Serenata nocturna en el puerto de Buenos Aires

Serenata nocturna en el puerto de Buenos Aires

Dadores de carga, transportistas, terminales y armadores promueven la operatoria extendida. Reclaman que la Aduana acompañe con personal.

Dadores de carga, transportistas, terminales y armadores promueven la operatoria extendida. Reclaman que la Aduana acompañe con personal.

Desafinada por ahora, y demasiado serena, la operatoria nocturna en el puerto de Buenos Aires sería un atisbo de Cosmos en medio de tanto Caos. Nadie en toda la cadena logística duda que todos saldrían beneficiados si se diera de hecho esa posibilidad: desde la liberación ágil de los contenedores hasta una mayor eficiencia en los viajes de los camiones, pasando por una mejor planificación de los despachos y un descongestionamiento importante en las plazoletas de contenedores, no menos que un tránsito porteño completamente aliviado si llegara a darse un ordenamiento del transporte de carga que incentive la circulación nocturna.

Son todos argumentos locales, internos. Ni siquiera es necesario el mentado y poco eficiente recurso de comparación con puertos y ciudades desarrollados: desde la exitosa experiencia de precios más bajos para la operación nocturna que dispuso el puerto de Los Angeles, compelido por un fuerte congestionamiento, o la prohibición de otras ciudades norteamericanas de la circulación diurna de camiones, o los onerosos peajes para acceder al centro de Londres. Sirven, pero sobran las razones propias de peso para lograr un cambio.

LA NACION consultó a representantes de la cadena logística, desde los dadores de carga hasta los armadores, pasando por los proveedores de servicios intermedios y funcionarios al respecto. Las coincidencias se ubican en torno a la necesidad de mayor seguridad para operar de noche, a que la Aduana acompañe con funcionarios en ese horario, a que los importadores ajusten su logística para acoplarse a esos turnos, a la eliminación del servicio extraordinario y a que las autoridades nacionales y porteñas, además de la Administración General de Puertos (AGP) y la Aduana, normen al respecto.

"La Aduana limita la operatoria las 24 horas. Con la terminal se puede hacer removidos fuera de horario e ingresar y salir las 24 horas, pero la Aduana tiene turnos y horarios en los que habilita para operar. Si querés ir a las 3 de la mañana, no podés, porque no hay funcionario aduanero de turno y, si la terminal quiere entregar, tampoco puede. Cuando muevo contenedores vacíos o hago remisión pido que sea de noche, porque la vuelta a la calesita portuaria tarda hasta tres horas al mediodía, y a la noche, apenas 20 minutos", señaló Enrique Elliot de CMA-CGM.

Patrick Campbell, de la agencia Multimar -representante de NYK- estimó que las terminales están en condiciones de operar de noche: "Tendrá un extracosto que es viable, porque hay buques que operan de corrido o que llegan sin importar el horario. Beneficia, además, a la ciudad en general por el ordenamiento del tránsito. La AGP debería dar un ordenamiento, pero el punto más sensible es el personal de la Aduana y sus jornales de trabajo. Hay que ver quién se hace cargo del costo", indicó.

Campbell justificó la operación nocturna al señalar que ayudaría también a "un control más eficiente, ya que no habría tanta saturación como ahora. Va a llevar un tiempo para que se ordenen los importadores y los depósitos para habilitar y recibir mercadería. Y, en lo que hace a los camiones, creo que les conviene un trabajo continuo en lugar de esperar para entregar o recibir, carga o vacíos. Sería un gran cambio para todo el eje logístico del puerto. El éxito del puerto de Singapur o de Los Angeles radica justamente en el trabajo nocturno", agregó.

El presidente del Centro de Navegación -que agrupa a los armadores internacionales-, Rodolfo García Piñeiro, resaltó que "los buques trabajan día, noche, sábado y domingo. Sería maravilloso que la institución aduanera acompañe el trabajo de los barcos. Entiendo que además hay un tema de seguridad, pero para un puerto complicado y congestionado como el de Buenos Aires es una de las primeras medidas por tomar, indicó".

