Cinco días después de que Prefectura iniciara los reclamos salariales, tres suboficiales de Gendarmería fueron puestos en situación de disponibilidad. El personal no baja las reivindicaciones y, según lo trascendido, seguirá hasta el martes frente a las sedes de ambas fuerzas de seguridad. Cinco días después de que Prefectura iniciara los reclamos salariales, tres suboficiales de Gendarmería fueron puestos en situación de disponibilidad. El personal no baja las reivindicaciones y, según lo trascendido, seguirá hasta el martes frente a las sedes de ambas fuerzas de seguridad. BUENOS AIRES (DyN y NA) — Tres suboficiales de Gendarmería Nacional que participan de los reclamos por mejoras salariales fueron pasados ayer a situación de disponibilidad, aunque el personal comprometido en las protestas ratificó que mantendrá las demandas. 07/10/12 LA NUEVA PROVINCIA
La drástica medida, tomada por el ministerio de Seguridad, rompió, de acuerdo a los manifestantes, un acuerdo verbal de no incurrir en represalias.
“No nos vamos a callar. Nadie va a abandonar los puestos, pero tampoco vamos a abandonar la lucha”, expresó Raúl Maza, uno de los voceros del grupo apostado en el edificio Centinela, del barrio porteño de Retiro y de los tres castigados.
La disposición se conoció a la mañana cuando los efectivos de Gendarmería y de Prefectura Naval –suboficiales, en su mayoría– iniciaban el quinto día de protesta por un sueldo básico de 7.000 pesos mensuales en blanco.
“Nuestro método de protesta es democrático. No es un golpe. No se respetó el acuerdo verbal que teníamos con el señor ministro (de Economía, Hernán Lorenzino) y el director (de Gendarmería, luego relevado, comandante Enrique Schenone) de que no iban a tomarse represalias contra ningún personal”, remarcó Maza.
“Ese era el punto uno del petitorio que dejamos ante el ministro. No se cumplió. No se respetó el compromiso que se había hecho. A las palabras se las lleva el viento”, añadió.
Al caer la tarde, en el edificio Centinela, sede central de la Gendarmería, y en el Guardacostas, donde funciona el comando de Prefectura, varios uniformados seguían apostados junto a sus familias.
“No nos meten miedo. El pase a disponibilidad no significa ser dado de baja. Es un estado intermedio que dura hasta que la superioridad se expida sobre la cuestión”, explicó Maza.
“De hambre no me voy a morir. De acá no me voy y no voy a dejar a mis camaradas que me confiaron como vocero”, complementó.
La notificación sancionatoria fue firmada por el director de Bienestar y Sanidad de Gendarmería, comandante mayor Gerardo Otero.
El conflicto se inició el martes cuando agentes de Prefectura Naval comprobaron reducciones salariales del 30% al 60% por la aplicación del decreto presidencial 1.307. Horas más tarde, se plegó Gendarmería.
La atmósfera de tensión envolvió hasta a grupos de suboficiales de la Armada y de la Fuerza Aérea porque el personal militar sufrió complicaciones debido a otro decreto (1.305 del 3 de agosto) que también generó distorsiones y haberes menguados.
