Si se cumplen los proyectos oficiales, en el año que está por comenzar los santafecinos verán concretarse la reconversión y traslado del puerto de su capital, un plan que se comenzó a gestar en 2003.
Si se cumplen los proyectos oficiales, en el año que está por comenzar los santafecinos verán concretarse la reconversión y traslado del puerto de su capital, un plan que se comenzó a gestar en 2003.SANTA FE.- El próximo año debería comenzar la reconversión y traslado del puerto de esta capital -habilitado como tal a fines de diciembre de 1910-, cuyo primer barco ingresó el 2 de enero del año siguiente-, actualmente dedicado a carga y descarga de contenedores y cereales, instalado a sólo 350 metros de la céntrica peatonal capitalina.
Su ubicación definida es a la altura del km 580 de la red navegable troncal del río Paraná, en la zona conocida como Paso Tragadero, frente a la isla de la Paciencia, cerca de la unión entre las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, es decir, el túnel subfluvial Uranga-Sylvestre Begnis.
Pero todo esto es sólo un prenuncio del final. La iniciativa se remonta a 2003, cuando se bosquejó la estrategia de plasmar una nueva ubicación de la estación fluvial capitalina, permanentemente amenazada por la falta de calado del canal de acceso de la vía de navegación principal (tiene una extensión de 6 km, que comienza a la altura del km 584 del río Paraná) y las dificultades de maniobra que ocasionaba a buques de gran calado.
Avanzando en el tiempo, y luego de los estudios de prefactibilidad, el gobierno santafecino se comprometió a desembolsar 15 millones de dólares y otros 25 millones de la misma moneda el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata), con sede en Bolivia y que integran, además de estos dos países, sus pares de Brasil, Paraguay y Uruguay.
El proyecto ya superó la etapa técnica, por lo que el directorio del Fonplata definirá las últimas cuestiones administrativas para concretar luego la liberación definitiva del monto comprometido. “El Fonplata ya dio el visto bueno al proyecto de preinversión y la Nación ya le comunicó al organismo multilateral de crédito que actuará como garante de la operación financiera. Pero aún falta que el ente portuario eleve a Fonplata la redacción final del pliego”, reconocieron funcionarios locales.
Cifras
El complejo de obras a licitar costará unos US$ 140 millones, por lo que el oferente tendrá que hacer una fuerte inversión privada para poner en marcha la iniciativa. Se licitarán al mismo tiempo el proyecto ejecutivo y las obras de camino de acceso (después será camino público), infraestructura (muelle y bases), superestructura (silos, almacenes, oficinas y otras dependencias) y dragado en la playa de maniobras. Todo estará a cargo del mismo concesionario que se adjudique la operatoria.
Para el acceso al nuevo puerto, se deberá construir un puente, cuya cabecera estará en la avenida Mar Argentino (circunvala la ciudad por el este) y tendrá una extensión de 200 sobre el canal de derivación del actual emplazamiento. Sumará otros 1000 metros de viaductos y contará con dos calzadas por mano. La licitación está a cargo de la subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación, y su costo estimado es de $ 57 millones -por erogar en tres años-. Una segunda etapa añadirá el enlace ferroviario.
Hay hasta el momento cinco empresas de jerarquía internacional con capacidad de participar y hubo varias consultas al ente portuario, de empresas que no habían participado en un primer momento y que acercaron su interés o pidieron información.
Entre los interesados en la licitación figuran un grupo brasileño, ya establecido en la Argentina; otro inversor extranjero, que actualmente opera una de las terminales del puerto de Buenos Aires; inversores contactados oportunamente en la gira por China, un grupo de Uruguay y otro argentino, que quiere concretar su llegada al nuevo puerto de Santa Fe.
La nueva ubicación del puerto santafecino se sitúa en el corazón de la Hidrovía Paraguay-Paraná, siendo, aguas arriba, el último puerto de ultramar apto para operaciones con buques oceánicos, lo que abarata costos de transporte y mejora la rentabilidad operativa de la producción regional.
Su nueva ubicación estratégica lo convertirá en el eslabón adecuado para unir los nodos de transportes (terrestre-fluvial-oceánico), permitiendo el desarrollo de operaciones de cabotaje nacional e internacional y marítimas internacionales, para cargas unitizadas, containerizadas, graneles y generales, desde y hacia su hinterland integrado por las Regiones Centro, NOA y NEA de la Argentina.
Asimismo, su posición privilegiada lo perfila geográficamente como el centro obligado de transferencias de cargas desde y hacia los países situados en la hidrovía.
Multimodalismo
En ese contexto, “el futuro puerto -por su posición estratégica y en función de los tratados de integración que surgen entre los países del Mercosur-, deberá jugar un rol protagónico para la reevaluación del sistema multimodal de transporte, siendo un factor complementador del intercambio comercial entre los países de Chile y Brasil, seduciendo a las cargas que en la actualidad se movilizan por este territorio y los del hinterland a través del tránsito terrestre, coadyuvando en el desarrollo de una logística de alternativa en la relación $/km/ton que contemple el transbordo de cargas y el aprovechamiento integral de sus conexiones ferroviarias, viales y fluviomarítimas”, informó el Ente portuario en su página web.
