El SUPA no acató la conciliación obligatoria. La concesionaria TPR analiza la conveniencia de seguir con el plan de inversiones que venían desarrollando.
El SUPA no acató la conciliación obligatoria. La concesionaria TPR analiza la conveniencia de seguir con el plan de inversiones que venían desarrollando.
Al cierre de esta edición, proseguía la huelga que paraliza al puerto de Rosario. El Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) no acató la conciliación obligatoria, y recusó al enviado del Ministerio de Trabajo de la Nación. El funcionario había considerado desproporcionada la suba del 35% que exigen y avalaba un alza del 22%.
En la empresa hablan de un recorte en el comercio exterior y un contexto sumamente restrictivo que impiden acordar incrementos del 35% que el gremio ya cerró con otras tres empresas instaladas en los puertos de Rosario. Por su parte, el SUPA reclama, además, otras mejoras laborales, como la extensión del período de vacaciones.
Mientras tanto, el puerto rosarino continúa parado, con el consiguiente perjuicio para el comercio exterior argentino.
Según el portal Puntobiz, la situación es a tal punto delicada que los directivos de la concesionaria Terminal Puerto Rosario (TPR) analizan la conveniencia de seguir con el plan de inversiones que venían encarando.
En un comunicado, las autoridades de TPR señalaron que, si bien el Ministerio de Trabajo nacional dictó la conciliación obligatoria, “las operaciones siguen paralizadas porque el gremio no levanta la medida”.
“No hay despidos en el medio ni otros reclamos laborales. La discusión es exclusivamente paritaria”, aclaró al inicio de la medida César Aybar, asesor gremial del SUPA.
“El Ministerio intimó al SUPA Rosario en tres oportunidades a acatar la orden, so pena de perder la personería gremial, pero el sindicato desoye la orden en forma desafiante”, indicaron en TPR.
Las conversaciones no están cortadas y hay previstas nuevas reuniones en el Ministerio de Trabajo. Mientras tanto, desde TPR se preguntan a qué se debe el poco compromiso demostrado por los más altos funcionarios del gobierno provincial para tomar parte en el conflicto.
Más amenazas
El SUPA ya adelantó que podía profundizar la protesta argumentando que TPR dejó de pagar a los empleados eventuales, pero desde la concesionaria dicen que el retraso fue, precisamente, por las complicaciones operativas que les genera la huelga.
“Nosotros nos hacemos cargo de esta situación. No nos quedó otra que utilizar la huelga como medida de presión, que es la única herramienta que tienen los trabajadores”, afirmó Aybar.
Actualmente, en TPR hay unos 550 trabajadores entre efectivos y temporarios, un plantel que varía de acuerdo con la actividad del puerto.
Si bien hay especulaciones de un trasfondo de internas gremiales por negocios en los muelles y juegos de poder para perjudicar al puerto local, en TPR no alientan esas hipótesis y les parece que sólo es la pérdida de brújula en la conducción gremial y la asesoría legal del SUPA Rosario que está poniendo en riesgo las inversiones y las fuentes laborales.
La concesionaria cuenta con dos terminales multipropósito y está ubicada dentro del complejo portuario del Gran Rosario, que se extiende desde Villa Constitución hasta Timbúes, parte del mayor polo de exportación oleaginoso del país. Opera con cargas variadas, desde aceite hasta hierro, aunque el embarque de granos es menor con respecto a otras terminales de la zona.
3O/05/12
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