El régimen de Al Assad lanzó una ofensiva que dejó al menos 23 muertos.
El régimen de Al Assad lanzó una ofensiva que dejó al menos 23 muertos.
La ofensiva del presidente sirio Bashar al Assad quedó clara ayer, cuando atacó con barcos de guerra y tanques el principal puerto del país, el enclave de la oposición, la ciudad portuaria de Latakia: según testigos y ONGs ya dejó 23 muertos. Muchos residentes han huido.
“Por lo menos 21 civiles murieron en el barrio de al-Raml al-Junubi y otros dos en el de Qniniss en Latakia”, indicó el presidente del Observatorio sirio de derechos humanos (OSDH), Rami Abdel Rahmane. “Navíos de guerra están atacando Latakia y se oyen explosiones en varios barrios”, precisó la ONG. Además, “se oyeron intensos disparos y explosiones en el barrio de Saliba”, mientras “vehículos de paramilitares partidarios del régimen y fuerzas de seguridad se concentraban en la ciudad”, agregó el Observatorio.
“Nos atacan por tierra y mar”, dijo un residente del distrito al-Raml, en el cual se encuentra un campamento de refugiados palestinos. “Los disparos son intensos, muchas casas han sido destruidas y los ‘shabija’ (rufianes) han irrumpido en comercios y otros establecimientos”.
Entre las víctimas de ayer, la OSDH registró sirios y además palestinos, pues el barrio atacado en la ofensiva alberga el campamento de al-Raml, donde viven numerosos refugiados.
Por su parte, los Comités de Coordinación de la Revolución siria afirmaron ayer que ya no circulaban trenes en dirección y procedentes de Latakia.
En un comunicado publicado ayer, seis ONGs en defensa por los derechos humanos exigieron la liberación “inmediata” de Abdel Karim Rihaui, presidente de la Liga siria de Derechos Humanos, detenido el jueves, que se ha convertido en una importante fuente de información para la prensa extranjera y cuyos movimientos en todo el país están limitados.
También en Qusayr, pequeña ciudad en el sur del país, a pocos kilómetros de la frontera libanesa, se llevan a cabo desde ayer operaciones represivas casa por casa, en las que fueron arrestadas decenas de jóvenes, luego de que el viernes se informara de 12 muertos al margen de una protesta.
Ayer, además, fuentes locales afirmaron que las fuerzas de seguridad ingresaron durante el fin de semana en dos barrios populares de la capital Damasco –Saqba y Hamriya– donde arrestaron a decenas de jóvenes locales y sembraron el pánico entre la población.
La agudización de la represión en el país ha provocado a su vez un endurecimiento de la protesta por parte de la comunidad internacional. Desde que comenzó el movimiento el 15 de marzo, casi 1.800 civiles murieron, según un registro del Consejo de Seguridad de la ONU.
15/08/11
CLARIN
