Salió por decreto del gobierno provincial, pero fue acordado por los balleneros y las organizaciones ambientalistas. Es la técnica patagónica para el avistaje. La navegación, no podrá durar menos de 90 minutos. Además, hasta fines de agosto estará prohibido el avistaje de madres con cría. Y deberán tener en cuenta la actitud de los cetáceos, para saber si pueden acercarse. Si no lo cumplen, pueden ser sancionados.
Salió por decreto del gobierno provincial, pero fue acordado por los balleneros y las organizaciones ambientalistas. Es la técnica patagónica para el avistaje. La navegación, no podrá durar menos de 90 minutos. Además, hasta fines de agosto estará prohibido el avistaje de madres con cría. Y deberán tener en cuenta la actitud de los cetáceos, para saber si pueden acercarse. Si no lo cumplen, pueden ser sancionados.
Las lanchas de los avistajes de ballenas, de ahora en más, deberán cumplir con un reglamento que salió anexado a la nueva Ley que regula la actividad. No podrán avistar madres con cría hasta septiembre y deberán cuidar muy bien la distancia con los cetáceos. Si no lo hacen, podrán ser sancionados por la subsecretaría de Turismo provincial (con multas y sanciones que van desde el apercibimiento y la suspensión provisoria hasta la clausura). Y podrán denunciarlos los turistas, que tendrán a su disposición las reglas antes de subir a la embarcación, o la Prefectura.
El reglamento salió por decreto, pero fue consensuado entre el área de Turismo provincial con los capitanes y guías balleneros, organizaciones ambientalistas y científicos.
"El proceso fue ampliamente participativo, tuvieron en cuenta todas las sugerencias", destacó Gabiela Bellazzi, de la fundación WEF de Puerto Pirámide. "Los balleneros volcaron sus 30 años de experiencia, los convirtieron en un escrito que está documentado como ‘la técnica patagónica’, ya que esta forma de avistaje está considerada entre las mejores del mundo".
Bellazzi explicó que los balleneros, por ejemplo, nunca se interponen entre la madre y la cría, pero al quedar documentada la prohibición se está apuntando al futuro.
Siguen desde Pirámide
Las lanchas seguirán saliendo desde Puerto Pirámide y podrán navegar entre Punta Piaggio y Punta Cormoranes, hasta 3 millas marinas mar adentro –y a no menos de 500 metros de la costa-. La provincia podrá otorgar (a través de una licitación pública) un máximo de seis permisos (como hasta ahora) y un mínimo de cuatro. Y cada empresa sólo podrá tener una lancha en el agua (salvo casos excepcionales expresamente autorizados), con 70 pasajeros como máximo. Además, el avistaje tendrá una duración mínima de 90 minutos (salvo cuestiones de seguridad) y cada lancha deberá esperar por lo menos media hora antes de volver a salir.
Todos los que trabajen en el avistaje, deberán capacitarse en esta técnica; y deberán transmitirles su espíritu conservacionista a los pasajeros (que verán las reglas en los afiches de las agencias).
Estas normas, incluyen además un «Código de Buenas Prácticas" y la creación de un consejo consultivo integrado por los balleneros, científicos, oenegés y la provincia; que trabajará para actualizar y mejorar el servicio.
Una serie de prohibiciones, para no molestar a la ballena
Con el reglamento de los avistajes, hay varias maniobras que quedan expresamente prohibidas:
– Toda acción o maniobra que implique la separación de ejemplares de ballenas madres de sus crías, interfiera o produzca ruptura de grupos de cópula, o interrumpa series de saltos.
– Acorralar a los animales contra la costa, accidentes geográficos u otra embarcación; o perseguirlos interrumpiendo su el rumbo. También está prohibida la navegación en círculos en torno a los cetáceos.
– Los cambios múltiples de velocidad en la embarcación que realiza maniobras de acercamiento y el mal uso de la deriva, cayendo sobre el animal.
– La persecución de los ejemplares ante su alejamiento activo.
– La colisión o acoso a las ballenas y el contacto físico de las personas embarcadas con las mismas.
– Las maniobras de avistaje al ejemplar o grupo de ejemplares de ballena, debe realizarse de a una por vez, quedando prohibida toda práctica donde coincidan dos o mas embarcaciones simultáneamente, salvo en el caso excepcional de navegación restringida dentro de la bahía de Puerto Pirámide dispuesta por Prefectura. Esto último cesará a partir del 1° de diciembre de cada año, cuando la cantidad de animales en el área disminuye considerablemente. En esos casos, los patrones de las distintas embarcaciones deberán coordinar la permanencia alternada de aproximadamente 15 minutos cada uno, pudiendo convergir hasta dos embarcaciones simultáneamente con el mismo individuo.
Los turistas podrán quedar a 15 metros de los animales
La técnica patagónica, incluye recomendaciones sobre las velocidades, el volumen del audio de las lanchas (que deberá apagarse cerca de las ballenas), y las distancias con los cetáceos según el caso.
– En caso de navegación en una zona de concentración de ballenas, la velocidad de desplazamiento no podrá exceder los diez nudos.
– Desde el inicio de la temporada y hasta el 31 de agosto inclusive, no podrán realizarse avistajes -con fines turísticos- de las ballenas que están con su ría.
– La aproximación debe realizarse a velocidad de navegación hasta una distancia de 200 metros del ejemplar; a partir de esa distancia se deberá navegar a una velocidad menor a los 5 nudos hasta una distancia de 50 metros, desde donde la distancia de acercamiento mínima estará determinada por el tipo de grupo al cual se aproxima y su comportamiento, permitiendo que sea el animal el que se acerque a la embarcación.
– La aproximación a las madres con cría deberá realizarse de forma tal que la embarcación nunca quede entre la madre y el ballenato, cuando la distancia entre ambos animales sea menor a los 30 metros.
– En caso de aproximación a una madre con un ballenato blanco, el tiempo de permanencia máximo por embarcación y por salida será de 15 minutos.
– La aproximación a un grupo de cópula deberá realizarse siempre a sotavento, independientemente de la intensidad del viento, con una distancia mínima de aproximación de 30 metros. Si se aproximara a la embarcación otro ejemplar del grupo de cópula, la observación deberá centrarse en ese animal, abandonándose al grupo.
– En el caso que un animal muestre signos de comenzar a realizar una serie de saltos en dirección a la embarcación, se deberán encender los motores; cuando haya comenzado una serie de saltos, los motores deberán permanecer encendidos hasta su finalización. La distancia mínima en estos casos será de 50 metros.
– La distancia mínima permitida entre la embarcación y un ejemplar que se encuentre realizando golpes de cola o con su cola fuera del agua, es de 15 metros.
– Si la observación se realiza sobre un animal que se encuentre descansando, deberá esperarse al garete con el motor de la embarcación en marcha la primera respiración del animal, a una distancia mínima de 50 metros, debiendo luego realizar la aproximación por el flanco del animal hasta una distancia final de acercamiento de hasta 15 metros.
19/03/08
EL CHUBUT

