El ex “Foudre” de la Marina francesa llega hoy a Valparaíso. Puede transportar a un regimiento mecanizado, servir como hospital flotante o realizar evacuaciones masivas.
El ex “Foudre” de la Marina francesa llega hoy a Valparaíso. Puede transportar a un regimiento mecanizado, servir como hospital flotante o realizar evacuaciones masivas.
La cubierta de la “ESMERALDA” era un infierno. El 21 de mayo de 1879, el “HUÁSCAR” peruano había embestido por primera vez a la corbeta comandada por Arturo Prat. Los cascos de ambos buques estaban unidos transitoriamente, y las tripulaciones se descargaban balas y cañonazos a quemarropa. En ese primer espolonazo, entre 40 y 50 chilenos perdieron la vida. Desde la toldilla, Prat lanza un grito: “Al abordaje, muchachos”.
En su parte de guerra, el teniente Luis Uribe, sobreviviente de la “ESMERALDA”, recuerda así el episodio: “Desgraciadamente, el estruendo producido por la batería al hacer fuego sobre el ‘HUÁSCAR’ impidió a muchos oír la voz de nuestro valiente comandante; y de los que se encontraban en la toldilla con él, sólo el sargento Aldea pudo seguirlo”.
Aunque otros relatos del Combate Naval de Iquique afirman que entre uno y dos marineros también se unieron al abordaje, lo concreto es que el sargento segundo Juan de Dios Aldea Fonseca logró hacer pie en el “HUÁSCAR” tras su comandante, a quien debía proteger. Pero mientras Prat caía abatido, Aldea recibía impactos de bala en su cuello, cadera, brazo izquierdo y pierna derecha. Afirmado cerca de un mástil del monitor, se desangró durante el resto del combate, hasta que por la tarde fue desembarcado en Iquique. En el hospital local le amputaron las extremidades heridas para intentar salvarle la vida, pero murió tres días después, a la edad de 25 años.
Como homenaje al marino, cuyos restos reposan en la cripta del monumento a los Héroes de Iquique, en Valparaíso, la Armada le dio su nombre a su más reciente incorporación, el transporte multipropósito que entre 1990 y 2011 sirvió a la Marina Nacional de Francia como TCD “FOUDRE”.
Construido entre 1987 y 1990 en astilleros de Brest, bajo la bandera del país europeo participó a fines de 1990 en el bloqueo aliado del Golfo Pérsico que antecedió a la primera guerra contra Irak. Tres años más tarde patrulló las aguas del Adriático como respaldo a las tropas francesas asignadas por la OTAN a la guerra en la ex Yugoslavia.
Luego de su traspaso a Chile a fines de 2011, y ya rebautizado como LSDH 91 “SARGENTO ALDEA”, el transporte llegará hoy a Valparaíso como reemplazo de la barcaza “VALDIVIA”, dada de baja en enero de 2011, luego de 15 años de servicio.
Asignado al Comando Anfibio y de Transportes Navales, el “SARGENTO ALDEA” es una nave capaz de desplegarse en tres ámbitos distintos. En operaciones bélicas puede trasladar a un regimiento mecanizado completo (más su apoyo logístico) a un teatro de operaciones determinado.
En caso de emergencias o catástrofes naturales, en tanto, puede ejercer dos roles: hospital flotante (tiene 51 camas, 2 salas de operaciones, laboratorio y box de tratamiento para quemados) o plataforma de evacuación para grupos de hasta 1.600 personas. Así, por ejemplo, tras la erupción de mayo de 2008 podría haber rescatado en dos viajes a toda la población urbana de Chaitén.
En su interior el “SARGENTO ALDEA” lleva tres barcazas de desembarco también bautizadas con nombres de héroes de la “ESMERALDA”: el marinero Arsenio Canave, el cabo primero Crispín Reyes y el soldado Ramón Fuentes.
En su primer viaje con bandera chilena, el “SARGENTO ALDEA” hizo escalas en Italia, Haití y Panamá. En la isla caribeña realizó su primera misión oficial, embarcando vehículos militares y pertrechos que eran parte de las operaciones de paz de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah).
Por Iván Martinic
10/03/12
EL MERCURIO