García Piñeiro descartó inconvenientes por el lado de las terminales y rubricó también la gran incógnita sobre la posibilidad de contar con funcionarios aduaneros las 24 horas. "No obstante, esto no es cuestión de una medida aislada, sino que debe ser evaluada en profundidad con la carga, los buques y la ciudad misma, que debe normar al respecto", señaló.

Es posible operar fuera del horario normal. Sólo hace falta solicitar el servicio extraordinario a la Aduana. Lo que todos reclaman es que la actividad nocturna sea un espejo de la diurna.

"El tema es que recientemente el servicio extraordinario se disparó con incrementos de hasta el 300%, debido al reordenamiento del personal aduanero en las terminales", confesó un especialista en temas aduaneros que asesora a una cámara del sector, que solicitó reserva de su nombre.

Sucede que cuando un exportador saca un permiso de embarque y éste es otorgado -es decir, cuando la mercadería está lista y se la pone a disposición de la Aduana para su verificación y para que, si está todo en condiciones, el contenedor se consolide sin objeción- el procedimiento se cierra con un precumplido. A partir de ahí, sigue un mero control de documentación en la terminal, y se embarca el contenedor. "Ahora no se entiende para qué tanto personal para cargar el buque si ya está todo aduaneramente intervenido. Ahí es donde el gasto comienza a escaparse de las manos. No puede ser que se haga dos veces el mismo control", objetó la fuente.

Por las terminales

¿Qué opinan las terminales? Exolgan extendió en 2007 el horario de 7 a 1. "Pudimos distribuir mejor el flujo de camiones. El horario de 19 a 1 no tiene extracosto para la carga. La habilitación aduanera la paga Exolgan y absorbe el costo. Nos queda la madrugada, que estamos usando para grandes clientes con logística ya ajustada, como las automotrices o los grandes operadores", explicó Federico Pellicer, ejecutivo de la terminal, y agregó que es necesario que la contraparte "también trabaje de noche: desde el despachante hasta la habilitación aduanera. Lo hacemos si el cliente lo pide, y tramitamos la habilitación nocturna a la aduana".

Desde Exolgan -terminal que ahora forma parte del principal operador portuario mundial, PSA, de Singapur- dicen que la experiencia nocturna arroja una mejor productividad para el transporte, ya que un camión hace de día un viaje cuando de noche puede hacer dos o tres. "Lo negativo es el costo por hora extra, pero hay que evaluarlo con el costo extra del camión parado. Sería bueno que la Aduana acompañe con un horario hábil extendido, que hasta ahora tiene un costo. Luego, habrá que ver el tema de la seguridad e iluminación de los accesos al puerto", añadió Pellicer.

En Puerto Nuevo, los argumentos son similares. "Trabajamos de noche a pedido de los importadores y exportadores, pero la limitación son los gastos aduaneros extraordinarios, que se traducen en un extracosto por contenedor. Operando de noche repartiríamos mejor el trabajo. Cobramos un extracosto nocturno por los gastos aduaneros; si no, cobraríamos lo mismo. Pero se lo facturamos al cliente y luego se lo pagamos a la Aduana", dijeron off the record desde una de las terminales concesionadas en el puerto de Buenos Aires que es, junto con empresas colegas de Puerto Nuevo, duramente cuestionada por el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, debido a sus problemas de espacio (ver aparte). Consultado al respecto, la fuente indicó: "No tenemos problemas de espacio y estamos abriendo depósitos de vacíos fuera de la terminal", y continuó sugiriendo que los importadores y exportadores ajusten su logística, porque "muchos no trabajan de noche así como tampoco lo hacen los depósitos fiscales. "Todos ganaríamos operando la noche entera. El mayor ahorro global compensaría los costos de operar de noche", concluyó.

Terminal de por medio, otro alto ejecutivo de otra empresa que tiene una concesión en el puerto, suscribió: "Podemos hacerlo [operar de noche] y les ofrecemos esa opción a los clientes. Pero la importación tiene que planificar sus operaciones y ajustarlas a los horarios nocturnos. Si se logra planificar, la operación se hace más eficiente, y así lo atestigua nuestra experiencia en autos, por ejemplo", sostuvo.

