Francesco Schettino deberá solamente cumplir con la obligación de residir en la localidad de Meta di Sorrento y someterse a rutinarios controles.
Francesco Schettino deberá solamente cumplir con la obligación de residir en la localidad de Meta di Sorrento y someterse a rutinarios controles.
Roma • El arresto domiciliario contra Francesco Schettino, capitán del crucero Costa Concordia, que naufragó el 13 de enero pasado frente a la isla italiana del Giglio, fue revocado.
La jueza italiana encargada de la instrucción del caso por el naufragio decidió retirar la medida cautelar de arresto domiciliario que pesaba sobre el capitán del barco.
Según informó hoy en un comunicado el abogado de Schettino, Bruno Leporatti, la jueza de instrucción Valeria Montesarchio decidió sustituir la medida cautelar dictada por ella misma el 17 de enero por la obligación de permanecer sometiéndose a rutinarios controles en el municipio de su residencia, Meta di Sorrento, del que podrá alejarse solo previa autorización judicial.
De este modo, la jueza de instrucción de Grosseto, que lleva el caso al pertenecer a su jurisdicción la isla del Giglio frente a la que naufragó el barco, aceptó la solicitud de la defensa del capitán del Costa Concordia de rebajar la medida cautelar impuesta.
El capitán fue arrestado tras el naufragio del Costa Concordia, atribuido a un error humano y en el que murieron 32 personas.
Los pedidos de sus defensores de liberarlo habían sido siempre rechazados, aunque tampoco se había aceptado la solicitud de la fiscalía de recluirlo en prisión.
Schettino abandonó el Costa Concordia luego de que encallara frente la isla del Giglio y a pesar de que a bordo había aún cientos de pasajeros.
Sin embargo, en un reporte escrito a sus abogados y difundido por la televisor Mediaset, el capitán rechazó ser un cobarde y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas.
Aseguró que la noche del 13 de enero la nave se volteó de golpe tras chocar contra el escollo y dijo que “una mano divina” impidió que continuara por la misma ruta, porque ello hubiera ocasionado que golpeara con la proa, lo que habría causado “una hecatombe”.
Aparentemente el barco encalló porque se acercó demasiado a la costa para cumplir el rito del saludo a las personas que estaban en tierra.
A bordo de la nave viajaban más de cuatro mil personas de diversas nacionalidades.
05/07/12
