
El Puerto recurre a trabajadores de fuera para la reparación de plataformas petrolíferas. Las intervenciones en embarcaciones petrolíferas en la capital iguala el récord de 2016, una situación que ha sobrepasado la capacidad de mano de obra local. Calidad y rapidez. Los reducidos plazos de ejecución de las reparaciones y que oscilan de media entre los 70 y los 90 días, pesan y mucho a la hora de elegir a los astilleros canarios.
Las empresas de reparaciones navales del Puerto de La Luz están
recurriendo a trabajadores de la Península para cubrir la alta demanda
de trabajadores que existe actualmente en el sector petrolero offshore
en la capital grancanaria y ante la falta de empleados cualificados en
el Archipiélago. Juan Francisco Martín, director comercial de la
Autoridad Portuaria de Las Palmas, señaló ayer que el negocio se
encuentra en un buen momento, hasta tal punto que “las diferentes
compañías han contratado a personal extra para poder cumplir los plazos
de los encargos”. No obstante, el recinto portuario de la capital ha
acogido en lo que llevamos de año un total de 16 proyectos de reparación
de embarcaciones pretolíferas. Una cifra que iguala al récord obtenido
en 2016, según explicó Martín, por lo que esperan que este se vea
superado en lo que resta del 2019.
El director comercial del
Puerto estima que a final de año se pueda alcanzar la veintena de
contratos, en cuanto a reparaciones offshore se refiere. No obstante, la
apertura de nuevos campos petrolíferos en las costas de varios países
de África Occidental suponen “un impulso” a esta industria en el recinto
capitalino, indicó Martín desde Aberdeen, Escocia. Una delegación de la
Autoridad Portuaria de Las Palmas y varios empresarios isleños se han
desplazado esta semana hasta esta ciudad para asistir a la SPE Offshore
Europe Conference and Exhibition, la mayor feria del sector en Europa,
en busca de nuevos clientes.
Para cubrir esta demanda creciente
las empresas del sector de reparaciones petrolíferas han tenido que
recurrir a sus filiales en los astilleros de Vigo, Cádiz o los puertos
de Asturias para poder sacar adelante los trabajos, señaló Martín. Lo
cierto es que en el Puerto de la capital se están realizando
reparaciones de cierto calado en hasta cuatro buques perforadores: la
West Gemini, la Ensco DS4, la Deepwater Mykonos y la Deepwater
Corcovado. Todas ellas atracadas a lo largo y ancho del dique Reina
Sofía. A estas habría que añadirles contratos menores de mantenimiento
en otras perforadoras y buques complementarios dentro de la industria
offshore también presentes en la capital.
Además de estas cuatro
embarcaciones, el Puerto ha acogido esta semana otros 12 perforadoras.
Por lo que, con 16 unidades entre buques y plataformas, La Luz repitió
el récord de atraques de este tipo alcanzado el pasado marzo. Una cifra
que disminuyó en la tarde de ayer con la marcha de la Deepsea Yantai.
Esta
plataforma clásica, tipo tetrápodo, ha permanecido apenas tres días en
La Luz. Su estancia en la capital grancanaria ha supuesto la única
escala realizada para abituallamiento en su viaje entre los astilleros
de China donde ha sido construida y las de Noruega, donde se unirá a una
nueva campaña de extracción de crudo. Este hecho es un fiel reflejo del
auge que ha tomado el Puerto dentro de las rutas internacionales del
sector offshore.
Precisamente, Martín destacó ayer el potencial
que ha tomado la zona denominada Msgbc Basin -formada por Mauritania,
Senegal, Gambia, Guinea Bissau y Guinea Conakry-. “Se ha convertido en
el mayor área de yacimientos en África y tendrá un gran desarrollo en
los próximos cinco años”, explicó el director comercial de La Luz.
Esta
situación “acerca bastante” los yacimientos en explotación al
Archipiélago, apuntó Martín. Hasta ahora, las zonas en las que estaban
trabajando los buques que visitaban la isla se encontraban,
principalmente, en el noreste de Brasil, el Golfo de Guinea y el sur de
África. Este cambio de tendencia facilitará que La Luz se convierta en
un auténtico HUB logístico y de servicios en el Atlántico Medio para
todas las empresas implicadas en este sector.
