Miguel Bustamante, subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, comenta que una de las mayores satisfacciones que podría tener durante su gestión es que los barcos de la empresa Alpesca vuelvan a estar en actividad. Sostiene que varias compañías chubutenses se deberían haber hecho cargo de la compañía, que tiene su base operativa en la ciudad de Puerto Madryn.
Miguel Bustamante, subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, comenta que una de las mayores satisfacciones que podría tener durante su gestión es que los barcos de la empresa Alpesca vuelvan a estar en actividad. Sostiene que varias compañías chubutenses se deberían haber hecho cargo de la compañía, que tiene su base operativa en la ciudad de Puerto Madryn.
“El puerto de Madryn se transformó en un lugar con costos muy altos”, recalca, antes de emprender un viaje que durará cerca de 13 días e incluirá a ciudades como Hong Kong, Milán y Moscú. Al hablar, está acompañado de varias hojas que reflejan el escenario del sector. Principalmente, destaca el crecimiento registrado en los últimos años en el puerto de Rawson, donde hasta finales de agosto se descargaron 20.596 toneladas, principalmente de langostinos, según demuestra un informe reciente elaborado por la Dirección Nacional de Planificación Pesquera.
—El derrame de hidrocarburos registrado en el golfo Nuevo fue provocado por un buque de Alpesca. ¿Le preocupa?
—Significa un grave daño para la zona, que es considerada como un santuario, y las autoridades están tomando cartas en el asunto. Lo que más me preocupa es que el fenómeno –visto como un problema sin solución- de Alpesca ya lleva dos años de parches legislativos. Aún no se cuenta con una resolución que permita obtener una respuesta definitiva a la vuelta de la actividad de los buques. La preocupación está dada más por la recuperación de los puestos de trabajo y en la producción de los barcos, que son de importancia para Chubut y las exportaciones de la Argentina. Ese es el gran desafío.
—¿Por qué aún no se ha logrado?
—Hay una ley de expropiación, y entiendo que la provincia está dando pasos en ese aspecto. Pero observo que no se toman resoluciones en el ámbito judicial que permitan que los barcos sean reparados y puestos en actividad. Las últimas dos mareas de los Promarsa se hicieron en noviembre de 2013. Por lo tanto, de contar con las decisiones judiciales que lo permitan, entiendo que los buques podrían ser recuperados de forma rápida.
—Con relación a los barcos de Alpesca, el Consejo Federal hizo lugar al pedido de justificación de inactividad comercial efectuado por la provincia de Chubut.
—Desde el Consejo Federal siempre se ha apoyado la recuperación de Alpesca, para lo cual se dictaron durante dos años normativas que ayudasen a mantener el principal capital que tiene hoy la empresa: sus 14 mil toneladas de cuota de captura hasta el 31 de diciembre de 2024. Eso ha sido resguardado fundamentalmente en protección de los derechos de los trabajadores. Lo que se hizo ahora no es otra cosa que cumplir con la ley, pero dejando en claro que la provincia del Chubut se presentó a justificar la inactividad de los barcos sin tener una capacidad legal plena para hacerlo, pero con un interés legítimo que es la ley de expropiación. Por lo tanto, se ha hecho lugar a ese pedido y se ha justificado la inactividad bajo una condición: la provincia tiene que culminar o acreditar ese proceso –que ya lleva casi tres años- en los próximos 180 días. A su vez, se ha dejado claro que la empresa expropiada no ejerció sus derechos de forma legal, ya que se vencieron todos los plazos y no tiene ningún derecho para mantener ni los permisos ni la cuota porque no ha cumplido con la ley. El Consejo terminó de pronunciarse acerca de todos los aspectos legales de Alpesca.
—¿Cuándo vence el plazo?
—Si no me equivoco, es a mediado de febrero de 2016. Hasta ese momento, todo el patrimonio de Alpesca –los permisos, las cuotas y la justificación de inactividad- están a buen resguardo. La provincia del Chubut tiene que acelerar los trámites legales que hagan falta para que -antes que venza el plazo- se culmine el proceso.
—¿Y qué ocurre si no se cumple?
—No me toca hacer futurología. Confío en que las partes están avanzando para que la decisión del Consejo Federal tenga como resultado la vuelta al trabajo de la planta y la recuperación o la puesta en funcionamiento de los barcos. Según lo que me ha informado Prefectura, en algún caso no sería descabellado pensar en la incorporación de una unidad nueva.
—Eso se debe al deterioro de los barcos.
—Sí.
—En en julio de 2014, planteó que varias empresas se deberían hacer cargo de Alpesca. ¿Sigue pensando lo mismo?
