Brasil botó este viernes en el puerto de Suape, estado de Pernambuco (nordeste), el petrolero "Joao Candido", una embarcación de 274 metros de eslora y con un costo de 120 millones de dólares capaz de transportar un millón de barriles de crudo, con la que espera desarrollar su industria naval y su capacidad exportadora.
Brasil botó este viernes en el puerto de Suape, estado de Pernambuco (nordeste), el petrolero "Joao Candido", una embarcación de 274 metros de eslora y con un costo de 120 millones de dólares capaz de transportar un millón de barriles de crudo, con la que espera desarrollar su industria naval y su capacidad exportadora.
El navío de tipo Suezmax (capaz de pasar por el Canal de Suez) podrá dar cuenta de un volumen equivalente a poco más de la mitad de la producción diaria de la estatal Petrobras en Brasil en un solo viaje, según datos de la oficial Transpetro.
El barco negro y rojo es de tamaño medio en la escala de los gigantescos petroleros que navegan los océanos, y forma parte de una miniflota de 10 buques de este tipo de un total de 49 navíos que Brasil espera construir gracias a un programa nacional de desarrollo de su industria naval, atada al crecimiento de su explotación petrolera.
El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en un discurso ante unos 3.700 obreros que participaron en la fabricación del navío, en el que hizo una enumeración de los logros de su gobierno desde 2003, sostuvo que el barco simboliza la "alta afirmación de un pueblo".
El "Joao Candido" -nombre escogido por el mandatario-, "abre nuevas posibilidades (…) para crear nuevos astilleros", remarcó de su lado el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli.
Brasil tuvo una fuerte industria de astilleros en los años 70, llegando a colocarse entre los mayores constructores del mundo. Sin embargo, desde 1987 Petrobras no recibía ningún petrolero de fabricación local, por lo que el gobierno espera que la botadura del "Joao Candido" marque el relanzamiento de este sector que genera fuerte demanda de mano de obra calificada.
El país sudamericano espera convertirse en uno de los mayores productores y exportadores de crudo del mundo.
La petrolera estatal posee reservas probadas de 14.000 millones de barriles que podrían más que triplicarse si se confirma el volumen hallado bajo la capa de sal en mar abierto, a una profundidad que alcanza hasta 7.000 metros.
En la camada "pre-sal", Brasil estima que podría haber reservas que superen los 50.000 millones de barriles, lo que de confirmarse podría convertirlo en uno de los mayores productores y exportadores de hidrocarburos del mundo, si logra las inversiones multimillonarias necesarias para explotar petróleo a esas profundidades.
En 2009, la producción media de petróleo y gas natural brasileña en su territorio y mediante contratos en el exterior subió a 2,5 millones barriles por día, un crecimiento de 5,2% sobre los 2,4 millones extraídos en 2008.
En tanto, en su propio territorio y plataformas oceánicas aumentó 6,3%, al extraer un promedio de 1,9 millones de barriles por día.
07/05/10
TERRA ECONOMIA
