzaron a apostar en el marco de la crisis energética mundial.
El potencial energético que tienen las mareas y las olas son un vector de desarrollo importante al que varios países comenzaron a apostar en el marco de la crisis energética mundial.
El litoral marítimo argentino tiene unos 4.000 Km de costa y sólo se aprovecha un 10% dicen los especialistas al asegurar que la energía disponible en el mar para su utilización es inmensa pero subvalorada.
El tema de las mareas y su aprovechamiento fue objeto de múltiples estudios y ensayos. Con las limitaciones tecnológicas lógicas de la época, las primeras referencias en libros de ingeniería de molinos de marea datan de 1737.
Allí se abordaba cómo configurar la continuidad de funcionamiento de los molinos de marea. “La forma de la energía de las mareas consiste en realizar un cerramiento y aprovechando las diferencias de nivel que se producen en ambos lados del cerramiento, colocar unas turbinas que generan una potencia aprovechable. Se puede ‘turbinar’ en una dirección, en ambas y además utilizar un sistema de bombeo”, explicó el ingeniero Carlos Tedesco, especialista en la materia.
Experiencias
Se produce una diferencia de entre 13 y 14 metros en el golfo San José, en la Península de Valdés. En 1922 la Universidad de Buenos Aires en conjunto con la Academia de Ingeniería realizaron un estudio sobre el aprovechamiento de las mareas en la Patagonia argentina. Y en 1923 fue el propio presidente Alvear el que designó a una comisión de notables ingenieros para realizar lo estudios y que finalmente presentó sus conclusiones en 1928.
“Allí se manejaba la propuesta de cerrar al golfo San José con un cerramiento de 7 Km y para obtener un aprovechamiento de 600 mW de potencia instalada en 427 máquinas. El estudio fue notable para las disponibilidades tecnológicas de la época -dijo Tedesco- pero lo que no se dijo fue cómo se iba a realizar dicho cerramiento, especialmente en ese lugar donde hay corrientes y olas tan importantes”.
Posteriormente, en 1948, se retomó el estudio y en 1956 un consorcio francés propuso construir un canal que cruzara el istmo de aproximadamente 7 km de largo, 295 metros de solera, 25 metros de puntal y 130 metros de profundidad en el punto máximo de excavación: “era realmente una obra gigantesca, inclusive se llegó a proponer realizar la excavación con mini explosiones nucleares controladas en el lugar para el movimiento de suelo”.
Según comentó Tedesco, esto tropezó con algunos problemas, en principio, era impensable ecológicamente, se trataba de una obra extraordinariamente cara para el resto de las opciones energéticas que tiene Argentina disponible y de menor costo.
Y en tercer lugar, no había donde colocar la energía que se iba a generar. Con lo cual los estudios sobre la Península de Valdés fueron abandonados en ese momento.
Energía complementaria
“El aprovechamiento de la energía de la ola, es otro sistema en el que se está invirtiendo mucho dinero. Si logramos capturar la energía que el mar pone a disposición, será realmente interesante. Al sur del paralelo 38, en general, en las costas es factible aprovechar la energía de las olas, explicó el especialista quien reconoció que las energías alternativas como la eólica, la energía de olas o cualquiera de ellas no son la solución al problema energético, pero “tenemos que entender que necesariamente forman parte de esa solución”.
En materia de proyectos, Tedesco explicó que se están realizando las operaciones correspondientes para la instalación de una empresa de energía offshore en al costa oeste de África. “Se constituyó con ellos una sociedad que se dedica a diseñar, desarrollar y comercializar soluciones para la utilización de la energía de la ola. En este momento están en proceso de conseguir para instalar uno de este tipo en Argentina. Hemos registrado patentes y seguimos desarrollando algún tipo de aprovechamiento que nos permita de alguna manera seguir progresando en este tema. Ya son varios los países que están invirtiendo muy fuertemente en estos proyectos, como Chile y Brasil que están a punto de inaugurar una Central de Energía de Olas”.
03/12/09
PATAGÓNICO.NET
