Un sentido recordatorio a Raúl ‘Cacho’ Espinosa

Como hace cuatro años, pasadas las 11.00, comenzaron a llegar al playón de San Isidro quienes aún recuerdan al amigo, al conocido, al irreverente ‘Cacho’, que era parte de esta ciudad también irreverente, de emociones fuertes y contradicciones enormes.

Como hace cuatro años, pasadas las 11.00, comenzaron a llegar al playón de San Isidro quienes aún recuerdan al amigo, al conocido, al irreverente ‘Cacho’, que era parte de esta ciudad también irreverente, de emociones fuertes y contradicciones enormes.

Con la desazón de la ausencia, pero sobre todo con la sensación inexplicable que produce la impunidad, en una comunidad pequeña pero con códigos fuertes como ésta, rostros velados y silenciosos se saludaban en un encuentro incómodo y doloroso.

Como siempre, los saludos decían todo eso y algo más: “Estamos, acompañamos tu memoria, y no estamos dispuestos al olvido ni a la injusticia”

Los socios, Guillermo Schmid y Carlos Roca, junto a sus esposas y familiares, oficiaron de alguna manera de anfitriones del acotado pero representativo grupo de personas que se dio cita en el recordatorio en memoria de Raúl ‘Cacho’ Espinosa, cuya vida fue truncada por un balazo a los 53 años.

Bajo el sol punzante de una mañana de espléndido verano como la de aquel trágico 30 de enero de 2003, en el patio de la pesquera a la que ‘Cacho’ dedicó sus últimos años, cruzaban diálogos impares familiares, amigos, abogados, empresarios, representantes gremiales, punteros políticos, referentes deportivos, personal de la empresa y numerosos medios de prensa, que contribuyen año tras año a que el hecho no caiga en el olvido para siempre.

Minutos después, Lorena Gabarrús hizo su discreta entrada junto a los pequeños Espinosa, y a su compañera permanente, su madre, Nilda Goñi.

El cartel con la imagen de ‘Cacho’ a cargo del timón de un barco, rodeado de maceteros, fue el marco para la breve alocución de Guillermo Schmid, que sin miramientos dirigió claramente su reclamo: “Das Neves ha expresado públicamente que no debe haber crímenes impunes, pero el funcionamiento de la Justicia sigue siendo una asignatura pendiente que reclaman todos los vecinos de la provincia”.

Reiterando un sentimiento con otras palabras, Schmid volvió este año a remarcar el silencio oficial ante el fracaso de la Justicia, frente a esta emblemática causa que les sigue diciendo a los vecinos de Puerto Madryn: “Esto les puede pasar a cualquiera de ustedes en cualquier momento y no va a pasar nada”.

El empresario y dirigente local remarcó además el aporte de ‘Cacho’ como hombre de la pesca, con una trayectoria básicamente de trabajo, más allá de su figura pública de alta exposición. Y entre otras cosas, reflexionó sobre la inacción institucional ante un aberrante hecho como el que ultimó a Espinosa: “Se ve claro cómo parte del poder político, parte del poder económico pretenden malograr la marcha de la Justicia en un expediente plagado de pruebas contundentes, en las que se individualiza -sin ninguna duda- a los responsables del cobarde crimen de ‘Cacho’ Espinosa”, sostuvo Schmid.

A estas palabras representativas continuó un minuto de silencio. Acto seguido, los empresarios y la esposa depositaron una ofrenda floral frente a la placa que lo recuerda.

Este año no hubo prédicas al cielo, ni bendiciones ni espacio para sermones, y no porque no se necesitaran, sino tal vez porque los pedidos aún siguen mucho más terrenales: que la Justicia determine quién asesinó a Espinosa y defina un castigo.

Mientras el acto llegaba a su fin y los presentes se desconcentraban tan espontáneamente como llegaron, Jeremías y Benjamín recorrían el playón, y poco a poco, ocupaban todo el espacio y el presente.

