El estado carioca se mantiene en "alerta máxima" por el peligro de los deslizamientos de tierra; ya suman 113 las víctimas y hay 1400 desplazados.
El estado carioca se mantiene en "alerta máxima" por el peligro de los deslizamientos de tierra; ya suman 113 las víctimas y hay 1400 desplazados.
Las tareas de rescate de las víctimas de las lluvias que mataron al menos a 113 personas en el estado de Río de Janeiro ayer, continuaban con un tiempo más benévolo hoy en los barrios pobres de la capital, que se mantiene en "alerta máxima" por el peligro de derrumbe y deslizamientos de tierra.
El estado de Río y su “ciudad maravillosa”, que hace un culto de la alegría de sus habitantes, escenario del carnaval más grande del mundo y dueña de paisajes de carta postal, estaban este miércoles de luto por una tragedia que además dejó a miles de personas, la mayoría pobres, sin hogar. La defensa civil del estado informó a que existen 113 muertos confirmados por las lluvias.
Hasta hoy, el número de desalojados superaba los 1400, mientras que 400 personas habían perdido sus casas y decenas se encontraban heridas, según la alcaldía citada por la prensa local.
La mayoría de los fallecimientos se concentran en la capital del estado, Río de Janeiro, y en la ciudad satélite de Niteroi. El grueso de los decesos se verificaron tras aludes de lodo en las favelas, barrios pobres establecidos en las laderas de las colinas, en donde familias enteras quedaron enterradas.
Solo en Morro dos Prazeres (Cerro de los Placeres, en castellano), cerca del centro de la capital, murieron 15 personas sepultadas por un deslave. Fotógrafos en el lugar indicaron que todavía a esta hora es extremadamente difícil el acceso a la zona, que parece un campo arrasado.
Enormes estelas rojizas de destrucción arrasaron varios barrios pobres. Casas de concreto y de madera fueron despedazadas y arrojadas cuesta abajo para luego sepultar a otras viviendas a su paso. "Infelizmente, las personas que mueren en estas tragedias son los pobres, por eso tenemos que ser muy duros en impedir que se construyan casas en áreas de riesgo", declaró el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, al canal Globo News.
Por su parte, el alcalde de la ciudad de Río de Janeiro, Eduardo Paes, indicó a la prensa que hay 10.000 residencias en áreas de riesgo, como laderas y cerros, por lo que llamó a estas personas a dejar sus casas y permanecer con vecinos o familiares.
Acompañadas por vientos de hasta 70 kilómetros por hora, las intensas lluvias comenzaron anteayer por la tarde y en pocas horas inundaron las principales vías de acceso y avenidas de la ciudad, lo que forzó el cierre temporal de comercios, restaurantes y aeropuertos.
Según informaron meteorólogos locales, en algunas partes de la capital carioca cayeron 300 milímetros de lluvia -el doble de lo previsto para todo el mes de abril- en menos de 12 horas.
Las escuelas públicas permanecerán cerradas por segundo día consecutivo y las autoridades pidieron a las escuelas privadas que hagan lo mismo para disminuir el nivel de circulación, en una ciudad que poco a poco intenta recuperar su ritmo habitual.
Precisamente, el papel de las autoridades fue duramente cuestionado en la prensa brasileña, y el diario O Globo, de Río de Janeiro, encabeza su edición de portada con un enorme titular que reza: "¿Adónde está el plan de emergencia?".
El periódico indica que las "tragedias de las lluvias en Río se repiten hace 40 años y el poder público no logra reaccionar". La ciudad de Río de Janeiro, que será sede de los Juegos Olímpicos de 2016, cuenta con unas 1000 favelas, muchas de ellas instaladas en zonas riesgosas y expuestas a las inclemencias del tiempo. En esas áreas ocurrieron la mayoría de los decesos por causa del temporal.
Solidaridad argentina. El gobierno argentino envió hoy un mensaje de solidaridad a Brasil por el centenar de muertes registrado en Río de Janeiro a raíz de las intensas precipitaciones.
La Cancillería argentina transmitió en un comunicado que "al pueblo y Gobierno del Brasil la solidaridad del pueblo y gobierno argentino y las sentidas condolencias a los familiares de las víctimas".
"Asimismo, Argentina pone a disposición de las autoridades brasileñas la ayuda inmediata y los elementos que se estime necesario proveer para asistir a los damnificados de las inundaciones", añade la nota oficial.
Según las últimas informaciones oficiales, el número de muertos por los deslizamientos de tierra causados por las lluvias en el estado de Río de Janeiro subió hoy a 110, mientras que 60 personas permanecen desaparecidas.
Tiroteo con narcos. En medio del caos que dejó el temporal, narcotraficantes se enfrentaron con la policía en la favela del Morro dos Prazeres, que auxiliaba en la evacuación de personas afectadas por las lluvias y los deslizamientos de tierra, según informó el diario O Dia. Los policías respondieron con tiros, mientras equipos de rescate de los bomberos realizaban sus tareas de evacuación.
Agencias AFP y AP y ANSA
07/04/10
LA NACION


