Gerardo Bartolomé, autor del libro “La traición de Darwin” y Daniel López Larraza, investigador del Conicet, crearon una página vía Facebook para impulsar la preservación de los paisajes alrededor del río Santa Cruz.
Gerardo Bartolomé, autor del libro “La traición de Darwin” y Daniel López Larraza, investigador del Conicet, crearon una página vía Facebook para impulsar la preservación de los paisajes alrededor del río Santa Cruz.
El planteo surge en la conciencia de que, luego de la construcción de las represas, la preservación del cauce del río es fundamental.
A partir de la iniciativa de Gerardo Bartolomé, creador del sitio, quien en 2003 lideró una expedición al río Santa Cruz y lleva publicados tres libros sobre la Patagonia: La traición de Darwin en 2005, “Patagonia con los ojos de Darwin” en 2007 y “El límite de las mentiras” en 2009, y de Daniel López Barraza, un investigador científico del CONICET, se lanzó la propuesta de crear el Parque Nacional Río Santa Cruz, el que, según sus impulsores, “no sólo permitirá preservar hábitats, flora, fauna y yacimientos de valor científico, sino que también acarreará un beneficio económico a la región por el turismo que atraerá a las ciudades de El Calafate, Piedra Buena y Puerto Santa Cruz, todas ellas como potenciales cabeceras de acceso al futuro Parque Nacional o Provincial y reserva complementaria”.
Desde hace unos meses este grupo de personas trabaja en pos de poder hacer realidad la preservación de los paisajes de la zona, para lo cual diseñaron un proyecto, que será elevado al Congreso de la Nación para su evaluación y por lo cual están juntando firmas en apoyo al mismo.
Según lo informado por Daniel López Barraza, en el grupo creado en la red social Facebook, ayer ya habían superado las mil firmas “y vamos por más”, en el convencimiento de que cuantas más firmas acompañen el proyecto, más chances hay de que el mismo se transforme en ley.
En su presentación, los impulsores indican que “la prevista construcción de las represas La Barrancosa y Cóndor Cliff hundirá bajo las aguas a la mayor parte del maravilloso valle del Río Santa Cruz. Si no podemos detenerlas, por lo menos podemos hacer que el resto del cauce del río quede a salvo. Para eso proponemos la creación de este Parque Nacional”.
Recuerdan que el Complejo La Barrancosa y Cóndor Cliff es un sistema de dos represas hidroeléctricas que serán construidas sobre el río Santa Cruz (emisario natural del lago Argentino), que tiene el cuarto caudal en importancia de Argentina, con un promedio 700 metros cúbicos por segundo, conformando uno de los proyectos argentinos más ambiciosos de los últimos años. Este complejo hidroeléctrico generará 5.600 gwh/año. La potencia instalada de Cóndor Cliff será de 1.140 mw, mientras que La Barrancosa tendrá 600 mw.
En suma, serán más de 1.700 megavatios, lo que equivale a más del 10% de la energía hidráulica que se produce en el país. Esta obra será la tercera hidroeléctrica en importancia, después de la de Yacyretá y Salto Grande. La finalización de la obra prevé un término de 5 años, con una inversión que superará los 4000 millones de dólares.
Se generarán 4000 puestos de trabajo en la etapa de construcción y se espera que la zona pueda transformarse en el futuro en un polo de desarrollo industrial. Paralelamente a la construcción de estas dos represas se construirán las denominadas villas temporarias, tales como obradores, viviendas, escuelas, recreación, destacamentos policiales y médicos, plantas de almacenaje de gas, generadoras de energía, de agua potable, caminos, etc. Muchas de estas obras tendrán un carácter permanente. Actualmente el estado del proyecto está en proceso de adjudicaciones y licitaciones públicas.
La propuesta
En la propuesta, para la cual piden la firma de quienes apoyen la iniciativa, se dirigen al Congreso de la Nación y a la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Cruz.
Piden “elaborar un anteproyecto de ley para la creación de un parque nacional o provincial y una reserva natural circundante en el río Santa Cruz”.
Indican que las razones que los impulsan a elevar la propuesta son:
1- El río Santa Cruz y su zona de influencia constituyen un reservorio hídrico único y clave en la región sur de nuestra Patagonia.
2- Su forma y topografía tan singular han mantenido el valle alejado de la explotación ganadera, lo que ha permitido la supervivencia de una enorme cantidad de especies de fauna y flora autóctonas (algunas de ellas en regresión numérica en la Provincia). Este hecho se ve agravado porque no se encuentra en situación de reserva o protección ningún otro espacio semejante de la meseta central patagónica.
