La correspondencia de Mansilla muestra cómo fue la actuación de los indígenas y los niños.
La correspondencia de Mansilla muestra cómo fue la actuación de los indígenas y los niños.
Detalles hasta ahora desconocidos sobre la batalla de Obligado se conocieron con la exhibición de 120 cartas que revelan la participación y el apoyo de indígenas y niños en la campaña, aspectos logísticos del operativo puesto en marcha por el general Lucio Mansilla y hasta rispideces entre el militar y el juez de paz que actuaba como autoridad política en el lugar.
Es la primera vez que las cartas salen a la luz, luego de permanecer archivadas durante más de un siglo y medio, primero en el Juzgado de Paz de San Nicolás y luego, en el archivo histórico municipal. En septiembre se expusieron en la Municipalidad de San Pedro y ahora están en el Museo del Sitio Batalla de Obligado.
Se trata de la correspondencia que Lucio Mansilla, al mando de las fuerzas defensoras, mantuvo con el juez de paz nicoleño Manuel Vita y con sus propios comandantes, Juan José Obligado, Francisco Crespo y Juan Antonio Garretón, en los días previos al enfrentamiento con la escuadra anglofrancesa, que tuvo lugar el 20 de noviembre de 1845.
En rigor, no se trata de las cartas originales, que continúan en San Nicolás, sino de fotografías en tamaño natural que se exhiben en el paraje donde ocurrió la conflagración.
El director de Cultura sampedrino, José Luis Aguilar, impulsó la salida a la luz de las cartas y encomendó al Grupo Conservacionista de Fósiles local la transcripción del texto, que será puesta a disposición de los investigadores que lo deseen, junto con las fotos digitalizadas de las misivas. Quienes deseen copias digitales de las cartas, pueden pedirlas al mail gcfosiles@ictnet.com.ar .
Además de la inauguración del monumento alusivo a la batalla, se instalaron unas ochenta gigantografías que reproducen las cartas más relevantes que se dirigieron Mansilla, sus subordinados y el juez Vita.
En una de ellas, el general reprende al funcionario (que en esos tiempos, según explica Aguilar, jugaba un papel similar al del intendente de esa región) por hacerle perder tiempo durante los preparativos para el enfrentamiento que se avecinaba.
"Observo con el mayor desagrado que hubo un empeño caviloso por parte de Ud. [que] ha podido privarme de momentos que consagro en servicio público", escribió Mansilla con la ortografía de la época.
Este intercambio, como otros que figuran en el centenar de cartas, había escapado hasta ahora al escrutinio público. Aguilar dijo a La Nacion que hay varios historiadores interesados en el material y que un equipo de la Universidad de Luján, encargado desde hace nueve años de las excavaciones en el sitio de la batalla, ya tiene copias de los textos. En ellas, se mencionan la existencia de puestos de vigilancia destinados a desactivar intentos de espionaje y detalles sobre los insumos sanitarios, entre otras curiosidades.
21/11/10
LA NACION
