Una buena entre tanta mala

Una buena entre tanta mala

El último informe de desovantes y juveniles de merluza da cuenta de una mejoría en los valores de abundancia en peso y número durante 2012. Será imprescindible corroborarlo en la campaña global.

El último informe de desovantes y juveniles de merluza da cuenta de una mejoría en los valores de abundancia en peso y número durante 2012. Será imprescindible corroborarlo en la campaña global.

El informe del Grupo de Evaluación de Merluza del INDEP presenta los datos de la campaña de evaluación de desovantes y juveniles de hubssi del pasado enero. De allí se desprende que el índice de abundancia en peso y número de individuos se duplicó respecto de 2011. El grupo de edad 2 registró un aumento del 74% superando levemente el nivel de 2005, año que se toma como referencia, no solo por la elevada numerosidad sino por la presencia equilibrada de los diferentes grupos de edad. La estructura de talla observada durante la última campaña, a pesar de haber evolucionado de forma inestable los buenos desoves producidos durante 2011 y 2012 podría fortalecer la biomasa reproductiva de los próximos años. Si bien los índices observados son alentadores, los investigadores aseguran que será indispensable corroborarlos en la campaña global de invierno.

Se presentó ante el Consejo Federal Pesquero el informe técnico del INIDEP (09/12) en el que se analiza la información proveniente de la campaña de evaluación de juveniles y desovantes de merluza en la zona de cría norpatagónica (EH-01/12) que cubrió el área del Golfo San Jorge y plataforma hasta los 100 m de profundidad, entre 43ºS y 47ºS, durante enero de 2012 den el BIP “Eduardo L.Holmberg”. Se compararon los resultados con los obtenidos en similares campañas realizadas en el periodo 2005-2011.

 

El índice de abundancia en peso y número de individuos en promedio se duplicó respecto de los valores obtenidos durante 2011. Según se especifica en el informe, “el índice de abundancia en peso presentó los menores valores en 2008 y 2011 en toda el área. A partir de 2009, se observó un leve incremento que no logró sostenerse en los dos años siguientes, presentado una evolución diferente en la plataforma con respecto al golfo. En promedio de este parámetro en el área total se duplicó respecto del obtenido en 2011”.

Respecto al incremento en el número de individuos se realiza la siguiente aclaración: “Los valores más bajos se registraron en 2007 y 2010. A partir de 2008, se observó mayor variabilidad principalmente en el Golfo San Jorge, por constituir el sector de mayor concentración de juveniles. En 2012, este parámetro se incrementó en un 58% respecto del año anterior, logrando superar levemente el nivel obtenido en 2005.”

Dentro de la fracción juvenil, el grupo de edad 2 (24-32 cm de LT) es el que presentó mayor inestabilidad a partir de 2008 y la buena noticia es que en 2012, este índice tuvo un aumento del 74% respecto al año anterior superando el valor registrado en 2005. Los adultos duplicaron su numerosidad logrando el valor más elevado desde 2007, capitalizando el incremento de individuos de 2 años registrado el año anterior.

La estructura de tallas también evolucionó de manera inestable después de la caída progresiva registrada hasta el 2008. A pesar de esto, en 2011 y 2012 se produjeron buenos reclutamientos que podrían fortalecer la biomasa reproductiva de los próximos años. Este dato surge luego de tomar como referencia la estructura representativa del año 2005, a partir de dicho análisis se destacó “el crecimiento del grupo de edad 2 observado en 2012, en el cual aumentó además la numerosidad de los individuos más pequeños (22 – 26 cm de LT) respecto de años anteriores, mientras que en la fracción adulta se observó mayor presencia de individuos jóvenes (33-40 cm de LT)”. Los investigadores aclaran que esto último puede deberse “al efecto combinado de la incorporación de individuos de 3 años como consecuencia del reclutamiento a la pesquería en 2011 y la concentración de éstos en el área por la actividad reproductiva”.

Si bien se observó un bajo porcentaje de hembras en puesta, se detectaron en la mayoría de los lances de pesca realizados en el área reproductiva, lo que “sugiere una mayor dispersión espacial del desove para el período analizado (segunda y tercera semanas de enero), sin grandes focos de concentración”. La presencia más importante de merluzas en estado reproductivo se detectó en el sector de Bahía Camarones, al igual que lo observado en la mayoría de las campañas de evaluación realizadas durante este mes en el sector norpatagónico.

Claudia Dato, Gustavo Macchi y Gustavo Álvarez Colombo, autores del informe destacaron la importancia de haber comenzado a trabajar en le área reproductiva dos semanas antes de lo habitual, dado que les permitió observar diferencias “en la estructura de tallas y proporción de sexos respecto a años anteriores”. Durante este año pudo tenerse registro de una mayor abundancia de hembras desovantes jóvenes cercanas a la primera maduración en el área reproductiva, siendo que estos individuos “suelen tener periodos reproductivos más cortos en el área reproductiva”. El hecho de no estar allí para evaluarlo “afectaría la proporción de sexos y los índices de abundancia en el área reproductiva”.

El patrón de distribución de larvas fue similar al observado en años anteriores (en particular en 2007, 2009 y 2010) con un núcleo de gran concentración en el sector externo a Isla Escondida en 44º y 45º S entre 65 y 85 m de profundidad extendiéndose hacia el noreste con densidades decrecientes. Recordemos que el grupo de evaluación de merluza ha incorporado a través del Programa de Biología Reproductiva, mediciones acústicas de larvas que aportan un importante caudal de información.

Es precisamente por los buenos resultados obtenidos con la incorporación de nueva información que desde el INIDEP resaltan la importancia de mantener el período de muestreo considerado en esta campaña, “en particular si se pretende analizar y comparar los índices de abundancia de desovantes entre años”, resaltan. A su vez ponen de relieve que estos alentadores índices de abundancia obtenidos en enero deben ser corroborados en invierno con la campaña global de evaluación de merluza para el stock al sur de 41ºS, “cuando los peces más pequeños aumentan su tamaño y se distribuyen más homogéneamente en toda el área”, concluyen.

Sin mayores inconvenientes en los buques de investigación que han sido reparados, sin problemas gremiales a la vista con el personal técnico del INIDEP solo podría poner en jaque la realización de la campaña, algún tipo de reclamo de los observadores a bordo que han quedo pendientes de incorporación a planta permanente y que son afiliados al SiMaPe. Es de esperar que no compliquen también el desarrollo de la investigación de la principal especie del país.

Por Karina Fernández

11/06/12

REVISTA PUERTO

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