Brasil: sector petrolero representará el 14% de las inversiones en 2014

(FNM) Incluso en la fase preliminar de exploración de la formación pre-sal, la industria del petróleo y gas va a liderar las inversiones en Brasil durante los próximos años.

(FNM) Incluso en la fase preliminar de exploración de la formación pre-sal, la industria del petróleo y gas va a liderar las inversiones en Brasil durante los próximos años.

Su participación en el total de la formación bruta de capital fijo (FBCF) anual del país debe alcanzar el 14,7% en 2014, más que el doble del 6% correspondiente al año 2000. Así concluye un estudio del economista André Albuquerque Sant’Anna, gerente del área de investigación y seguimiento económico del BNDES, que será próximamente publicado por el banco. La Formación Bruta de Capital Fijo mide cuánto invierte el país  en maquinaria y equipos y en la construcción civil en un determinado período.

El trabajo de Sant’Anna fue hecho a partir de una previsión de inversiones en petróleo y gas en el Brasil, de R$ 378.000 millones en el período 2011 a 2014 – más del doble de los R$ 180.000 millones aplicados entre 2005 y 2008 -, teniendo en cuenta un índice de nacionalización cercano al 55% de dichas inversiones, totalizando R$ 205.000 millones a ser invertidos directamente en Brasil.

A partir de estos números, el técnico del BNDES calculó, segmento por segmento, el impacto total, directo e indirecto, de las inversiones sobre la economía nacional. Para el cálculo, utilizó una matriz de absorción de inversiones desarrollada por el Instituto de Economía de la Universidad  Federal de Rio de Janeiro (UFRJ) que evalúa la distribución de cada R$ 100 invertidos, en 55 sectores de la economía. El resultado fue la transformación de los R$ 205.000 millones iniciales en R$ 407.000 millones, prácticamente el doble.

"Las inversiones realizados por la industria del petróleo y gas tienen el importante papel de movilizar una amplia cadena de proveedores de bienes y servicios", destaca el informe. Por ejemplo, según los cálculos de Sant’Anna, los R$ 190.000 millones que serán invertidos en máquinas y equipamientos nacionales para el sector del petróleo y gas en el período bajo análisis, va a genera  R$ 43.000 millones en otras máquinas y equipamientos para subcontratistas.

Esos negocios van a generar más de  R$ 90.000 millones de inversiones indirectas en metalurgia y otros sectores productivos, aunque las inversiones directas en esos sectores no pasen de R$ 5.000 millones. Según el economista, el hecho de que la industria del petróleo y gas sea "altamente intensiva en máquinas y equipamientos" tiene además como efecto benéfico colateral, el de poder transformarse en un polo de atracción de tecnología para Brasil, como ya viene ocurriendo.

Grandes empresas europeas y americanas del sector, como a Schlumberger (Francia), Baker Hughes (EEUU) y FMC (EEUU) están construyendo centros de investigaciones en el Parque Tecnológico de la UFRJ, con miras a la industria brasilera del petróleo. Sant’Anna sostiene que la idea del BNDES es aprovechar ese flujo tecnológico para fomentar la competitividad internacional de la industria brasilera de bienes y servicios para el sector del petróleo y gas.

El trabajo del economista del BNDES muestra, con base en estadísticas internacionales, que entre 1998 y 2008  Brasil ya presentó la quinta mayor tasa de crecimiento de la producción de petróleo del mundo, 6,6% al año, detrás de Azerbaiyán (14,8%), Kazakistán (11,2%), Angola (9,9%) y Qatar (7%). De cara al futuro, la previsión de la Administración de Información Energética de los EEUU, indica que Brasil será el país con mayor crecimiento absoluto de la producción de 2008 a 2030, con un aumento de 2,8 millones de barriles por día.

Sant’Anna considera además que las dificultades que las grandes empresas internacionales de petróleo están encontrando para descubrir nuevas reservas en países como  Arabia Saudita e Irak, que privilegian sus propias empresas estatales
a la hora de facilitar el acceso a la exploración y producción, va a favorecer a Brasil que, a su juicio, dispone de una legislación más receptiva a las inversiones externas, considerando incluso el cambio de marco regulatorio para el área del pre-sal.

Para el analista, hasta puede producirse algún retroceso momentáneo de las grandes empresas internacionales en el primer momento de cambio de la legislación (para el pre-sal), pero a mediano y largo plazo  serán atraídas por la estabilidad política y económica del país y por las perspectivas de descubrimientos de gran porte. El técnico cree también que, por el hecho de que la economía brasilera ya está bastante diversificada y que su sociedad está suficientemente organizada para presionar por una apropiación adecuada de la renta generada por el sector del petróleo,  Brasil será capaz de vencer la denominada "maldición de los recursos naturales".

Esa "maldición" se refiere a que, la mayor parte de las veces, la explotación de las riquezas naturales no se traduzca en beneficios para el conjunto de la sociedad de los países que las detentan. Sant’Anna destaca que los países en los que el petróleo tuvo éxito en ampliar el desarrollo económico en tiempos recientes, fue justamente en las sociedades más complejas y organizadas, como Noruega y Reino Unido. (Valor Econômico/Chico Santos)

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Portos e Navios; 18/10/10

19/10/10
NUESTROMAR

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