Bimboni: “Que se abstengan de discursos vacíos”

El empresario Hugo Bimboni, amigo personal de Espinosa, visiblemente molesto por la situación de la causa que investiga el asesinato de su amigo, criticó: “Creo que habría que cambiar la forma de nombrar los jueces y los fiscales. Los jueces y los fiscales se pasaron tres años demorando, renunciando, recusándose, poniendo excusas por delante, y ahora resulta que ya se dilató el tiempo y no hay cómo demostrar los vínculos de quienes ‘vendieron’ a ‘Cacho’”.

Agregó que espera que quienes siguen sosteniendo discursos vacíos y engañosos, sea desde el ámbito político, económico o institucional, “se abstengan de hablarme y hablarnos a los ciudadanos que conocemos muy bien ese idioma”. “Que cuando se dirijan en esos términos, nos hagan el favor de hacer la salvedad que no son para nosotros esas palabras descaradas”, remarcó.

“Y vuelvo a insistir con un ejemplo que sintetiza perfectamente cómo opera la injusticia en nuestro ámbito, la escala de valores y las condenas contempladas de acuerdo a acontecimientos reales y recientes: Una pelea entre chicos de catorce años es, definitivamente y como están las cosas, motivo de detención, intervención policial y castigo. O sea, zamarreo escolar es igual a denuncia y juicio penal. Una pelea entre muchachos excedidos de copas en un boliche, o en otras palabras, pelea de mamados en madrugada de Navidad, se torna en intento de homicidio; pero un asesinato artero en presencia de una esposa embarazada sólo termina en una causa impune y el olvido”. “Definitivamente, está todo muy mal, y si no lo revertimos entre todos, estaremos muy lejos de una convivencia civilizada, porque en esta ciudad nos están cambiando las reglas”, señaló.

Gabarrús: Entre la lucha y el dolor

Con el rostro marcado por el recuerdo del día más difícil que tuvo en su vida, el del asesinato de ‘Cacho’ ante sus ojos, Lorena Gabarrús aceptó dialogar con la prensa, luego del recordatorio a su marido.

Había arribado ayer mismo y como el año anterior, cuando por primera vez pudo ingresar como querellante a la causa y conseguir que la Justicia reconociera el ADN y la filiación de sus hijos, asistió al acto con la resistencia que le significa arribar a una ciudad que le ha quitado todo y la a puesto a prueba al límite de sus fuerzas, como alguna vez lo expresó su madre.

Casi disculpándose por el bajo perfil que en cada visita tiene, explicó: “Ésta no es la vida que ni ‘Cacho’ ni yo elegimos para nuestros hijos. A mí no me es fácil venir acá, pero sé que tengo que venir, porque a veces la sociedad es como que te juzga y se pregunta: -¿Por qué no viene? Por desinterés –dirán-, pero no es así. Uno hace lo que puede”.

No dudo en responder a los requerimientos periodísticos sobre la controvertida investigación que sigue literalmente en foja cero y arrastró a 17 jueces: “Creo que la doctora Asaro se tendría que haber ido antes, y no haberme complicado. A mí se me estrangula el estómago al venir, salir a la calle y cruzarme con cualquiera. Uno viaja en avión y te los cruzás como si nada”, manifestó refiriéndose a algunos de los que estuvieron imputados en el hecho.

Lorena, muy lejos de resignarse, sigue dando pelea: “Ahora tengo más paciencia y me niego a resignarme a que esto va a seguir así durante veinte años más”, agregando que lo peor que le pasó es haber  confiado en la Justicia. “Pensé que me iba a poder quedar en mi casa cuidando a mis hijos, trabajar y preocuparnos por pagar los impuestos para vivir tranquilos, pero por detrás otros se sientan en una mesa de café a negociar cómo te complican un expediente”.

Aludiendo claramente a los mentados intereses económicos y a la supuesta disputa por los bienes de Espinosa, señaló: “A mí, lo que les puede tocar o no a mis hijos no me interesa porque lo que no tienen es el padre”, sentenció.

31/01/07
DIARIO DE MADRYN

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