Un recordatorio es menos admonitorio que una advertencia

"Lo querían renunciar. ¡Viste que sigue trabajando!" Muy cerca del director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, se oía esta frase a fines de la semana última, a raíz del conflicto ascendente con su jefe y titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad.

"Lo querían renunciar. ¡Viste que sigue trabajando!" Muy cerca del director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, se oía esta frase a fines de la semana última, a raíz del conflicto ascendente con su jefe y titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad.

En fin, tal fue el saludo que precedió a la respuesta sobre la siguiente pregunta: "¿Qué motivó las notas externas 16 y 17, de la DGA, datadas el lunes último?" Desahogándose en tono político ante una consulta técnica, la fuente dijo que las notas reforzaban lo que Echegaray había dicho a este suplemento el martes último, cuando se lo consultó por sobrecostos y servicios extraordinarios en las terminales portuarias.

La nota 16 "recuerda" que las actividades de control aduanero con el uso de elementos de control no intrusivo (escáneres) no tienen cargo para los operadores del comercio exterior. Por tanto, "bajo ningún concepto" las terminales portuarias y los depósitos fiscales podrán indicar como "sobrecosto" tal concepto dado que la Aduana las definió como "sin cargo para el usuario".

Por si alguien lo hubiera olvidado, la Aduana insiste en su ejercicio de recordación que se han dictado las normas necesarias para el uso de tales dispositivos de control "por parte del personal de aduanas, en horario inhábil, asegurando su debida remuneración".

El "recordatorio" N° 17 advierte que los importes por los servicios extraordinarios brindados a varios usuarios deben prorratearse y su inclusión/traslado bajo el concepto "GASTOS DE ADUANAS" (SIC, en mayúsculas) es un sobrecosto encubierto y sancionable.

No se "recuerda", en cambio, si el personal aduanero disponible en terminales es suficiente o no.

Por Emiliano Galli

18/03/08
LA NACIÓN

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