Científicos de la Universidad de Michigan desarrollaron una técnica de hidrólisis-solvólisis en dos etapas para producir biodiésel directamente a partir de algas húmedas.
Científicos de la Universidad de Michigan desarrollaron una técnica de hidrólisis-solvólisis en dos etapas para producir biodiésel directamente a partir de algas húmedas.
Este método evita la necesidad de recurrir a los costosos procesos de secado, extracción de solvente orgánico y catálisis.
En el primer paso, una biomasa de algas con un 80% de humedad es sometida a reacción con agua subcrítica para hidrolizar los lípidos intracelulares y conglomerar las células en un sólido fácilmente filtrable que conserva los lípidos y genera un fase acuosa estéril y rica en nutrientes.
En la segunda etapa, los sólidos ricos en ácidos grasos y humedad son sometidos a una transesterificación supercrítica con etanol para elaborar ésteres etílicos de ácidos grasos (FAEE).
Los investigadores utilizaron algas Chlorella vulgaris, que tienen 53,3% de lípidos.
El investigador principal del proyecto, Phillip Savage, explicó que su equipo recolectó las algas húmedas cultivadas en el laboratorio y las centrifugó para convertirlas en una especie de pasta, informó Biodiesel Magazine.
“Es probable que no sea aplicable a gran escala para un proceso económico -dijo-. Obtuvimos algo que tal vez sea entre 10% a 20% de sólidos en agua.”

Las algas húmedas fueron sometidas a altas temperaturas en un dispositivo que actúa como una olla de presión, para convertirlas en un bioaceite crudo. (Foto: Nicole Casal Moore, University of Michigan)
A pesar de que la investigación dio resultados alentadores, la técnica debe mejorarse y optimizarse para que tenga una mayor viabilidad económica y ambiental en los procesos a escala mayor, destacó Savage.
“Todavía resta saber cómo las células completas, la biomasa de algas procesada hidro-térmicamente y los componentes intracelulares influyen en la transesterificación supercrítica y pueden contribuir con los componentes que no son ésteres en el producto combustible que se obtenga finalmente”, dicen los investigadores en el informe publicado en la revista Energy & Fuels.
“Es probable que una mayor investigación y optimización del proceso mejore el rendimiento y reduzca los insumos del proceso (por ejemplo, el etanol), y minimice así el impacto ambiental general de la producción de biodiésel a partir de algas.
"Para que sea económicamente viable, el rendimiento del biodiésel debe estar por encima del 95% y preferentemente por encima de las normas vigentes logradas con los procesos con catalizador alcalino”, concluyen los investigadores.
Por Natalia Real
03/09/10
FIS.COM