3- Los relatos de viajeros y las observaciones científicas que éstos realizaron -como ser la expedición liderada por el Capitán Fitz Roy, de la cual participó el naturalista inglés Charles Darwin en 1834, así como la que varios años más tarde llevó a cabo Francisco Pascasio Moreno, entre otros-, comparadas con observaciones actuales, permiten asegurar que el equilibrio del ecosistema previo a la llegada de la civilización aún se mantiene.
4- El valle presenta un corte en la meseta patagónica que pone de manifiesto el pasado geológico y paleontológico no ya del valle, sino también de toda la Patagonia sur. Su estudio y análisis está lejos de estar terminado, por lo que la modificación de la zona podría acarrear la pérdida de valiosa información del pasado geológico.
5- Por otra parte, el valle también presenta marcas en el terreno sobre el avance de los glaciares en lejanas épocas, en las que una enorme lengua de hielo atravesaba casi la mitad del continente. Estos estudios glaciológicos pueden arrojar mucha información sobre el pasado de las eras glaciarias, como así también sobre el calentamiento global desde hace milenios hasta la época.
6- El pasado de nuestros pueblos originarios también está marcado por este río. Su posición, uniendo la Patagonia andina con la costa patagónica, posibilitaba a quienes nos precedieron, un camino que les permitía alternar su dieta esteparia y marítima, y así asegurar su supervivencia. El análisis de los vestigios dejados por ellos arrojará mucha información sobre el estilo de vida de estos pueblos que habitaron la región desde alrededor de diez mil años atrás. Estos estudios todavía se están llevando adelante y precisarán varios años más para ser concluidos. Su interrupción podría acarrear vacíos de información que no podrían ser compensados.
Las represas
Bartolomé y López Barraza explicitaron en su propuesta el conocimiento que tienen de que avanza el proyecto del Complejo Hidroeléctrico La Barrancosa-Cóndor Cliff para el aprovechamiento hidroeléctrico del río Santa Cruz. La Barrancosa estará situada a 185 kilómetros de la desembocadura del río, mientras que Cóndor Cliff se emplazará a 250 kilómetros del mismo sitio. Estas obras conformarán la tercera hidroeléctrica en importancia, después de Yaciretá y Salto Grande. Huelga mencionar el grave impacto ecológico sobre el ecosistema que acarreará la construcción de estas represas, dado que el recorrido total del río es de 385 km. “Aún así, después de la construcción y llenado de los embalses, se podrían resguardar 135 km. del valle del río. Está claro para nosotros que la construcción de las mencionadas represas hidroeléctricas alterará el paisaje, la flora, la fauna y las riquezas arqueológicas y paleontológicas circundantes. Si bien somos conscientes que estos emprendimientos tienen un enorme valor energético, clave para el desarrollo de nuestro país, consideramos que es imperativo que la extensión de río que no sea alcanzada por estas obras se convierta en un área preservada con fines ecológicos, paisajísticos, de investigación, de educación y recreativos. Asimismo, consideramos que también la zona abarcada por las represas debe ser sometida a ciertas normas de conservación (reserva natural circundante al parque), de manera tal de limitar, en la medida de lo posible, el impacto al hábitat de la región”.
Estudios
Plantean que “como forma de financiación, consideramos clave que una pequeña parte del presupuesto de la construcción de los embalses se aplique a subsidios que permitan acelerar los estudios científicos de aquellas zonas afectadas antes de que éstas queden bajo las aguas, como así también a montar la infraestructura requerida por este futuro Parque Nacional o Provincial.
La creación del Parque Nacional Río Santa Cruz no sólo permitirá preservar hábitats, flora, fauna y yacimientos de valor científico, sino que también acarreará un beneficio económico a la región por el turismo que atraerá a las ciudades de El Calafate, Piedra Buena y Puerto Santa Cruz, todas ellas como potenciales cabeceras de acceso al futuro Parque Nacional o Provincial y reserva complementaria.
Finalmente, consideramos que es nuestra responsabilidad preservar éste y otros espacios únicos que componen la naturaleza de nuestro país para las siguientes generaciones. Sin duda, y siguiendo la dirección que nos marcó nuestro Perito Moreno, creemos que el mecanismo para lograr estos fines es la creación de parques nacionales.
A los fines pertinentes, creemos que debería conformarse una comisión de expertos que dictamine acerca de la extensión del Parque Nacional o Provincial Río Santa Cruz y la reserva complementaria circundante”.
17/06/10
LA OPINIÓN AUSTRAL