“Por suerte, el proyecto sigue avanzando. Estamos en la etapa final del pliego que debería estar concluido el mes próximo- para que el Fonplata conceda su aprobación e iniciemos la etapa del llamado a licitación. Los lineamientos generales ya fueron discutidos, razón por la cual el Fonplata no se encontrará con nada distinto. Si todo sigue como esperamos, en el primer semestre de 2012 se llamará a licitación internacional y, con un poco de buena voluntad, si los tiempos lo permiten, ese mismo año se efectuará la adjudicación”, dijo a LA NACION el titular del Ente Portuario de Santa Fe, Marcelo Vorovioff.
Entusiasmo no le falta a Vorovioff, mucho más luego de escuchar al ministro de Economía de la provincia, Angel Sciara (uno de los miembros del gabinete que continúa en funciones después del cambio de gobernador), quien recientemente, en el acto por el 127° aniversario de la creación de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, ratificó el compromiso oficial al sostener que “seguro que en 2012 comenzarán las obras reclamadas. O por lo menos estarán adjudicadas”, apuntó.
En la misma dirección, el titular de la Bolsa de Comercio, Eduardo González Kees, le recordó al gobierno que desde el 11 de diciembre conduce otro socialista rosarino, Antonio Bonfatti, que el puerto “es la obra más importante y estratégica del centro-norte de la provincia”, por lo que demandó “un fuerte impulso”.
“Es el deseo de la Bolsa de Comercio que 2012 nos encuentre en este ámbito festejando el inicio de las obras en el nuevo emplazamiento”, insistió el empresario.
Esas expresiones recibieron la pronta respuesta de Bonfatti: “La relocalización del puerto es una obra emblemática para ustedes y también para nosotros. Si a alguien le hubiera gustado festejar en este ámbito el traslado del puerto, es al gobierno”, subrayó, no dejando dudas del involucramiento de esta gestión con el tema.
Gonzalo Saglione, el subsecretario de Proyectos de Inversión y Financiamiento Externo del Ministerio de Economía de la provincia, consideró que el traslado del puerto desafía la capacidad de gestión provincial.
Es que se trata de un emprendimiento complejo que deberá tener tres frentes abiertos al mismo tiempo. Uno es la expropiación de los terrenos en zona de islas, a cargo de la provincia; otro es la construcción del puente por parte de la Nación -sobre el riacho Santa Fe- y el tercero es una licitación que comprende varias obras: el camino de acceso, la estructura del puerto nuevo a orillas del Paraná y el dragado de la zona de maniobras.
Expropiaciones
¿Se puede hacer un puente o licitar un puerto sobre terrenos aún no expropiados? “La ley provincial para disponer las propiedades afectadas al proyecto está sancionada”, explicó Saglione. Luego aseguró que “mientras avanzan los llamados a licitación del puente (lo hace la Nación) y del puerto (lo define la provincia), se irán concretando las expropiaciones necesarias, todo en forma concomitante”.
El funcionario se excusó de confirmar si habrá 70 hectáreas dedicadas al puerto propiamente dicho y otras 500 para caminos de acceso y otros destinos que pudiera manejar el futuro concesionario, tal como ha trascendido.
Saglione recordó que la comisión creada en el Ministerio de la Producción (en la que intervienen Catastro y el ente administrador del puerto) es la que define esas áreas, y que todo forma parte del pliego de licitación de la reconversión portuaria.
“Los fondos de las expropiaciones están previstos dentro de las partidas del Ministerio de la Producción, más allá de lo que presupuestariamente se prevé para el proyecto del puerto en sí”, aclaró Saglione ante la consulta. Tampoco especificó los costos estimados en esta materia.
CENTRO ARTICULADOR
SANTA FE.- Gustavo Vittori, uno de los vicepresidentes (también fue titular) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, auguró que el nuevo puerto capitalino se convertirá, en pocos años, en un centro articulador para transferencias de cargas de barcazas a barcos provenientes de Bolivia, Paraguay y hasta de Brasil.
“Tengamos en cuenta la proyección de carga para los próximos 30 años. Un volumen de 200/300 millones de toneladas, como se prevé, hay que buscar lugares por dónde sacarlo. Eso, entre otros tantos beneficios, servirá para justificar este proyecto”, destacó Vittori.
OTRAS INVERSIONES
SANTA FE.- Mientras se define la inversión millonaria para el traslado del puerto, en la estructura actual (hotel, casino, shopping y espacios culturales, a los que se le sumarán otros hoteles y edificios de propiedad horizontal en los próximos dos años), el Ente Portuario anunció una inversión de 13 millones de pesos en obras para mejorar la infraestructura vial en el complejo.
“Estas obras se van a hacer con recursos propios del Ente, aportes de usuarios y la financiación de la empresa constructora”, precisó el titular del Ente Portuario de Santa Fe, Marcelo Voroviof.
Por José E. Bordón
27/12/11
LA NACION