—No se tomó ese camino y respeto la decisión que se tome. No obstante, sigo pensando lo mismo. Lamentablemente, los hechos demuestran que es mucho más difícil recuperar la totalidad de las embarcaciones con una sola empresa. Entiendo que si se hacía otro tipo de acuerdo, los barcos ya estarían en actividad. Además, hay que tener en cuenta que la provincia cuenta con un gran aporte de sus empresas. En Chubut se han mantenido y aumentado los niveles de captura de langostino, ya que en 2003 se pescaron 48 mil toneladas, mientras que en 2014 fue de 63 mil, y en 2015, ya se alcanzó un total de 70 mil. A pesar que las condiciones externas no sean las más favorables y que en el precio del langostino se evidencia este año una caída, Chubut tiene capacidad productiva y cuenta con empresas que hubieran podido sostener ese emprendimiento (Alpesca), aunque sea de forma temporal.
—Por la importancia que tiene la empresa, ¿ve con tristeza que aún no se tenga una resolución?
—Hay 120 personas trabajando en Alpesca. Por supuesto, me da nostalgia pensar en lo que era Alpesca respecto de su capacidad productiva (20 mil toneladas de merluza, una de las mejores flotas desde lo tecnológico y físico y una planta modelo). Pero, también entiendo que reconstruir eso en manos de una sola persona es una tarea casi titánica que requiere de una gran inversión. Por eso, he pensado que al menos hasta que se encontrase la persona adecuada, había que acordar la continuidad de los barcos y el aprovisionamiento de la planta a partir de la explotación de algunas empresas de Chubut.
—Más allá del camino que se tome, volver a la Alpesca que cuenta va a llevar varios años, ¿no?
—Sí. No tenemos antecedentes de este tipo de situaciones. Los ejemplos que se puedan dar principalmente son de la década del noventa, cuando quebraron las grandes empresas pesqueras como Estrella de Mar y Ventura, por dar algunos casos. Todas han terminado de alguna manera atomizándose o incorporándose a proyectos ya existentes. Es decir, ninguna se mantuvo como estructura productiva como lo eran en el pasado. Por eso, propuse la posibilidad de que varias empresas de Chubut se hagan cargo de la administración.
—En algunas empresas de Madryn se observan algunos despidos. Incluso hay integrantes del sector que hablan de una crisis en la actividad. ¿Coincide?
—Días atrás me reuní con la viceministra de Trabajo de la Nación, el ministro de Agricultura y Pesca y el secretario de Trabajo de Chubut, con el objetivo de rediseñar la política de los programas de Recuperación Productiva (Repro), el cual está vigente en la mayoría de las empresas de Chubut. La respuesta a la situación hay que encontrarla en el mercado: el precio del langostino ha decaído y, en el caso de Madryn, los barcos de Alpesca no están pescando sus 14 mil toneladas y prácticamente no hay producción (fresquera) de merluza. Por lo cual, tiene que haber un reacomodamiento de la actividad, que el año pasado y el anterior tuvo márgenes mínimos pero de rentabilidad. Este año va a ser más duro por la baja del precio del langostino. No me meto en el debate sobre si se trata o no de una crisis. Lo concreto es que con la devaluación del yuan y la devaluación del euro respecto del dólar se observa un impacto en la obtención de los precios, teniendo en cuenta los costos que se tienen.
—En Madryn también se hace referencia a que algunos barcos deciden no entrar al puerto por los costos.
—Se observa y se está trabajando con algunos consorcios. Es una realidad: ya lo vimos con la flota potera en Deseado. En un mercado con caída de los precios internacionales, los costos repercuten. Por eso, cuando hablé de un reacomodamiento también me refiero a que en un determinado momento el sector se va a tener que reunir para sentar las nuevas bases sobre los costos y la participación en la producción. De caso contrario, algunos puertos pierden competitividad. Por ejemplo, no es casual que Rawson haya crecido tanto y que en el futuro requiera de más infraestructura para responder a esa necesidad. El puerto de Madryn es de excelencia, pero en materia pesquera se ha transformado en un lugar con costos muy altos para este momento de la actividad.
—¿A qué se debe el crecimiento del puerto de Rawson?
—En poco tiempo, la provincia se va a tener que plantear hacer obras de infraestructura en el puerto de Rawson, el cual ha adquirido gran importancia desde lo económico y, además, cuenta con una de las flotas más modernas en cuanto a la incorporación de tecnología. Están dadas las condiciones para que haga una inversión importante, porque hoy en día a ese puerto ya lo va superando el crecimiento del sector pesquero. (Por Mauro Fernandes; Diario de Madryn)
10/09/15