“Una gran tarta”,
en palabras de Martín, que está por explotar y que supone un abanico de
posibilidades para las empresas de la industria en La Luz. Como reflejo
de esta tendencia, la Autoridad Portuaria logró firmar un acuerdo con
Valaris, actual líder en el sector en el Mundo con 82 naves
perforadoras, por el cual la capital grancanaria se ha convertido en su
base logística y de servicios en el Atlántico Medio.
Por otro
lado, la falta de mano de obra cualificada en el Archipiélago es una
cuestión que lleva años preocupando. El pasado mayo, Gobierno de
Canarias y Cluster Marítimo presentaron un informe sobre la situación de
la formación profesional entorno a la economía azul, donde se integra
el sector de las reparaciones navales. Un primer paso hacia la
especialización de la educación en las Islas en este ámbito.
Los dos astilleros que hay en las islas -Astican y Zamakona
(Repnaval)- ejecutan cada año más de 300 reparaciones que se traducen en
una facturación superior a los 90 millones de euros. Además de trabajos
en el sector offshore, que se ha recuperado en los últimos dos años y
sigue en tendencia creciente gracias al cierre de contratos de las
plataformas, el grueso de actividad de los astilleros de las islas lo
acaparan buques mercantes, barcos de pasaje y ferris y pesqueros, entre
otros. El tirón de la actividad es tal que en muchos momentos los
astilleros canarios se encuentran al cien por cien de ocupación.
El
crecimiento anual del sector naval de las islas ronda un 4% y las
previsiones es que se mantenga en los próximos dos ejercicios, según
indican fuentes de Pymar, sociedad que agrupa a la totalidad de los
astilleros privados de España. Forman parte de Pymar los Astilleros
Canarios, Vulcano, Francisco Cardama, José Valiña, Nodosa, Metalships
Docks, Freire, Hijos de J. Barreras, Gondán, Astilleros Armón-Vigo,
Armón, Armón Gijón, Murueta, Astilleros de Mallorca, de Santander, de
Zamakona, Balenciaga, La Naval y Zamakona-Pasaia. Los canarios, Astican y
Zamakona, así como los de Baleares están especializados en reparaciones
navales mientras que los restantes construyen y reparan.
El
éxito de los astilleros de las islas no solo estriba en su estratégica
ubicación. «Eso influye pero se lo han ganado con mucho trabajo y
esfuerzo», indican fuentes de Pymar, que destacan como valores del
sector naval de las islas su capacitación técnica y tecnológica -que les
permite atender trabajos de toda índole-, su calidad y, muy importante,
su fiabilidad al cumplir los plazos en la ejecución de los trabajos.
Sin
duda, el que los astilleros canarios se ubiquen a 90 kilómetros de la
costa africana, a 1.940 millas náuticas de la principal reserva de
petróleo de África occidental (el mar de Nigeria) y a 3.200 millas
náuticas de la segunda más importante, las aguas de Angola, ayuda a que
sean referente para muchos armadores que quieren realizar trabajos de
mantenimiento y reparación. Pero no es el único factor que influye al
elegirlos.
Calidad y rapidez. Los reducidos plazos de ejecución
de las reparaciones y que oscilan de media entre los 70 y los 90 días,
pesan y mucho a la hora de elegir a los astilleros canarios. No hay que
olvidar que la inoperatividad de un buque durante su reparación o
mantenimiento unido a la desaparición de ingresos por su inactividad
suponen miles de euros a los armadores. Calidad y rapidez son factores
que pesan mucho en un sector donde la competencia es «feroz», según
señalan fuentes de Pymar.
«El negocio parece que viene solo pero
el entorno es muy competitivo», se apunta desde Pymar, que destaca la
capacidad de los astilleros canarios para adaptarse a la realidad del
mercado y seguir creciendo. «Cayó el offshore y ellos han tenido
flexibilidad suficiente para reinventarse», concluyen. El mayor número
de los encargos de Canarias son de origen extranjero. El 36,5% del
tonelaje mundial es propiedad de armadores de los países de la
UE28+Noruega. (LA PROVINCIA/CANARIAS 7/NUESTROMAR)
30/09/2019 #NUESTROMAR

