Chubut evalúa cerrar la temporada de langostino

Chubut evalúa cerrar la temporada de langostino

La pesquería del crustáceo parece estar entrando en su etapa final. La Secretaría de Pesca evaluará ahora el cierre del caladero provincial del Golfo San Jorge. Santa Cruz ya adoptó una medida similar en su jurisdicción. También en aguas nacionales la temporada 2009 tiene los días contados.

La pesquería del crustáceo parece estar entrando en su etapa final. La Secretaría de Pesca evaluará ahora el cierre del caladero provincial del Golfo San Jorge. Santa Cruz ya adoptó una medida similar en su jurisdicción. También en aguas nacionales la temporada 2009 tiene los días contados.

La pesquería del langostino parece estar entrando en la etapa final de la temporada. Al menos es lo que muestran los rendimientos de las empresas que desplegaron su flota tangonera, y en esta segunda quincena de octubre se evaluará desde la Secretaría de Pesca el cierre del caladero provincial del Golfo San Jorge.

Santa Cruz ya adoptó esa medida hace algunas semanas para las aguas de su jurisdicción y en realidad fue una disposición técnica, ya que en la práctica no había buques operando en la zona por la ausencia del crustáceo en tamaño comercial y los barcos se encontraban en aguas nacionales.

Los últimos relevamientos ordenados por el Consejo Federal Pesquero al INIDEP mostraron el descenso notorio de las capturas en cuanto a abundancia y tamaño, también en aguas nacionales, lo que permite inferir que la temporada 2009 de langostino tiene los días contados.

En tanto, en la Zona Interjurisdiccional de Esfuerzo Pesquero Restringido que comparten la Nación y Chubut, donde opera la flota amarilla de Rawson, el relevamiento fue parcial por las malas condiciones hidrometeorológicas, pero también los resultados evidenciaron signos de baja presencia de este recurso.

En los últimos diez días, la flota costera ha estado casi en su totalidad sin operar por los intensos vientos que azotaron la región, por lo que hay escasos datos respecto del área donde a esta altura del año se le permite ingresar a estas embarcaciones.

Los rendimientos han decrecido a menos de la mitad desde el inicio, siendo ello la causa de que varias empresas resolvieran el regreso a puerto de algunos tangoneros en virtud de que el langostino hallado, en pocas cantidades, era de baja talla comercial.

Por su parte, la empresa Conarpesa está apurando la decisión de cierre de la temporada bajo el razonamiento de que seguir pescando langostino chico deprime aún más los precios del mercado, mientras que el resto de las empresas sostienen que debe permanecer abierta la pesquería hasta que los signos del recurso hagan que la propia flota desista de continuar.

En general las capturas de esta temporada han sido sostenidas, lográndose un pescado de muy buen tamaño y calidad, que es precisamente el tipo de langostino que las empresas esperan porque la variación de precio con otros es importante.

Además, el langostino patagónico no tiene competencia con el vannamei de cultivo, a pesar de ser ése un producto que se ha logrado imponer en el mercado por su menor costo, aunque muy lejos está de desplazar al tipo de langostino capturado en estas latitudes. Claro que entre un langostino de baja talla y un vannamei de similar tamaño la diferencia de precios hace que el de cultivo tenga más éxito en el mercado, pero no así para los tipos L1 y L2.

Los observadores consideran que si bien el mercado internacional se ha retraído por la crisis global, sobre finales de este año comenzarán a verse signos que cambien la tendencia.

En lo que va del año las exportaciones pesqueras reportan una merma que supera el veinte por ciento, si bien son varios los factores que la provocan; entre ellos, el pésimo año del calamar. Esta pendiente se frenaría y se recuperaría en el último trimestre. Algunas empresas que lograron buenas capturas de langostino, y cuyas finanzas se lo permiten, proyectan venderlo más cerca de fin de año, cuando por las fiestas el producto experimente un alza en los precios internacionales.

Con todo, y circunscribiéndolo al langostino, ha sido este un buen año para la pesquería, ya que tanto en las jurisdicciones provinciales de Santa Cruz y Chubut –en el Golfo San Jorge– como en aguas nacionales, se lograron rendimientos sostenidos.

El langostino es hoy un factor clave para las empresas y no midiéndolo en ganancias extraordinarias, sino siendo para algunas lo que les permite sostenerse y sopesar las pérdidas que arrojan las plantas de procesamiento en tierra.

El andamiaje de la pesca, en particular en la Patagonia, se encuentra en un delicado equilibrio y es la pesquería del langostino la que permite que hoy permanezcan muchas de estas empresas. Si al complejo escenario del sector se sumara un mal año de langostino serían varias las que estarían en riesgo de continuidad.

Texto y fotos de Nelson Saldivia

13/10/09
REVISTA PUERTO

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