Gestión con dudas y retrocesos.
Gestión con dudas y retrocesos.
(Mar del Plata) Ganó con una diferencia abrumadora y asomaba como una esperanza para miles de bonaerenses en poder cambiar el rumbo errante que atravesaba la provincia. Pero, al menos, en materia pesquera, en estos 100 días de gobierno, la nueva administración del gobernador Daniel Scioli no ha cosechado más que preocupaciones e incertidumbres en los distintos sectores de la industria local.
Los armadores y empresarios pesqueros tienen varios puntos anotados en la hoja de reclamos, que hasta el momento, solo se animan a enumerar en voz baja y lejos de los despachos oficiales de La Plata.
Por un lado el hecho de haber bajado de rango el área política vinculada con la actividad fue toda una señal que marcó una grieta en la relación con la industria. La Subsecretaría de Actividades Pesqueras que dirigía Oscar Fortunato pasó ahora a una mera Dirección, de nombre pomposo, pero dirección al fin. Se denomina Dirección Provincial de Pesca, Recursos Marítimos, Lacustres y Fluviales.
Al frente se desempeñará Pablo Loubet, un funcionario joven, conocedor de la realidad pesquera, porque ya participó de la gestión de Fortunato, pero quien todavía aguarda la designación formal, trámite que Scioli, al cierre de esta edición, todavía no había completado. De todas maneras trabaja en el ordenamiento del sector de manera extraoficial.
El que ya puede respirar tranquilo es Francisco Romano, quien recién la semana pasada confirmó su papel como representante de la provincia en el seno del Consejo Federal Pesquero. Un empresario que pasó por ese sitio en la década pasada, que también fue subsecretario de Pesca y cuya flota creció significativamente en la última década, y que ahora es el exponente de un caso distintivo dentro de la flota marplatense.
Romano es un armador propietario de barcos fresqueros y también de un congelador, que no está nucleado ni en el CEPA, pero tampoco en la Cámara de Armadores de Buques Fresqueros. El año pasado, cuando abandonó CAIPA por “irreconciliables” diferencias con las empresas grandes e integradas, formó otra cámara junto con otros empresarios, entre ellos los hermanos Baldino.
A veces polémico, casi siempre frontal, Romano despierta, como la administración del propio gobernador en materia pesquera, más dudas que certezas. Sobre todo para las empresas integradas que hicieron todo lo posible para desestabilizar su designación. En el tiempo que pasó entre que Scioli anunció su designación y la firma del nombramiento –más de un mes– muchos pensaron que habían conseguido el objetivo.
“El problema es que Scioli quiere quedar bien con todos los sectores, y acá hay que definirse”, reconoció un armador costero. La lectura que hace el empresario se repite entre varios: la disputa entre fresqueros y congeladores está “1 a 1” en la administración Scioli; si se confirma a Loubet, ya que dan por hecho que la política provincial siga por el camino que marcó Fortunato, abriendo la puerta de aguas provinciales a los barcos más grandes para que se alimenten del variado costero cuando falte merluza en la dieta.
Aunque hay otros que abren un signo de interrogación a lo que podrá hacer Romano para defender a la merluza en el CFP, a partir de que las riendas del recurso las tiene la autoridad de aplicación.
17/03/08
PESCA & PUERTOS
