Con el aval de los gremios, se adhirió al Programa de Recuperación Productiva, un plan del Ministerio de Trabajo para empresas en crisis que contribuye a pagar sueldos. Lo cobran en Mar del Plata y también en la Patagonia. Los que se quedaron afuera buscan entrar.
Con el aval de los gremios, se adhirió al Programa de Recuperación Productiva, un plan del Ministerio de Trabajo para empresas en crisis que contribuye a pagar sueldos. Lo cobran en Mar del Plata y también en la Patagonia. Los que se quedaron afuera buscan entrar.
A poco más de un año de presentarse en concurso preventivo de acreedores, y provocar uno de los temblores más resonantes en los últimos años dentro del tablero de la industria pesquera marplatense, la pesquera Antonio Barillari sigue siendo noticia.
Y no porque Franco Barillari haya aportado capital fresco a la empresa, de lo que le ingresó por la venta de los barcos a los hermanos Baldino y no quedó en la cuenta que maneja Jorge Juárez, el juez que entiende en la quiebra, titular del Juzgado Nacional Comercial Nº 16, Secretaría 32 de Capital Federal.
La pesquera vuelve a ser noticia porque nuevamente el Gobierno Nacional garantiza su subsistencia al permitir que se adhiera al Programa de Recuperación Productiva(PRP), el famoso PRP del que ya gozan varias empresas vinculadas con la activad en el puerto de Mar del Plata.
Lo distintivo de este caso es que Barillari no se ha caracterizado por mostrar una responsabilidad social empresaria que merezca tal blindaje. Hasta no hace mucho no tenía registrado al personal, no respetaba acuerdos con las autoridades, no pagaba salarios en tiempo y forma y hasta quería despedir personal de la administración.
Ayuda
La ayuda del PRP consta de 600 pesos mensuales, que comenzaron a percibir los trabajadores desde el mes pasado, y sirven para que la empresa complete los salarios.
El beneficio comprende tanto a los trabajadores de Mar del Plata como los que están vinculados a la empresa en puertos patagónicos.
Para que la empresa goce del beneficio del PRP contó con el aval de gremios como Camioneros, SIMAPE, SICONARA, SOIP, Empleados de Comercio y Asociación de Capitanes.
Sumados los de Mar del Plata con los de la Patagonia, son más de 400 trabajadores que cobrarán el subsidio también en diciembre y en enero. “Ya se ha solicitado una prórroga de adhesión, por lo que casi seguro serán tres meses más, a partir de marzo”, contó una fuente de la Secretaría de Producción del Municipio, que recibió las planillas.
El beneficio ha dejado afuera, por ahora, a los trabajadores de empresas vinculadas con Barillari, como Astillero Mar del Plata, las tres PyMES que procesan materia prima en la planta de José Hernández 69 y los trabajadores vinculados con Pesca Ángela, la pesquera controlada por el grupo, pero que no está dentro del concurso preventivo y dueña de los pesqueros “Santa Bárbara” y “Juan D´Ambra”.
Gremios
Los referentes gremiales de todos estos sectores ya han entregado los listados de trabajadores que deberían cobrar y existiría la promesa de que se acredite antes que termine diciembre. En total son casi 300 trabajadores más.
Desde que la economía de la empresa es manejada por el Juez de la quiebra y la sindicatura, el margen de liquidez se ha acotado casi hasta asfixiar el sistema productivo. Para colmo, cuando cobró el reintegro por el combustible, los 800 mil pesos fueron a parar a la cuenta que maneja el magistrado interviniente y de ahí todavía no salieron.
A poco del traspaso de los barcos al grupo Baldino, el dinero que liberó la Justicia sirvió para pagar los créditos laborales previos a la quiebra, y no mucho más.
Dirigentes gremiales se han reunido varias veces con los integrantes de la sindicatura para que libere de las siete llaves los 6 millones de dólares que todavía quedan por la venta de los barcos. Está visto que nadie confía en los manejos discrecionales de Franco.
Hace unos días la empresa arregló deudas con la tripulación –parte de octubre y noviembre– y pudo volver a pescar con el “Santa Bárbara”. El “Feixa” está parado luego de completar un solo viaje, a la espera de solucionar también problemas con la tripulación.
Pero el subsidio de los PRP sólo parece un remedio para garantizar la paz social, al menos por un tiempo. Porque más allá de la ayuda del Gobierno, todos los trabajadores esperan un guiño del Juez de la quiebra para que envíe dinero fresco y puedan saldarse así las nuevas deudas que se generan por la inactividad de la empresa. (Fuente: Revista Puerto, Archivos propios, Pescare).
11/12/09
PRENSA LIBRE
