Besugo y lenguado en cautiverio

Todos los pasos del lento y meticuloso proceso de cría.

Todos los pasos del lento y meticuloso proceso de cría.

(Mar del Plata) Los estanques repletos de besugos y lenguados son las atracciones principales para quienes visitan la Estación de Maricultura que funciona en el INIDEP. Cuando uno se acerca al tanque de lenguados y genera sombra sobre el espejo de agua, los ejemplares rápidamente se acercan a la superficie, esperando el alimento.

El módulo de reproductores consta de 2 tanques circulares de placas de cemento de 6 metros de diámetro y 0,80 metros de altura con recirculación de agua de mar. En los mismos se albergan dos grupos de reproductores de lenguado bajo condiciones controladas de temperatura y fotoperíodo (relación entre la cantidad de horas de luz y oscuridad).

En lo que constituye un paso importante en la generación de semillas, los investigadores del Proyecto Maricultura han logrado, controlando la temperatura y la luz, que los lenguados desoven en julio. De esta forma se garantizan la generación de juveniles en cualquier época del año y así podrán dotar de semillas a los emprendimientos privados, cuando el proyecto avance en su proceso de transferencia.

Los lenguados son alimentados regularmente con alimento natural (calamar, peces, crustáceos) para mantener un balance nutritivo adecuado y obtener huevos de excelente calidad. Para una adecuada tasa reproductiva, la proporción de machos y hembras se mantiene en 1:1. En época de desoves, los huevos fecundados se concentran en un colector especial, se clasifican y desinfectan para luego trasladarlos a otra sala donde inician la incubación y eclosión de las larvas.

Los tanques tienen de 5 m de diámetro y 1,1 m de profundidad (21 mil litros). El caudal de recambio de agua es de aproximadamente 18 mil litros/hora, lo que asegura buen suministro de oxígeno y adecuada filtración biológica.

Como cualquier grupo de peces reproductores, cada cierto tiempo se reemplaza algún ejemplar más viejo por otro más joven tomado del medio natural a fin de evitar problemas de calidad de puesta y de endogamia

Módulo de cría de larvas

En la época de desove, los huevos recolectados de la sala de reproductores se incuban en tanques de 500 litros. Después de eclosionar, pasan a los tanques de larvicultura de 2 mil litros de capacidad que funcionan en circuito cerrado con filtros biológicos. En la Estación pueden producir anualmente 10 mil alevinos de 20 milímetros. El alimento vivo está compuesto por rotíferos y Artemia, zoopláncteres de entre 0,1 y 0,3 milímetros, que son utilizados como primer alimento para las larvas de peces marinos. Para la producción de rotíferos y Artemia como alimento se dispone de 16 estanques.

El cultivo larvario es la fase más delicada dentro de la producción de peces marinos. Los logros obtenidos en las últimas décadas han sido espectaculares, existiendo en la actualidad técnicas que permiten obtener una supervivencia aceptable en algunas especies (dorada, besugo, lubina, lenguado). Este auge se ha debido fundamentalmente a las mejoras obtenidas en la nutrición larvaria y de reproductores, a una buena elección de los mismos y a mejoras en las condiciones de cultivo.

A este lugar llegan los huevos fecundados colectados en la sala de reproductores, que miden unos 0,7 mm y se incuban en tanques de 800 litros con aire y microalgas, a una concentración aproximada de 60 huevos por litro.

A 18ºC de temperatura, los huevos eclosionan en unas 48 horas, dando larvas que se nutren de sus reservas alimenticias para luego comenzar a alimentarse de zoopláncteres, transformándose a los 20 días en alevines de 5-6 milímetros que nadan por el tanque.

Una vez que los alevines dejan de alimentarse con zooplancton, son trasladados al módulo de pre engorde y engorde, donde comienzan a recibir alimento artificial. Es el lugar donde se prepara la “semilla” o juveniles listos para ser engordados. Este módulo contiene 6 tanques de 4 mil litros cada uno.

Sala de pre engorde

Los tanques bajos rectangulares de 4 mil litros de capacidad están dedicados a la nursery, etapa previa al engorde donde los ejemplares dejan el alimento vivo y comienzan a alimentarse con pienso.

Es una etapa crítica en la producción de semillas, donde se detecta una elevada mortalidad debido al cambio radical en el tipo de alimentación. El pienso comercial utilizado para este “destete”, posee todos los nutritientes necesarios para alcanzar un excelente crecimiento y supervivencia.

Los dos tanques de concreto para el engorde tienen una capacidad de 27 mil litros cada uno. En ellos se alojan los juveniles que se transformarán en la producción de la estación dando los diferentes lenguados que demanda el mercado, principalmente el de tamaño plato o pan size de 500 gramos y el de 1 kilo.

Las condiciones generales de cultivo, la supervivencia final, la cantidad de alimento utilizado y la calidad de la carne, son los principales factores a controlar para la estimación de los costos productivos.

Generación de microalgas

La terraza exterior es el único sector a cielo abierto en el que se ubican 20 tanques de policarbonato de mil litros cada uno, para el cultivo masivo de microalgas con luz solar y temperatura ambiente. Estas grandes producciones se almacenan ultraconcentrados y a baja temperatura para su utilización posterior en los cultivos de rotíferos.

En el laboratorio de microalgas se comienza con los cultivos en pequeños volúmenes (0,01; 0,1 y 0,2 litros) a partir de inóculos de cepas puras, llegando a volúmenes intermedios bajo condiciones controladas. Estos cultivos son más puros que los exteriores y se utilizan para iniciarlos.

Concentración de microalgas

La producción de grandes volúmenes de microalgas de excelente calidad para la cría de rotíferos y larvas es un eslabón sumamente importante. Muchas veces, la contaminación de los cultivos de microalgas por bacteria o protozoos, hace que se carezca de alimento inicial para las pequeñas larvas, pudiendo a llegar a la pérdida completa de los mismos. Normalmente los sistemas de filtración y desinfección utilizados en los cultivos iniciales mantienen esa amenaza bajo control. Por esta razón, contar con una reserva de microalgas es una manera de asegurar la producción.

Para obtener los concentrados de microalgas, los cultivos exteriores se tratan en el ultraconcentrador hasta obtener 20 mil millones de microalgas por mililitro. Esta masa verdosa se almacena a 80ºC bajo cero para su posterior utilización como “agua verde” en los tanques de larvas o alimento de rotíferos.

La metamorfosis del lenguado

A los 45 días de vida aproximadamente, los lenguados sufren una metamorfosis que les da su apariencia típica y hace que se asienten en el fondo del estanque. El desarrollo larvario del lenguado dura unos 30 días. Recién nacida, la larva, que mide menos de 3 milímetros, es activa y vive a expensas del vitelo. Hacia el tercer día, se le abre la boca y el ano, apareciendo las aletas pectorales y adquiere movilidad. Es una larva pelágica.

La metamorfosis comienza a los 25 días, volviéndose progresivamente bentónica y asimétrica. El ojo izquierdo emigra al lado derecho y la boca sufre una torsión. El lenguado se apoya sobre el lado izquierdo, que se queda totalmente despigmentado.

La duración de la metamorfosis es de unas dos semanas. En esta misma sala se producen y enriquecen rotíferos y Artemia para alimentar las larvas y alevines de lenguado. Específicamente los rotíferos constituyen el punto más delicado de la producción de alimento vivo, ya que sus poblaciones tienden a decaer con demasiada facilidad, dejando a los cultivos de peces sin alimento.

18/06/07
PESCA & PUERTOS

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