Fue obra del italiano Luigi Gallo, fruto de una iniciativa del Consulado General de Italia y el Consorcio de Gestión del Puerto con colaboración de
Fue obra del italiano Luigi Gallo, fruto de una iniciativa del Consulado General de Italia y el Consorcio de Gestión del Puerto con colaboración de
El mural reproduce el mosaico más antiguo de
Desde la mañana de ayer, la obra titulada Transmigrazione –Trans = más allá / Migrare = transferirse– luce en la pared lateral de uno de los corralones del Consorcio del Puerto de Bahía Blanca, sobre la plazoleta ubicada en el ex-muelle nacional.
Realizada en menos de un mes por el pintor italiano Luigi Gallo, llegó a nuestro medio como inciativa del Consulado General de Italia en Bahía Blanca, con colaboración de
En la ceremonia que presidió el cónsul general de Italia, señor Pierluiggi Ferraro, estuvieron presentes el adjunto científico de
“La idea fue del cónsul general de Italia quien pidió el apoyo de
“El mosaico original estaba realizado en piedras sobre el piso de una vivienda de un poblado portuario de la época helénica, en el acceso a la habitación reservada para los banquetes. Representa a un dragón marino y alude a todos los mitos y leyendas de los pescadores ancestrales de un origen que entronca con el nuestro. De allí el sentido de que la obra migrara de un pueblo marítimo a otro, que es puerta y puerto del sur de nuestro país”, argumentó.
La inspiración
El dragón marino –sus dos patas posteriores son pisciformes– se encuentra extendido sobre un fondo de teselas blancas. Los colores empreados en el cuerpo del animal son variados y van del rojo al verde oscuro, pasando por el rosa, el negro y el blanco.
La cola bífida en forma de espiral y las fauces cerradas, donde resaltan los dientes blancos, son de color rojo fuego.
En el original, las teselas utilizadas para el fondo son de mármol blanco, mientras que en el cuerpo fueron utilizadas, principalmente, piedras de colores y fragmentos de ladrillos.
Una larga lámina de plomo separaba este umbral del resto d ela habitación que estaba pavimentada con mosaicos decorados con un motivo de olas marinas estilizadas, de color rojo, que se extendían a lo largo del perímetro de las paredes.
Tanto por la técnica de construcción como por la decoración, el mosaico representa un ejemplo clásico del arte helenístico, que se caracteriza por la predilección de sujetos del mundo animal y vegetal retratados con gran realismo.
Interpretado como un símbolo de protección de la casa, al monstruo marino de Caulonia le fue atribuido el valor de amuleto, aunque otra referencia habla del rico propietario de la casa de demostrar su pertenencia a la aristocracia local, quizás relacionada con el comercio marítimo, dada la cercanía de la vivienda con la llamada “puerta marina” de la ciudad.
Autor y obra
“Hijo, antes que artista, de
En su crítica-comentario acerca del trabajo de Gallo, el especialista dice que a ello se debe la reproposición de temas y técnicas de la antigüedad clásica y bizantina que realiza el autor.
“Entonces el Dragón de Caulonia vuelve a contarnos sobre el desafío cotidiano de los marineros y de los pescadores, sobre el Mar Jónico, sobre las fuerzas misteriosas y salvajes de los abismos, de esa necesidad de exorcizar el sentido del precario sublimado hasta el refinado mozaico en el piso de una casa patricia”, explica.
“El símbolo, por lo tanto, trasciende a la imagen que lo vehiculiza para hacernos saber un significado que va más allá de nosotros, que continúa llamándonos”, concluye.
Gallo nació el 24 de mayo de 1961 en Calabria.
Recibió su título en Escenografía en
Su primera búsqueda en términos de plástica los realizó sobre el lenguaje abstracto e informal, para luego reflexionar sobre los grafemas y los signos ancestrales de los inicios de la civilización y, en forma gradual, a los de su tierra natal.
16/05/12
