SPI Astilleros revitalizó el Domecq García.
SPI Astilleros revitalizó el Domecq García.
(Mar del Plata) La industria naval argentina se apresta a cumplir con otro de los objetivos que marcarán un antes y un después en el futuro desarrollo de la actividad en el plano nacional. Impensado hasta hace algunos años, de la mano de SPI Astilleros el sector se posiciona definitivamente dentro del plano mundial de las construcciones de artefactos fluviales.
La empresa de capitales privados que nació en Mar del Plata se apresta a entregar próximamente las primeras 4 barcazas mineraleras del contrato que celebró el año pasado con la compañía minera Río Tinto, la cual está explotando un yacimiento en el vecino país de Brasil.
El contrato establece la construcción de un tren de 16 barcazas, lo cual implica plena actividad en el astillero Domecq García, donde se realizan los trabajos. SPI le ha devuelto la vida a esta mole de paredes amarronadas, con vista al Río de la Plata, que estaba en silencio desde los tiempos del menemismo, a partir de un acuerdo celebrado con la Armada Argentina y el Ministerio de Defensa.
El antecedente inmediato fue la construcción de las barcazas “Argentina” para transportar hidrocarburos. Ahora el intenso trabajo al menos se prolongará hasta septiembre próximo. Para ese entonces deberá haber entregado la barcaza número 16. Además de un record, todo un ejemplo para una actividad no acostumbrada a cumplir con los plazos prometidos.
Este lunes no será un día más en las instalaciones del enorme astillero ubicado en la dársena sur del puerto porteño. Está prevista la llegada de un grupo de profesionales pertenecientes a Robert Allan Ltda. Ubicado en Vancouver, Canadá, se trata de uno de los estudios de arquitectura naval más importantes del mundo y el encargado de verificar las condiciones en que se construyen las barcazas para Río Tinto. Ellos mismos realizaron el diseño.
En los despachos oficiales se rumorea que además de comprobar la calidad con que los obreros de SPI confeccionaron las embarcaciones que navegarán la Hidrovía transportando minerales de norte a sur, es posible que surjan nuevas buenas noticias para el astillero argentino en particular y el sector naval en general.
Es que como además de profesionales de Robert Allan habrá una reunión con directivos de la minera y del propio astillero, los más optimistas piensan que podría acordarse un nuevo contrato de trabajo para la construcción de más barcazas.
Si este primer contrato le cambió el pulso al Domecq García, y se generaron más de 300 puestos de trabajo directo para los obreros argentinos, además de diversos proveedores nacionales, muchos en el Sindicato de Obreros Navales se entusiasman de solo pensar en tener más trabajo, y por más tiempo.
Según los analistas que monitorean el mercado de la industria naval mundial, el creciente nivel del transporte fluvial en la Hidrovía demandará la incorporación de más de 1.500 nuevas barcazas para transportar materias primas en los próximos 5 años. Toda una oportunidad para astilleros como SPI, que ya han demostrado contar con la logística y la capacidad financiera para enfrentar este tipo de contratos.
12/05/08
PESCA & PUERTOS
