El primer puerto autónomo del país crece en infraestructura y servicios a las cargas.
El primer puerto autónomo del país crece en infraestructura y servicios a las cargas.
Desde el 1 de septiembre de 1993 el Consorcio de Gestión tiene a su cargo la administración y explotación del complejo portuario de Bahía Blanca.
Es en los hechos, e históricamente, el primer puerto autónomo del país, circunstancia que se concretó en el marco del proceso encarado por el Gobierno de la Nación destinado a la privatización o transferencia de todo el sistema portuario argentino, que durante décadas fue operado exclusivamente por el Estado.
Desde la conformación de esta figura jurídica, el puerto ha comenzado un proceso de modernización y crecimiento constante que se refleja en la estadística de la evolución de cargas y la diversificación de las mismas. La incorporación del muelle multipropósito ha contribuido en parte a esto y ha permitido, además, aumentar su hinterland.
La crisis global de estos últimos dos años, que en nuestro caso particular, tuvo un agravante representado por la extrema sequía regional, representó una baja muy importante en las cargas granarias y de sus derivados pero no afectaron significativamente la actividad del puerto porque la carga petroquímica y de contenedores con otros productos no sólo se mantuvo sino que creció con respecto a años anteriores. También nuestro puerto es hoy la boca de ingreso del gas que se importa para compensar los picos de demanda estacionales que el mercado nacional requiere.
Lo trascendente
De todos modos, lo más importante que le está ocurriendo al Puerto de Bahía Blanca es que por sus características especiales de calado y un sistema de administración autónoma que genera confianza, siguen apareciendo nuevos inversores, como el caso de Louis Dreyfus y Moreno-Glencore, con los cuales se acaban de firmar acuerdos para inversiones superiores a los u$s 130 millones, en obras que comenzarán en los próximos dos meses con un muelle y silos de carga y culminarán con una planta de molienda de soja y girasol para la exportación de aceites y subproductos. Por su parte, Potasio Río Colorado, ahora del grupo Vale do Río Doce, que tomó a su cargo el proyecto de Río Tinto, comenzará a mediados del próximo año la construcción de su muelle y depósito para áridos, destinado a la exportación de cloruro de potasio que será extraído del sur de Mendoza, y que será exportado por nuestra estación.
Pero el puerto no puede estar ajeno a la evolución de la tecnología y globalización de la logística y la carga por lo cual hemos comenzado a instrumentar el proyecto de llevar la profundidad a 45 pies al cero. La presencia de los post panamax en Bahía Blanca será pronto una realidad. Esta obra, además, permitirá la operatoria de los grandes buques las 24 horas del día sin esperar a las pleamares, situación que agilitará los procesos de atraque y partida y evitará congestionamientos en la ría, previsibles por el aumento del tráfico de buques que originan los nuevos emprendimientos.
Paralelamente, estamos gestionando con las autoridades nacionales y provinciales la realización de las obras de infraestructura complementarias para acercar la carga a los puertos y la posible gestión de centro de logística en el interior para concentrar cargas y luego trasladarlas.
Ya es una realidad la zona franca Buenos Aires Sur, que comenzará a funcionar en 2010 en las instalaciones ya en vías de finalización en la ciudad de Punta Alta.
Podemos asumir que hemos tenido un año razonablemente bueno y que los por venir serán muy buenos.
Por Jorge Otharán
17/12/09
CRONISTA TRANSPORT & CARGO
