Base Artigas. Más fondos para sus actividades científicas y logísticas.
Base Artigas. Más fondos para sus actividades científicas y logísticas.
En pleno siglo XXI, la Antártida resulta estratégica desde el punto de vista geopolítico para Uruguay. La explotación científica, económica y turística de ese continente le puede traer réditos al país. Sin embargo, hasta el momento el desarrollo antártico no ha sido una prioridad para los distintos gobiernos nacionales.
En diálogo con El Observador el consejero y oficial de Medio Ambiente del Instituto Antártico del Uruguay (IAU), C/N Aldo Felici, sostiene que Uruguay “tiene una participación activa, continua y autónoma” como miembro consultivo del Tratado Antártico, suscripto en 1959, y con el cual se evitó convertir al continente blanco en una “manzana de la discordia internacional”.
Pero la intervención del país también es limitada. Con un presupuesto quinquenal que ronda los US$ 5.000.000, el Instituto Antártico –organismo dependiente del Ministerio de Defensa encargado de programar las actividades científicas, tecnológicas y logísticas antárticas – hace malabares con esos recursos. Y es que Uruguay debe llevar a cabo investigaciones, enviar expediciones y financiar su base, si pretende mantener su condición de país consultivo.
En 2007 se emitieron desde el ámbito político señales de interés por los temas antárticos, y se creó una comisión especial en la Cámara de Diputados para proyectar y legislar sobre los intereses uruguayos en la Antártida.
El diputado nacionalista e integrante de esa comisión, Javier García, dijo a El Observador que “hay voluntad política” por lo antártico pero “muchas veces no se tiene claro el tema”. Por su parte, el diputado frenteamplista, Víctor Semproni, coincidió con el legislador de la oposición y admitió que “el gobierno no ha difundido lo suficiente el valor estratégico que tiene la Antártida para el país”.
El continente helado resulta valioso desde el punto de vista científico, económico y turístico.
Segúnel C/N Felici, el continente “es el único laboratorio de cambio global desde donde se van a dar la pautas hacia dónde evoluciona el clima”; “encierra el 75% del agua potable del mundo” –recurso que se está convirtiendo en escaso – y la majestuosidad del lugar convierte al territorio en un excelente sitio para la explotación turística.
En la cancha grande. Con ocho científicos trabajando Uruguay “está en el estándar” en lo que refiere a presencia de investigadores en la Antártida.
Así lo indicó a El Observador el coordinador científico del IAU, Juan Abdala, quien sostiene que esos investigadores uruguayos forman parte de un “grupo de elite de científicos del mundo” que investigan sobre los recursos presentes en dicho territorio que “hoy nadie explota pero que la humanidad toda precisa”.
Y justamente ellos serán quienes den el sustento científico y técnico para que Uruguay adopte decisiones políticas a futuro.
El problema es que el presupuesto no alcanza. Con tan solo US$ 1.000.000 para gastar por año –debiéndose volcar 70% de los recursos a combustible – lo cierto es que “se tendrían que destinar el doble del presupuesto por año” para trabajar en buenas condiciones, señaló Abdala.
“Hoy día debemos evaluar si hay plata para llevar a dos investigadores o a dos técnicos para que arreglen un generador que esta fallando”, ejemplificó el consejero, para quien “el obtener un complemento en el presupuesto significaría una facilidad muy grande para la actividad antártica”.
Según Abdala, en la Rendición de Cuentas “se pide el reordenamiento del presupuesto”, con el objetivo de “ordenar los gastos del Instituto Antártico”. En el documento a estudio del Parlamento se solicita incrementar la partida anual en $ 7.9 millones a partir de 2008, y en $ 5.4 millones desde 2009. Ese último monto se destinará a la concreción de la XXXIII Reunión Consultiva del Tratado Antártico que se llevará a cabo en 2010 en Uruguay.
En la Rendición de Cuentas también se prevé una partida de $ 9.000.000 para cancelar una deuda por combustible que tiene el Instituto Antártico. El IAU, cuenta además con asociaciones civiles y aportes de empresas comerciales e industriales que efectúan algunos aportes para financiación de sus actividades, a cambio de la promoción publicitaria de sus productos.
Investigan. En la base Artigas trabajan científicos sobre medioambiente, meteorología y salud. Bajo el Programa Científico Antártico actualmente se realizan investigaciones en el área medioambiental, meteorológicas y en el campo de la salud, entre otras disciplinas.
Participan investigadores de las facultades de Ingeniería, Medicina y Ciencias; del Servicio de Oceanografía de la Armada Nacional, del Servicio Geográfico Militar y de la Dirección Nacional de Meteorología.
Al mismo tiempo, el IAU está en tratativas con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), para crear un mecanismo de fondos concursables para que se consolide la investigación desde la base General Artigas. “Se trata de concretar un fondo específico para investigaciones antárticas que sea periódico, permanente y concursable”, indicó Abdala.
Atracción turística. El Programa de Visitas a la Base Artigas fue “suspendido momentáneamente”, por falta de presupuesto. El ministro Lescano quiere incluir el continente helado en la oferta turística uruguaya.
Un comunicado de prensa publicado en el mes de julio en la página web del Instituto Antártico señala que las expediciones uruguayas a la base “se han visto reducidas y están focalizadas prioritariamente a la actividad científica”.
En la última temporada, 46.000 visitantes llegaron a la Antártida según datos del IAU. Su potencial turístico es observado atentamente por las autoridades del Ministerio de Turismo, desde donde se pretende impulsar nuevamente las visitas al territorio. Así lo señaló en diálogo con El Observador el titular de la cartera, Héctor Lescano, quien indicó que “ante la gran demanda existente” el gobierno analiza incorporar a la Antártida como destino en su oferta turística.
Fuentes: Patricia Madrid – EL OBSERVADOR y UVM
21/08/08
VISION MARITIMA – URUGUAY

