La Secretaría de Marina construye embarcaciones más rápidas que las de los narcos, sin embargo no hay recursos suficientes.
La Secretaría de Marina construye embarcaciones más rápidas que las de los narcos, sin embargo no hay recursos suficientes.
COATZACOALCOS.- La lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado que libra el país exige innovaciones día con día, tanto en los procedimientos como en la tecnología con la que cuentan la policía y las fuerzas armadas.
La Secretaría de Marina-Armada de México se suma a esta lucha contra la delincuencia a través de la construcción de nuevas y modernas embarcaciones, con diseños mexicanos de alta efectividad para evitar la realización de actos ilícitos en la mar y contribuir a la solución de los problemas que enfrenta el Gobierno Federal ante el crimen organizado, el tráfico de personas y la defensa de los recursos naturales.
En los últimos años la delincuencia organizada ha utilizado embarcaciones con una velocidad superior a los 40 nudos en sus operaciones de tráfico de drogas por mar, es decir, alrededor de 75 kilómetros por hora, por lo que la Armada de México se ha visto obligada a buscar soluciones que le permitan mantener la superioridad, no sólo en velocidad, sino también en capacidad de detección y versatilidad para combatir todo tipo de ilícitos en las aguas nacionales.
Como respuesta a esta necesidad, los ingenieros y personal de la Marina crearon el concepto de “trinomio” que fusiona las capacidades de tres unidades individuales: un buque que lleva consigo una patrulla interceptora y un helicóptero, a fin de que en una sola operación sincronizada los marinos puedan buscar, detectar, localizar e interceptar a una embarcación sospechosa, como fue el caso del semisumergible asegurado con casi seis toneladas de cocaína en las costas de Oaxaca.
De acuerdo con la dependencia federal, la utilización de trinomios hace más eficientes las operaciones de vigilancia, permite un mayor tiempo de estancia en el mar y reduce los costos.
Asimismo, la Armada tuvo que mejorar el diseño y la tecnología de las patrullas interceptoras con las que contaba, a fin de aumentar su velocidad y su capacidad para operar en forma autónoma durante más tiempo.
La Secretaría de Marina diseñó las patrullas interceptoras Acuario y Acuario B, con poco calado, capacidad de transporte y flexibilidad, lo que también ha permitido utilizarlas en el rescate y transportación de civiles en casos de tráfico de personas o en emergencias ante los desastres naturales, así como para el traslado de víveres y alimentos.
Las interceptoras de la dependencia federal alcanzan una velocidad de 50 nudos, equivalentes a casi 95 kilómetros por hora, mientras que las utilizadas por el crimen organizado sólo llegan a desarrollar alrededor de 75 kilómetros por hora.
De acuerdo con el capitán de Corbeta Francisco Nezahualcoyotl, director de Proyectos y Construcción de Obra de la Secretaría de Marina, la diferencia entre las embarcaciones oficiales y las que se utilizan para cometer ilícitos, radica en la alta tecnología de los motores con los que cuentan las patrullas de la Marina, mientras que las utilizadas por el crimen organizado son embarcaciones pesqueras hechas de fibra de vidrio a las que se les adaptan cuatro motores fuera de borda y una mayor cantidad de combustible para hacerlas más potentes.
“La diferencia es que ellos (los delincuentes) llevan cuatro motores fuera de borda y nosotros llevamos una máquina compacta, la más pequeña y potente que existe en el mundo. La diferencia está en el costo, ya que mientras una patrulla interceptora de la Marina cuesta dos y medio millones de dólares, las de los narcotraficantes cuestan entre 100 o 150 mil pesos ya que está hechas para ser desechadas una vez que llegan a su destino”, explicó.
Tanto los buques oceánicos como las patrullas interceptoras son construidas en los astilleros de Guaymas, Sonora y Salina Cruz, Oaxaca, en el Océano Pacífico; así como Tampico, Tamaulipas y Coatzacoalcos, Veracruz en el Golfo de México.
El resto de los astilleros de la Armada de México también cuenta con la tecnología y el personal para la construcción de embarcaciones de alta tecnología, sin embargo, por el momento, se dedican únicamente a la reparación y mantenimiento de buques y barcos, tanto de la Secretaría de Marina como de Petróleos Mexicanos y de empresas privadas. Dichos astilleros se encuentran en los puertos de Manzanillo, Colima; Acapulco, Guerrero; Veracruz, Veracruz; Frontera, Tabasco; Ciudad del Carmen Campeche; y Chetumal, Quintana Roo.
DÉFICIT DE EMBARCACIONES
A pesar de que México cuenta con el personal, las instalaciones y el equipo para construir todas las embarcaciones que requiere en su lucha contra el crimen organizado, necesitaría de un presupuesto de cinco mil millones de pesos anuales para abatir el déficit que tiene en un periodo de 10 años, señaló el contralmirante José Antonio Sierra Rodríguez, director general de Construcciones de la Secretaría de Marina.
Detalló que de acuerdo con estimaciones del Estado Mayor, México requiere de 40 buques oceánicos y sólo cuenta con 14, mientras que en el caso de las patrullas interceptoras cuenta con 60 y necesita de 120. Por ello consideró necesario contar con un proyecto de construcción constante que sea transexenal, ya que durante el gobierno del ex presidente Vicente Fox, la fabricación de estas embarcaciones prácticamente se detuvo.
“Se requiere que sea constante, que sea un programa transexenal y que no se interrumpa. Ahorita tenemos el apoyo del Gobierno Federal, pero estuvimos casi cinco años parados del 2002 en adelante”, dijo.
Señaló que del año 2000 a la fecha se han construido 23 embarcaciones de este tipo y, para la presente administración, se espera concretar la construcción de 6 patrullas interceptoras, 10 costeras y 12 buques oceánicos.
Informó que entre las oceánicas, seis formarán parte del proyecto Bicentenario, dos de las cuales se espera estén listas para 2010, como parte de los festejos por el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia.
Finalmente, recordó que la construcción de embarcaciones navales, además de servir para la lucha contra el crimen organizado, es un generador de derrama económica, al crear cientos de empleos directos e indirectos en los astilleros.
08/09/08
RUMBO DE MEXICO

