El encargo es para una naviera noruego norteamericana y se prevé que estará listo en el año 2010 La unidad es el primer prototipo mundial de esta clase y tiene un presupuesto de unos 250 millones de euros.
El encargo es para una naviera noruego norteamericana y se prevé que estará listo en el año 2010 La unidad es el primer prototipo mundial de esta clase y tiene un presupuesto de unos 250 millones de euros.
El astillero Hijos de J. Barreras (H.J.B.) construirá un buque para detectar los posibles yacimientos de minerales y metales preciosos bajo el lecho marino, en lo que será el primer prototipo de estas características fabricado en el mundo.
La unidad de exploración tendrá una eslora de 150 metros y una manga de 30 y estará lista en el 2010, según confirmó a La Voz el presidente del astillero vigués, José Francisco González Viñas, quien destacó el contrato como «un paso más dentro de los ya estrechos vínculos comerciales entre Noruega y Vigo».
La nave, que ha sido contratada por una naviera de capital noruego y norteamericano, tendrá un presupuesto de 250 millones de euros, lo que la convierte, además de en única, en la más cara de la historia del naval vigués.
El barco es técnicamente más sofisticado que los sísmicos que H.J.B.
ya construye para otra naviera escandinava, puesto que incluirá un equipamiento específico para localizar yacimientos en el fondo del mar de metales preciosos o de minerales empleados en la industria, y cuya abundancia en el subsuelo marino sea lo suficientemente rentable como para organizar una operación a gran escala de recuperación de esos materiales.
La ambición de los navieros no tiene límites en este momento, y por tanto el barco irá equipado también con los sistemas actuales de localización de bolsas de petróleo y de gas -los llamados sísmicos-, convirtiendo así la unidad en un barco multipropósito capaz de patrullar amplias zonas de océano y de detectar todo aquello que huela a grandes sumas de dinero.
La tecnología de montaje que proporciona el astillero vigués permite a los navieros la posibilidad de seguir soñando con nuevos retos futuros, y poder adentrarse en las profundidades del mar con objetivos impensables hace tan solo un par de décadas. Con todo, la factoría se hará cargo de la nave ya semiconstruida, puesto que el casco -ahora en fase de construcción-, procederá de un astillero noruego.
A partir del 2009, la unidad ya estará en manos de los ingenieros y trabajadores gallegos, y en Vigo se acabará todo el complejo diseño del prototipo, tanto el cierre del armamento como los complejos equipos de a bordo. El barco estará navegando en el 2010.
El cumplimiento de los plazos de entrega es, precisamente, una de las fortalezas del sector naval de Vigo, lo que ha merecido la confianza de uno de los países más fuertes del mundo marítimo. Hasta una decena de navieras noruegas han contratado buques en la ría, con un total encargado que se valora en alrededor de 1.600 millones de euros y 20 unidades. La mayoría corresponden a unidades sísmicas o de apoyo a las plataformas petrolíferas
Más del 50% del naval vigués trabaja para Noruega Según descifraron unos científicos hace más de un siglo, en los océanos hay oro disuelto. Toneladas. Décadas más tarde se ha calculado que existen flotando en todos los mares cerca de 15.000 toneladas disueltas en pequeñísimas proporciones. La recuperación de este microtesoro no es, naturalmente, el fin del buque experimental que se construirá en H.J.B.
Noruega es hoy por hoy una superpotencia en la actividad naval.
– El 23% de todos los buques de crucero del mundo están en sus manos;
– el 19% de las unidades de transporte marítimo de gas;
– el 19% de los buques cisterna para productos químicos y
– el 10% de todos los petroleros.
Noruega flota, en realidad, sobre un gigantesco campo de petróleo y de gas, y por ese motivo, y por los altos precios del crudo, se ha lanzado desde hace unos años a una frenética carrera por localizar los pozos submarinos en sus aguas jurisdiccionales. Después de Rusia es el segundo país europeo con más reservas energéticas.
Con este nuevo pedido, Vigo aumenta su dependencia de Noruega, que a mediados de año era ya superior a un 50% en el conjunto del valor de los contratos. La mayoría de estos encargos, además, están enfocados a la industria petrolera. Ahora bien, ¿es o no positivo este monocultivo?
Mejorar la competitividad
La gran dependencia de Noruega es, según los expertos consultados, altamente positiva, ya que es un cliente fiel, un país técnicamente exigente, y que favorece a los astilleros a la hora de mejorar sustancialmente en competitividad y extender su prestigio entre otros países punteros en este campo.
28/08/08
LA VOZ DE GALICIA