Por el lado de la exportación, la fuente señaló que es más complicado "ingresar de noche a la ciudad con carga por la inseguridad que existe". Pero también para los exportadores es necesario adaptar la operación: previo al embarque, tienen cinco días sin cargo en la terminal, pero un gran porcentaje "llega dos o tres días antes". Respecto de la Aduana, el ejecutivo confirmó que "falta personal para atender todos los gates en el movimiento actual, de día, cosa que se agravaría si se lleva la operación a 24 horas. Lo aconsejable es tener operaciones continuas, porque sólo así se diluye el costo", acotó.

Posibilidad de elegir

Respecto de los trabajadores en el puerto, Roberto Eduardo Coria, secretario general del Sindicato de Guincheros Maquinistas y Grúas Móviles, indicó que el sistema laboral de los agremiados contempla las 24 horas en tres turnos. "El puerto funciona las 24 horas, pero acotado a la carga y descarga de buques y al armado de plazoleta. En el puerto, hay mucho trabajo tercerizado y operar las 24 horas ayudaría a incorporar a planta permanente a los trabajadores", indicó Coria.

Para el despachante Alfredo García Corado, director del Grupo García Corado, la discusión pasa por considerar también que los clientes "tienen horarios para recibir mercadería que no siempre coinciden con los horarios de retiro de carga en el puerto. Extender el horario puede llegar a ayudar, pero lo más importante es poder tener opciones, sobre todo considerando que el puerto está atiborrado".

García Corado brindó un punto de vista distinto, en el sentido de que aun con personal aduanero suficiente, la operatoria más eficiente debe lograrse también vía un ajuste en los turnos que da la terminal según su conveniencia. "Es vital poder elegir para conciliar la necesidad de nuestros clientes con las posibilidades que ofrece el que brinda el servicio", indicó.

Otro despachante, Juan Carlos Pereyra, señaló a su vez que lo que correspondería es que la terminal "tenga más espacio y equipos, que son los mismos con un comercio que crece, para poder operar en horario normal, porque están saturadas. Terminal 6 está cerrada y parece que a nadie le interesa que se abra". Sin embargo, Pereyra advirtió que para solucionar el problema de las terminales se le cargaría un mayor costo a toda la cadena. "Las terminales trabajan de noche, eso está ya en su estructura de costo, con lo cual deberían contemplar también en sus costos entregar mercadería", señaló.

"La carga les está solicitando a las autoridades trabajar los 365 días del año las 24 horas. No sólo a la Aduana, sino a la AGP que, como controlador del puerto, debe pedirles a las terminales que agilicen la carga", contó Juan Carlos Mondello, del Consejo de Cargadores.

En el temario elevado la semana última a la AGP (que incluye, además, el pedido de un nomenclador portuario, para individualizar cada movimiento portuario para saber fehacientemente cuánto hay que pagar en concepto de qué; un sinceramiento en el pago por manipuleo de las cargas, y la eliminación de la tasa a las cargas, entre otros puntos), el Consejo solicita la operación 7 por 24, con todos los servicios habilitados. "Es cuestión de que se dicte la norma."

Enrique Rivas, vicepresidente de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (Cedol) opinó que trabajar de noche "alivianaría el tráfico y, así como se coordina la entrega de mercadería para el día, podría hacérselo para la de noche", al tiempo que promovió un "cambio de paradigma" en la operación integral: "Cualquier medio que sirva para evitar los problemas que hoy tenemos durante el día sería bienvenido, como, por ejemplo, no cobrar peaje en los accesos a la capital. Sacar un contenedor puede demorar horas cuando hay un turno estipulado, mientras que de noche se saca en diez minutos. Hemos retirado contenedores a las cuatro de la mañana y a las nueve de la mañana lo recibía un cliente de Rosario".

Rivas destacó que hay clientes con aduana domiciliaria que pueden acoplarse al trabajo nocturno de la terminal y muchos dadores de carga con fábricas lejos del conurbano a las que se puede llegar a la mañana o mediodía sin afectar su trabajo. "Limitar el tránsito de carga a la noche sería el peor error, es buscar un punto de conflicto", apuntó el directivo.

