Una pequeña plataforma privada situada a 10 millas de las costas de Lousiana filtra al Golfo de México alrededor de un barril de crudo al día, una minucia si se compara con el vertido de British Petroleum, pero que pone de manifiesto la falta de seguridad que existe en las exploraciones petrolíferas frente a las costas norteamericanas.
Una pequeña plataforma privada situada a 10 millas de las costas de Lousiana filtra al Golfo de México alrededor de un barril de crudo al día, una minucia si se compara con el vertido de British Petroleum, pero que pone de manifiesto la falta de seguridad que existe en las exploraciones petrolíferas frente a las costas norteamericanas.
British Petroleum pasará a la historia, y no para bien, después de provocar uno de los mayores desastres ecológicos de la historia. Su gestión tras el hundimiento de su plataforma Deepwater Horizon sigue levantando ampollas, sin embargo, un nuevo vertido, este mucho más pequeño, ha sido localizado en la plataforma Ocean Sarataga, cerca de las costas de Louisiana.
Por supuesto, el bombear al océano un tercio de barril de crudo diario, cerca de 14 galones de petróleo, no supone ni por asomo una nueva catástrofe pero sí que saca los colores a la industria petrolera, que parece haberse dormido en los laureles a la hora de supervisar la seguridad de sus plataformas.
Dicho esto, la Administración Obama y consecuentemente el Departamento de Interior de EEUU tampoco pueden irse de rositas, ya que situaciones como la actual ponen de manifiesto la falta de mano dura y descontrol a la hora de permitir y gestionar exploraciones en aguas estadounidenses.
Seis años de derrame
Lo curioso y sorprendente de todo este asunto es que el vertido de Ocean Saratoga lleva filtrando crudo al océano desde hace seis años, cuando el huracán Iván dañó parte de su estructura. Desde entonces, la compañía privada Taylor Energy ha trabajado para reparar la fuga, que seis años después continúa abierta. Para colmo, Ocean Saratoga también está ligada a BP, que operó dicha plataforma hace años.
Taylor Energy lanzó ayer un comunicado en el que quiso calmar los ánimos al asegurar que las fotos que comenzaron a filtrarse a los medios de comunicación de EEUU, tomadas desde un avión no identificado, no pertenecían a una fuga en Ocean Saratoga sino a una maniobra de la compañía. De todos modos el Departamento de Interior confirmó posteriormente que, en efecto, existe un vertido que inyecta alrededor de un tercio de barril al día, es decir lo mismo que un depósito de un vehículo medio.
A simple vista el caso parece una minucia pero si se tiene en cuenta que la fuga lleva seis años abierta bombeando al mar 14 galones diarios de petróleo, el resultado supone que se han vertido cerca de 30.600 galones de crudo frente las costas de Louisiana, un hecho que pone de manifiesto la falta de seriedad ante este tipo de situaciones.
10/06/10
ECODIARIO

