(FNM) El comandante de la 5ª Flota estadounidense afirmó el lunes que la industria naviera internacional debería asumir más responsabilidades en la protección de buques contra los ataques y secuestros en las aguas de Somalia, en lugar de descansar solamente en la Armada estadounidense.
(FNM) El comandante de la 5ª Flota estadounidense afirmó el lunes que la industria naviera internacional debería asumir más responsabilidades en la protección de buques contra los ataques y secuestros en las aguas de Somalia, en lugar de descansar solamente en la Armada estadounidense.
El Vicealmirante Bill Gortney dijo que la coalición liderada por EEUU para el patrullado del Golfo de Adén, simplemente “carece de los recursos para proveer protección las 24 horas” para los cientos de buques comerciales que pasan diariamente a través de las peligrosas aguas entre Somalia y Yemen.
Los comentarios de Gortney se producen en medio de una creciente actividad predadora sobre el tráfico marítimo en el área, por parte de piratas fuertemente armados. El contrabando de drogas y los secuestros para obtención de rescate, se han incrementado a pesar de la presencia de los buques de guerra y lanchas de patrulla.
La declaración emitida el lunes desde la sede de la 5ª Flota expresa que las compañías navieras “deben tomar medidas parad defender sus buques y tripulaciones”. Gortney sugirió también que las empresas consideren la contratación de grupos de seguridad para sus buques.
En lo que va del año, 57 buques fueron atacados en el área, mayormente en el Golfo de Adén. La ola delictiva movió al Comando Central de la Armada de EEUU a establecer el mes pasado un corredor de seguridad, patrullado por buques de guerra de una coalición internacional.
Su presencia ha contribuido a desbaratar más de una docena de ataques en cuatro semanas, agregó la armada, pero “los criminales todavía lograron capturar varios buques en la región”.
El Golfo de Adén, que conecta el Mar Rojo con el Océano Índico, es una de las zonas de tránsito marítimo más intenso en el mundo, con un pasaje de alrededor de 20.000 buques al año. Sus aguas, frente a la costa oriental de Somalia, son también ruta de contrabando de drogas, tráfico humano y secuestros para obtención de pago de rescates.
En el último incidente, un grupo de piratas a bordo de lanchas rápidas, secuestraron a un buque granelero griego, con 19 tripulantes. Según el centro de informes sobre piratería del Bureau Marítimo Internacional, trece buques con más de 300 rehenes, permanecen en manos de los piratas.
Por su parte, el Comodoro K. Winstanley, quien comanda fuerzas navales británicas en el Oriente Medio, reconoció ante AP la existencia de “un considerable pico en actividades desestabilizadoras”, con el contrabando, tráfico y secuestro de tripulaciones convertidos en “un negocio extremadamente lucrativo”.
Winstanley advirtió que la presencia de destructores, fragatas y portaaviones de la coalición no detendrían por sí sola la piratería. “Hacemos lo que podemos, pero la solución de este problema claramente, no está en el mar, sino en tierra, en Somalia”. El británico no efectuó otras elaboraciones al respecto. AP.
(Traducido por NUESTROMAR de CBS News y Maritime News; 23/09/08).
25/09/08
NUESTROMAR
