La comisión interventora detectó más anomalías en el gremio marítimo, que conducía “el Caballo” Suárez; el sindicalista construyó poder con respaldo kirchnerista.
La comisión interventora detectó más anomalías en el gremio marítimo, que conducía “el Caballo” Suárez; el sindicalista construyó poder con respaldo kirchnerista.
A tres meses de la intervención del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), una auditoría preliminar revela serias irregularidades en el gremio que encabezaba Enrique Omar Suárez, a quien Cristina Kirchner definió en su viaje a Angola como uno de sus sindicalistas “favoritos”.
Entre los desfases encontrados, hay “exorbitantes” sobreprecios en compras directas; utilización de fondos de los afiliados para el uso personal de algunos directivos; multiplicidad y superposición de tareas y cargos, y la “ausencia total” de procedimientos y contratos para la adquisición de servicios.
Están bajo la lupa certificaciones de obras en construcción que estarían sobrevaluadas por $ 4.687.477. También se registraron pagos de más a un proveedor de kits escolares y a una empresa que está a cargo de la seguridad, que facturaba $ 835.258 mensuales. La firma es Sistema Laboral Corporativo, que sería controlada por el ex general Mario Gabriel Dotto, a quien los marítimos acusan de militarizar el gremio con el aval de Suárez. Se detectó, además, el robo de 32 autos que están a nombre del gremio. Dos de los 73 vehículos que tiene el SOMU eran utilizados como propios por el diputado kirchnerista Carlos Kunkel y su mujer, la senadora provincial Cristina Fioramonti.
La intervención del SOMU fue ordenada el 18 de febrero pasado por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, que investiga a la cúpula del gremio, sobre todo a Suárez, por bloquear los puertos, extorsionar a empresarios y por una serie de maniobras supuestamente ilícitas. Según averiguó LA NACION, Suárez sería citado a indagatoria en los próximos días y se le sumarían los cargos por presunta administración fraudulenta y asociación ilícita. Además, podría ser citado el ex tesorero Juan Manuel Medina, que se resiste a devolver un Toyota SW4 modelo 2015, entre otras presuntas irregularidades administrativas que llevan su firma. (Fuente: La Nación)
03/06/16

