Escondida en las profundidades del glaciar antártico Taylor, investigadores norteamericanos descubrieron una colonia de extrañas bacterias que subsistieron millones de años alimentándose de compuestos de azufre y hierro, según informan hoy en Science.
Escondida en las profundidades del glaciar antártico Taylor, investigadores norteamericanos descubrieron una colonia de extrañas bacterias que subsistieron millones de años alimentándose de compuestos de azufre y hierro, según informan hoy en Science.
17/04/09
LA NACIÓN

