Vale, en perspectiva (Bahía Blanca)

Rio Tinto. Con ese nombre comenzó el proyecto que hoy administra la empresa brasileña Vale con la designación de Potasio Río Colorado y que en los últimos años originó ríos de tinta, por las muchas alternativas y críticas surgidas a partir de la presentación del proyecto.

Rio Tinto. Con ese nombre comenzó el proyecto que hoy administra la empresa brasileña Vale con la designación de Potasio Río Colorado y que en los últimos años originó ríos de tinta, por las muchas alternativas y críticas surgidas a partir de la presentación del proyecto.

 

Con el manto de sospecha que por estos tiempos despierta en la sociedad un emprendimiento minero, que maneja sales de potasio y necesita un medio de transporte que enlace más de mil kilómetros, el mismo no pasó desapercibido para ambientalistas, vecinos y políticos.

De hecho, durante mucho tiempo la atención del público se concentró en saber qué tramo de vía utilizaría la empresa en sus últimos kilómetros –al ingresar a nuestra ciudad–, si era conveniente instalar sus depósitos en Ingeniero White o en cercanías de Cerri, o si la mano de obra contratada para la construcción sería estrictamente local.

Estas y otras situaciones puntuales –atendibles y razonables– hicieron perder en muchos casos la perspectiva de la trascendente inversión de 6 mil millones de dólares que la empresa realizaría en el país, generando fuentes de trabajo, directas e indirectas.

Ahora que un conjunto de situaciones económicas y de mercado han llevado a Vale cancelar su emprendimiento al menos por cinco años, todos parecen “descubrir” la trascendencia que tenía el mismo y las lamentables consecuencias que esa decisión tendrá, por caso, para más de mil obreros de la construcción.

Desde el Estado nacional, provincial y municipal están moviendo sus piezas buscando una salida o un camino que permita la continuidad del proyecto, aunque sea a un ritmo menor o con plazos diferidos.

Sin embargo, las señales son desalentadoras. Vale no emite comunicados con los alcances de su decisión, más allá de algunos datos contundentes del panorama de los mercados, explicando, por caso, que el cloruro de potasio ha perdido el 50 por ciento de su valor en los últimos dos años.

Esta decisión de la firma brasileña ha servido entonces para ver este tipo de inversiones desde otra perspectiva, no como un emprendimiento cargado de efectos negativos, sino como inversiones potenciadoras, con muchos beneficios y fortalezas, a las que a veces hay que valorar y celebrar de manera adecuada.

13/02/13

LA NUEVA PROVINCIA

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