Valor agregado en la pesca, un imposible en la Patagonia

El costo de producción triplica al de países competidores. El valor hora/hombre, ausentismo, insumos y falta de incentivos explica que las exportaciones sean principalmente de commodities. La generación de productos con alto valor agregado ha dejado de ser competitiva.

El costo de producción triplica al de países competidores. El valor hora/hombre, ausentismo, insumos y falta de incentivos explica que las exportaciones sean principalmente de commodities. La generación de productos con alto valor agregado ha dejado de ser competitiva.

El análisis de las variables de los mercados, la estadística de producción, y la información del comercio exterior de productos de la pesca proporcionan un perfil de la industria pesquera y su sensible coyuntura actual. Los guarismos oficiales referidos a las exportaciones del sector revelan una creciente participación de productos de baja elaboración y un consecuente detrimento de ventas de manufacturas con valor agregado. Un ejemplo de ello es que cada vez se exporta más H&G de merluza hubbsi y menos filet, solo para citar una referencia.
Tales circunstancias no le son atribuibles a un solo factor, sino a una peligrosa combinación de coeficientes que lleva a sostener que la elaboración de productos pesqueros de alto valor agregado es, hoy, un imposible desde la Patagonia.
Uno de los puntos clave, es el costo horas/hombre adicional que le añade un costo tal al producto final, que entre hacer todo ese proceso o venderlo descabezado y eviscerado, prefieren esto último. Y ese costo adicional cuando las commodities bajan de precio en los mercados internacionales, también arrastran los otros productos con VA, y ello conlleva que todo ese proceso de manufactura añadida pierda rentabilidad.
Otro dato significativo, es que las empresas pesqueras tienen el mismo lote de clientes desde hace muchos años, y varias están atadas a ellos porque son los que les giran adelantos o tienen una relación comercial sólida; y no es menos cierto que un incumplimiento a esa demanda llevaría a perder ese mercado, un riesgo imprudente en tiempos de extrema volatilidad en determinados sectores del comercio exterior.

Sin política de incentivos
La desaceleración económica europea también ha impactado en el tipo de productos que demandan, pero no todo debe remitirse a las variables exógenas para entender por qué la pesca argentina en general, y particularmente la patagónica, se limitan en un alto porcentaje a exportar materia prima de baja elaboración. Mientras que como variables endógenas deben sopesarse el valor hora/hombre, el alto porcentual de ausentismo, la espiral inflacionaria en insumos y servicios (combustible y estiba, apenas como dos ejemplos); a lo que tampoco se debe soslayar la falta de políticas de incentivos reales y efectivos de largo plazo que alienten en desarrollo de productos con mayor valor agregado.
El diferencial de Reintegro de Impuestos entre un producto de 60 o 70 hs/hombre y uno de 170 a 210 hora hombre es de solo el 3 por ciento, y eso lo deja en muy mala posición, reflexionó un empresario con planta radicada en Puerto Madryn.
La reducción de los derechos de exportación, es eso, una quita a un impuesto que antes no existía, y que el incremento del combustible y el aumento salarial que se viene, licuarán por completo aquella quita. La industria pesquera patagónica tuvo su más importante desarrollo a la luz de una serie de beneficios exportables que atrajeron inversiones décadas atrás, la progresiva retracción de esas ventajas competitivas se tradujo en un achicamiento, también progresivo, de las empresas y sus dotaciones de personal; en verdad, hoy salvo alguna excepción, las pesqueras radicadas en el sur argentino no planifican nuevas inversiones o el desarrollo de productos con mayor valor agregado.

Datos que alarman
La empresa Alpesca ha sido líder en obtener el mayor rendimiento económico por tonelada de merluza, era señalada como el modelo a seguir porque no se limitaba a la exportación de productos pesqueros, sino que invertía fuertemente en el desarrollo de productos alimenticios. Y claro que parecía tener lógica, mayor VA, mayor rendimiento económico por tonelada de merluza, y mayor renta social en masa salarial por horas/hombre adicionales ocupada. Fuentes ligadas a la compañía revelaron ayer a REVISTA PUERTO que productos de alto valor agregado como la línea “Steam Fresh” fueron discontinuados por su inviabilidad económica, en las condiciones actuales de los mercados. El dato es una muy mala noticia, y grafica con claridad meridiana la situación del sector
“Nosotros hemos seguido invirtiendo en valor agregado, pero es un verdadero desastre. Hacemos productos de entre 170 y 210 horas hombre y con el costo empresa de sueldos de la planta (hoy equivalente a U$S 12,44 neto, descontado el efecto del REPRO); estamos justamente en el doble que Uruguay para los mismos productos, estamos igual que Alaska, estamos en el triple o más que Sudáfrica y Namibia. Todos ellos nuestros naturales competidores”, le contó a este medio una fuente irreprochable de la empresa que mayor cantidad de mano de ocupa dentro de la actividad.

Combinación explosiva
Se consultó precisamente a Alpesca, porque es la compañía que mayor desarrollo ha tenido en transformación de materia prima en alimentos de góndola, listos para llevar a la mesa. Los incrementos de costos de estos últimos 3 años, sumado a la baja de precios y también baja de volumen, están haciendo para este negocio una combinación explosiva. En ese costo hora que tiene la empresa está, por supuesto, el enorme efecto en el costo que tiene ausentismo de más del 20 por ciento en planta. En tanto, el costo de la materia prima también subió mucho porque en la flota, en todas las categorías, también se registra un muy alto ausentismo, revelaron.
Ante la requisitoria si los mercados tradicionales de destino de la merluza común prefieren commodities, se indicó que sí. “Los países que están en crisis, que justamente son nuestros principales mercados, lo primero que redujeron son los productos de más alto valor. Hoy en merluza común, el único producto que se mantiene relativamente estable en el precio es el H&G congelado a bordo. Todo lo demás va para abajo”, acotaron, lo que explica en gran parte la tendencia de las estadísticas de exportación.
Alpesca trabajó mucho sobre productos terminados, pero los resultados no siempre fueron los esperados. “El Steam Fresh nos costó 4 años de desarrollo, con una inversión total cercana a los cinco millones de dólares. Entramos a más de 2000 bocas de supermercado en los Estados Unidos, cargamos el primer semestre de producción 42 FCL, cuando llegamos a la primera negociación de precios, nos pidieron una rebaja de más de 800 dólares por tonelada cuando ya veníamos con dólar casi quieto y aumento de costos de más del 25 por ciento. Tuvimos que decir que no, y el negocio se discontinuó”, confirmaron.
Así las cosas, Alpesca en el 2011 exportó a 23 países aunque mantiene una muy fuerte dependencia de Italia con su principal cliente ex Unilever (ahora CSI Findus). Sus áreas de comercialización están haciendo fuertes esfuerzos para colocar en Brasil productos de valor agregado, pero toda comparación se hace con el normal filet de merluza. Asimismo, exploraron los principales compradores de México, y la respuesta fue que el producto de merluza argentino paga el 14 por ciento de derechos de exportación mientras que los productos de Uruguay, Chile y Perú pagan cero.

Texto y fotos de NELSON SALDIVIA

15/02/12

REVISTA PUERTO

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