Cinco piletas, una galería de arte y hasta un teatro para 1.200 personas, son algunas comodidades del Golden Princess. Infobae.com estuvo en el crucero más grande que alguna vez haya ingresado al Puerto.
Cinco piletas, una galería de arte y hasta un teatro para 1.200 personas, son algunas comodidades del Golden Princess. Infobae.com estuvo en el crucero más grande que alguna vez haya ingresado al Puerto.
Impresionante, esa es la palabra que define al Golden Princess. El crucero, que cuenta con 18 pisos, una capacidad para 1.300 personas, y más de 2.500 tripulantes que se encargan de hacer de cualquier viaje un verdadero sueño, se halla amarrado en Buenos Aires.
Por eso, antes de partir hacia Valparaíso (Chile), volviendo de su paso por las Malvinas y la Antártida, vale la pena dar una vuelta por su interior y descubrir la forma de “escaparse completamente” a la hora de elegir el destino de las próximas vacaciones.
De proa a popa, la embarcación está lujosamente decorada. Obras de arte en cada uno de sus decks, alfombras y ascensores. Por eso, los pasajeros se visten de gala a la hora de las innumerables fiestas que se llevan a cabo y no pierden la elegancia cuando asisten al teatro que brinda dos funciones por noche.
El crucero, de 109.000 toneladas y casi tres cuadras de largo, ofrece la opción de viajar en cabinas con balcón para contemplar la puesta del sol o desayunar en forma íntima. Por eso, los pasajeros tratan de hacer un pequeño esfuerzo y adquirir estas ubicaciones.
Dentro de esta pequeña ciudad, no faltan las tiendas de las marcas internacionales más importantes, ni tampoco un casino más que tentador, con máquinas tragamonedas y mesas de Black Jack.
Si hay algo importante en las vacaciones, eso es la comida. Cinco restaurantes de primer nivel le dan a los pasajeros del Golden Princess la posibilidad de elegir una amplia gama de platos, siempre elaborados en el momento y durante las 24 horas.
Para el resto del día, un spa con sala de masajes, un gimnasio para no perder la forma (que se pondrá en jaque inevitablemente durante la estadía), cinco piletas (una con techo rebatible) y un plan diario para todos los menores, para que los padres puedan disfrutar sin preocupaciones.
Si eso no le alcanza, no se preocupe…hay más. En caso que navegue junto a su pareja, qué mejor lugar para dar el sí. La capilla que se encuentra junto al restaurante Desert Rose, es conocida por consagrar matrimonios a lo largo y ancho del mundo. Así, tendrá una luna de miel a bordo y una fiesta de película asegurada en la disco que se encuentra en el piso 18.
Los adolescentes difícilmente se aburren. Mesas de ping-pong, pool y hasta un simulador de golf. Una sala de reuniones musicalizada, un salón de juegos electrónicos y un hermoso bar con los exquisitos acordes de bandas argentinas.
En caso de querer comunicarse con los parientes (quienes seguramente lo envidiarán), pueden enviarles un mail desde el cyber-café. O, si en cambio, lo que busca es jugar al básquet o al paddle, no tiene más que vestirse para la ocasión y correr hacia las canchas.
La frutilla de este postre: el Golden Princess cuenta con una galería de arte con obras originales. Quien quiera llevarse una de ellas debe participar de una subasta que se realiza en cada viaje. Y en caso de que adquiera un ejemplar, la empresa se lo lleva directamente a su casa para evitar cualquier inconveniente. Por Norman Rozenthal
13/02/07
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