Bruselas destaca el crecimiento potencial del sector del Gas Natural Licuado

Bruselas destaca el crecimiento potencial del sector del Gas Natural Licuado

(FNM) Las importaciones aumentan rápidamente, mientras que la seguridad y la flexibilidad del abastecimiento se constituyen en elementos clave.

(FNM) Las importaciones aumentan rápidamente, mientras que la seguridad y la flexibilidad del abastecimiento se constituyen en elementos clave.

De acuerdo con los últimos guarismos dados a conocer desde Bruselas, un cuarto de toda la importación de gas natural de la Unión Europea (UE) es actualmente transportado por mar.

La dependencia de la UE del Gas Natural Licuado (GNL) ha crecido desde un 15% en la década pasada a un 25% en la actualidad, y es de esperar que continúe haciéndolo, en virtud de la búsqueda de la diversificación en el abastecimiento de energía.

Citando un informe en confección de la dirección general del área energética de la Comisión Europea, el Comisionado Andris Piebalgs dijo en Bruselas que “el GNL representa aproximadamente el 25% de las importaciones de gas natural de la UE”.

“La participación del GNL en las importaciones totales de gas se ha incrementado rápidamente en los recientes años. En el 2000, representaba alrededor del 15% del total de las importaciones de gas”, explicó.

Existen 17 terminales de regasificación de GNL en la UE, con una capacidad de flujo total de 18.599.000 de metros cúbicos por hora a temperatura normal (Nm3/h). La capacidad de acopio alcanza a 5.645.000 metros cúbicos. España tiene la mayor concentración, con seis terminales, mientras que Francia y Reino Unido poseen tres cada uno.

Hay más de 20 terminales en construcción o en proyecto. Piebalgs citó a seis países con planes concretos: Polonia, Reino Unido, Italia, Francia, España y Holanda.

Bruselas incrementó su interés en el GNL luego de que el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania dejara a los hogares europeos sin calefacción a principios de 2009.
“Durante la crisis, el GNL jugó un papel preponderante en el sudeste de Europa”, dijo el funcionario a Euro MP. “Los países que se arreglaron mejor fueron capaces de tomar otras opciones muy rápidamente. Los envíos de GNL a Grecia, Italia y Francia ayudaron a cubrir parte del gas que dejaron de recibir desde Rusia”.

“Más aún, los envíos de GNL ayudaron a aliviar las preocupaciones de seguridad entre países vecinos. Por ejemplo hubo cargas de GNL derivadas a Grecia que sirvieron para incrementar los envíos a Bulgaria”. El GNL otorga flexibilidad en tiempos de crisis y es visto como más seguro debido al amplio espectro de proveedores y las diversificación de rutas”, agregó  Piebalgs.

La UE está estimulando el crecimiento a través de subsidios y planes para inyectar ochenta millones de euros en el proyecto de una Terminal en Swinoujscie, Polonia. Los subsidios, no obstante, han generado preocupación acerca de posibles distorsiones del mercado.

Ha existido también un debate dentro de la industria acerca de la necesidad de optar por contratos de operación de terminales exclusivos, antes que independientes, en el que los operadores argumentaron que los contratos exclusivos incrementan la viabilidad de los proyectos.

Hay alrededor de 50 buques tanque de GNL que enarbolan banderas europeas, alrededor de un 15% de la flota mundial de esta especialidad. De acuerdo con la CE, la capacidad de transporte marítimo mundial alcanza los 38 millones de metros cúbicos, a bordo de más de 300 barcos. Europa, incluida Turquía, es el segundo mayor importador de GNL, detrás de Japón.

Según Piebalgs, “en tiempos de crisis de gas, el mayor problema para Europa podría residir en la capacidad total de almacenamiento y de despacho de las facilidades de GNL”.

“En el contexto del decrecimiento de la demanda mundial de gas y de la crisis financiera, se hace difícil pronosticar el número de proyectos de GNL que podrían finalizarse en el mediano y largo plazo, y en qué medida ello podría provocar un cuello de botella en términos de escasez de barcos para el transporte de GNL necesarios para satisfacer la nueva demanda”.

Los nuevos proyectos de GNL “deberían ser una señal para los inversores, estimulándoles a la construcción de nuevos buques gaseros”, agregó el Comisionado.

La ubicación de las terminales de GNL ha causado controversias dentro de la comunidad a causa de las implicancias de seguridad, aunque no existen directrices o leyes de la UE en este sentido.

La regasificación “costa afuera” es posible, aunque no es una opción ampliamente utilizada.
Por Justin Stares

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyd´s List; 08/02/10

10/02/10
NUESTROMAR

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