El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) condenó a Francia por permitir que sus pescadores de atún utilicen una clase de redes de deriva, conocida como thonaille, considerada ilegal.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) condenó a Francia por permitir que sus pescadores de atún utilicen una clase de redes de deriva, conocida como thonaille, considerada ilegal.
Según el dictamen, Francia faltó a sus obligaciones, por no impedir que sus pescadores usaran dichas artes ni penalizarlos por vulnerar las normas comunitarias.
De esta manera, el Tribunal falló a favor de la Comisión Europea (CE), autoridad que denunció a Francia por permitir el empleo de las redes thonaille para capturar pez espada y el atún.
Para el Ejecutivo comunitario, ese método es ilegal porque pertenece a las llamadas redes de enmalle a la deriva, prohibidas en la UE desde 2002.
Tras el dictado de esta sentencia, Francia deberá “corregir” su actuación y adaptarse a las normas en un “plazo razonable”.
Si no acata la disposición, la CE denunciará nuevamente al país ante el Tribunal de Justicia.
Fuentes jurídicas aseguraron a la agencia EFE que los jueces europeos podrían imponerle sanciones económicas si se llega a la instancia de un segundo dictamen.
Francia argumenta que la thonaille no es una red de deriva, por lo cual no consideró necesario controlar su uso en la captura de grandes pelágicos y otros recursos.
De acuerdo con datos aportados por la organización Oceana, la flota que tradicionalmente emplea este tipo de redes pesca en los golfos de León y Génova, al norte de Córcega e incluso llegó en algún momento a extender sus artes en el Santuario de Cetáceos del mar de Liguria, una Zona Especial de Protección de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) gestionada por Francia, Italia y Mónaco.
El director ejecutivo de Oceana en Europa, Xavier Pastor, se mostró satisfecho por el fallo judicial.
"Esta sentencia constituye una victoria contra el uso de este arte de pesca ilegal, prohibido en la UE desde 2002 por las elevadas capturas accidentales de especies amenazadas”, señaló Pastor.
“Esperamos un fallo similar para Italia, donde hemos denunciado ya más de 150 barcos que continúan utilizando redes de deriva ilegales, después de haber cobrado subvenciones para su reconversión. Italia ya ha devuelto recientemente EUR 7,7 millones a la UE por este fraude”, agregó.
06/03/09
FIS
