“4 mil millones para seguir contaminando”

“4 mil millones para seguir contaminando”

El Gobernador de Buenos Aires se reunió con empresarios del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, quienes invertirán 4 mil millones de pesos. Esto ocurre a un mes de que el OPDS dijera que la Ría de Bahía no está contaminada. Muestras de la falsa política de desarrollo sustentable nacional y provincial.

El Gobernador de Buenos Aires se reunió con empresarios del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, quienes invertirán 4 mil millones de pesos. Esto ocurre a un mes de que el OPDS dijera que la Ría de Bahía no está contaminada. Muestras de la falsa política de desarrollo sustentable nacional y provincial.

“Es necesario que tomemos conciencia, un cambio cultural, en la cuestión ambiental, este tema tiene que ver con la salud pública, con la dignidad, con la inclusión, y en definitiva con defensa de la vida”. Estas fueron las palabras del gobernador Daniel Scioli, en la inauguración del Primer Encuentro de Responsables Ambientales. Una semana después estaba reunido con 33 empresarios del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, acusados de la seria contaminación de su ría, quienes se comprometieron a invertir 4 mil millones de pesos en ese Partido bonaerense. En la ocasión, los temas referidos a la contaminación o el cuidado ambiental no ocuparon ningún espacio.

El compromiso del Gobernador con el cuidado del medioambiente es tan creíble como el de María Julia Alsogaray con la limpieza del Riachuelo. A pesar de sus discursos – como ya sabemos, de pocas y pobres palabras – sobre la importancia de preservar y hacer un uso sustentable de los ambientes, nada en la provincia de Buenos Aires se está haciendo, seriamente, en ese sentido. Más aún, los propios organismos provinciales falsean resultados de análisis para mantener en la absoluta oscuridad los graves peligros a los que se está sometiendo a la población de Bahía Blanca y White con el vertido de desechos tóxicos, por parte de las empresas del Polo Petroquímico, en la Ría de Bahía Blanca.

“Para eso, como otros tantos temas en la provincia de Buenos Aires, tenemos que abordarlo en forma integral, Nación, Provincia y Municipios, y por eso agradezco al Secretario nacional de Desarrollo Sustentable que nos está acompañando como un hombre de la provincia al que le preocupa especialmente este tema en nuestra provincia que viene teniendo un crecimiento sostenido, y este crecimiento trae oportunidades, beneficios, pero también puede traer problemas si no lo sabemos prevenir”, declaró Scioli aludiendo a Homero Bibiloni.

Bibiloni, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, fue acusado en enero de 2009 por el director ejecutivo de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, Mariano Aguilar, de estar involucrado en la apelación de un fallo ante la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, que condenaba a la empresa Diacrom – dedicada al cromado de metales en Carapachay – por contaminación en el agua de la zona norte del Conurbano, afectando a casi un millón de personas. “El Secretario de Ambiente no defiende a los vecinos contaminados, sino a las empresas contaminantes”, acusó Aguilar.

La actuación del estudio jurídico de Bibiloni – Estudios de la Plaza – impidió que se co-menzaran las obras de “resanación ambiental” y se continuara, en cambio, permitiendo el derrame de cromo en el río subterráneo de Vicente López. Bibiloni también fue quien llamó “soldaditos verdes” a los ecologistas que reclaman por el uso sustentable de los recursos, porque según su entender impiden “la generación de riqueza” en el país.

Ha de ser por el perfil del Secretario, que Scioli se siente tan bien acompañado; y será para lograr el mentado abordaje integral de la problemática medioambiental, que en la Provincia nombró como máxima autoridad en temas ambientales a un personaje de características similares: a José Molina, director del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable, se lo ha relacionado con Oscar Lema, de la empresa Curtasa, acusada de contaminación en la ciudad de Luján.

Molina fue quien se puso al frente de los reclamos de los pescadores artesanales de White, realizando los análisis pertinentes para determinar el grado de contaminación en la Ría de Bahía Blanca. Pero milagrosamente, los análisis del OPDS dieron por resultado una baja contaminación, que no afecta a los peces ni a la salud pública, mientras que en el laboratorio Fares Taie los índices alcanzaban niveles de cadmio doscientas veces más altos que los permitidos por la Organización Mundial de la Salud y también se registró una alta presencia de arsénico y mercurio, análisis que el OPDS no realizó por considerarlos irrelevantes.

Casualmente, a poco más de un mes de que se dieran a conocer los auspiciosos resultados de contaminación en la Ría de Bahía Blanca por parte del organismo provincial, el gobernador Scioli se reunió con 33 empresarios del Polo Petroquímico de la ciudad, quienes se comprometieron a invertir 4 mil millones de pesos en el Partido de Bahía. En la reunión celebrada en la Casa de Gobierno, en la ciudad de la Plata, no estuvieron presentes ni Molina ni Bibiloni y mucho menos palabras alusivas a la necesidad de evitar el vertido de desechos tóxicos. Quienes sí estuvieron fueron los representantes de las empresas Petroquímica Bahía Blanca, Solvay Indupa y Dow Chemical, acusados por la justicia de contaminar la Ría.

“Vamos hacia un gran crecimiento productivo, tenemos que trabajar con nuestras industrias, tenemos que reorganizar y por eso la dirección ejecutiva del Organismo de Desarrollo Sustentable también está impulsando una iniciativa para encontrar un equilibrio entre desarrollo económico, responsabilidad empresaria y política ambiental. Esto también es cuidar la vida y cuidar el futuro”. Así se expresó el Gobernador en el Encuentro de Responsables Ambientales, pero cuando estuvo frente a quienes han generado la mayor y más peligrosa contaminación en la provincia se limitó a hablar de la competitividad: “En este momento tenemos el desafío de ver de qué manera aumentamos la productividad, la oferta de bienes y servicios, y haciendo sintonía fina en cada uno de los sectores para darle más competitividad”.

Desde la elección de los funcionarios, tanto a nivel nacional como provincial, hasta el veto presidencial de la Ley de Bosques, elaborada por el otrora kirchnerista Miguel Bonasso, queda en claro cuál es la política de desarrollo sustentable de este gobierno. No hay espacio para evitar o sanear la contaminación generada por las industrias. Todo lo que se diga en pos del desarrollo sustentable es mentira y sólo debemos remitirnos a los hechos para comprobarlo. A través del pacto suscripto entre Scioli y las empresas del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, se ha firmado el acta de defunción de la Ría. Poco podrán hacer los pescadores artesanales de White para revertir esta penosa realidad.
Por Karina Fernández

26/03/10
REVISTA PUERTO

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