Asimismo, Daniel Morelló, director ejecutivo de Cedol, se refirió a los costos de un camión parado esperando para retirar un contenedor: "Es un costo hundido, de difícil traslado a la carga, porque es complicado medirlo", y agregó que, tarde o temprano, "la única solución al problema de saturación de las terminales es el trabajo nocturno".

Penalizar o prohibir

La ciudad de Buenos Aires toma como prioritaria la solución al congestionamiento de tráfico. "El problema del transporte en horas pico es un tema central de la agenda, y para eso es esencial que el puerto funcione las 24 horas", dijo Guillermo Krantzer, director general de Transporte porteño.

La ciudad ve con buenos ojos sobre todo reducir el tráfico en las dos horas pico de la mañana y de la tarde. "Hace tiempo que en las autopistas de la ciudad hay una tarifa diferenciada de peaje, que es gratis por la noche, por lo que tratamos de inducir el tránsito nocturno. Lo que está bajo evaluación es la penalización de la circulación de camiones en horarios pico con un peaje muy caro, para disuadirlo de que circule de noche, con lo que también habría que contemplar excepciones y prever espacios de acumulación para los camiones, y por el otro, la prohibición de circular en horas pico", dijo, todas soluciones que se tomarían en el corto plazo. Por Emiliano Galli
 
Contrapunto

Echegaray: “Es una decisión de las terminales”

Las versiones que da la Aduana respecto de la operatoria nocturna, los desafíos para lograrlo y quién debe hacer un mayor aporte difieren de lo que dice el resto de las fuentes. En una entrevista con LA NACION, el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, marcó un fuerte contrapunto al señalar que la Aduana “trabaja las 24 horas en el puerto” y destaca que lograr la operatoria continua en horario nocturno “es una decisión de las terminales”.

“Pusimos escáneres por un valor de US$ 2,5 millones y, cuando la operatoria termina a las 22 hay un perjuicio operativo –señaló Echegaray–. He dictado la nota externa 83, en 2007, que estableció la banda horaria de 19 a 7 para la industria automotriz. Las terminales van a tener todos los funcionarios que necesiten en la medida que los pidan, pero para eso necesitamos que trabajen de noche.

Nosotros lo hacemos en aduanas domiciliarias, porque lo piden los importadores y los exportadores. Las terminales dicen que no tienen la logística necesaria y quieren instalar un problema, cuando no resolvieron la logística para mover contenedores y la disponibilidad de espacio”, destacó.

–¿Eliminaría o reduciría la Aduana los costos por servicios extraordinarios como medida para incentivar las 24 horas de operación? ¿Habría un subsidio del extracosto? ¿O no se planea hacer nada al respecto?

–No hay extracosto. Inclusive, las terminales omiten prorratear los servicios extraordinarios en esos horarios. Si liquidaran correctamente prorrateando por todos los importadores o exportadores los costos se reducirían en números importantes. El sobrecosto se lo crea la terminal a los importadores y a los exportadores al omitir prorratear la tasa, que efectivamente paga a la Aduana.

–¿El servicio extraordinario es gratuito entonces? Si se pide un funcionario aduanero a las cuatro de la mañana, ¿no tiene costo extra?

–Siempre tuvo costo. Hoy trabajamos de noche, y el costo lo pagan. Está establecido por ley (Art. 773 del Código Aduanero, ley 22.415).

El Estado paga un sueldo por ocho horas de trabajo. De noche, de 19 a 7, la ley establece que el operador paga una tasa de servicios extraordinarios y luego el Estado le liquida al funcionario. El tema es que las terminales le cobran a cada importador o exportador como si el funcionario trabajara en el control exclusivamente para ellos, cuando en realidad está cumpliendo supervisiones para varios, por lo que deberían prorratear. Además, les están cobrando a los importadores y exportadores sobrecostos por escaneo al incluirlos como gastos aduaneros. Nosotros no cobramos ni un centavo por el escaneo de cargas.

11/03/08
LA NACIÓN

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