Las autoridades estadounidenses cerraron para la pesca de langostino una sección del golfo de México cercana al lugar donde se produjo este año el derrame masivo de petróleo.
Las autoridades estadounidenses cerraron para la pesca de langostino una sección del golfo de México cercana al lugar donde se produjo este año el derrame masivo de petróleo.
La medida se adoptó como precaución después de que un pescador comercial de langostino encontró bolas de alquitrán en sus redes.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) dijo el miércoles que el área cerrada para la pesca de gamba roja abarca 10.000 kilómetros cuadrados de las aguas federales del golfo de México frente a las costas de Louisiana, Mississippi y Alabama.
“La medida de precaución se tomó luego de que un langostinero comercial descubrió bolas de alquitrán en las redes en las que había capturado el langostino en alta mar”, dijo la agencia en una declaración.
Se trata del primer cierre que se produce después de la reapertura de más del 99% de las aguas de Golfo para la pesca, a medida que la zona se fue recuperando tras el sellado del pozo petrolero de BP en julio.
La NOAA recalcó que toma la medida “como una precaución extrema” y debido a la naturaleza de este tipo de pesca de langostino.
“La pesca de gamba roja se realiza arrastrando las redes sobre el fondo marino. Las bolas de alquitrán encontradas en la captura probablemente fueron arrastradas hacia las redes cuando se dragaba el suelo marino”, explicó la NOAA.
“Otros tipos de pesca a menor profundidad en esa área no tuvieron ese problema y, por lo tanto, no están afectadas por este cierre. El pescador que informó esta captura había pescado más temprano camarón café en aguas menos profundas, en otra porción del área que se cerrará, y no encontró bolas de alquitrán”, agregó.
Llegaron a cerrarse 229.000 kilómetros cuadrados para la pesca por la preocupación por los efectos del derrame devastador, que continúa afectado el medioambiente y la economía del golfo de México.
25/11/10
FIS.COM

