Cuando las víctimas de la inseguridad toman Nombre y Apellido.
Cuando las víctimas de la inseguridad toman Nombre y Apellido.
En los últimos tiempos la lectura del diario me ha ido anestesiando sobre las noticias cotidianas de inseguridad. Trato de leerlas superficialmente, evitar los detalles y no retengo nombres de las innumerables víctimas de este lamentable flagelo social.
Pero la semana pasada mientras trabajaba en mi computadora con la radio encendida me impactó escuchar acerca del asesinato de una persona a quien conocía.
En forma incomprensible y cruel asesinaron en su casa al Capitán de Navío (RE) Vicente Manuel Federici.
Como homenaje y recordatorio para un respetado y brillante oficial naval, para un excelente instructor y para un caballero, quiero compartir una de las muchas anécdotas que me vincularon con él en mi carrera naval.
Como Comandante de un buque que tenía que participar de la campaña Antártica, previamente tuve que hacer el curso de Navegación entre hielos, que en ese momento era coordinado por el ya retirado pero siempre vigente Capitán Federici.
Fueron muchos y muy valiosos los consejos que él nos brindaba a los menos experimentados, siempre pleno en comentarios profesionales y con riquísimas vivencias personales que hacían de sus relatos algo ameno, esperado y atesorado por quienes los recibíamos.
Tengo muy presente uno en particular que me impactó y me acompañó en toda mi experiencia polar.
En un recreo del curso y en rueda de café entre cursantes e instructores, quedó evidenciada la ansiedad que en los jóvenes navegantes generaba el conflicto entre el cumplimiento de la totalidad de los requerimientos que se recibían con la orden de operaciones, cosa comprensibles por la magnitud y cantidad de demandas científicas, logísticas y navales; versus la disponibilidad de tiempo en la zona de trabajo, especialmente ante la complejidad de las condiciones geográficas y ambientales del escenario al que nos dirigíamos.
Todos compartíamos la misma preocupación, incluso los extranjeros que hacían con nosotros este tan prestigioso curso a nivel internacional.
Y allí terció el Capitán Federici, con su habitual prudencia y estilo pausado diciendo algo así:
¨Estimados Capitanes, nadie los va a recordar o premiar por superar el 20%, 50% o 100% (cosa prácticamente imposible) de las tareas que se les asignan, pero sí sería muy triste que por pretender batir algún récord pasen a la historia como una nueva baliza o descubran una nueva roca dándole vuestro nombre¨.
¡Qué forma simple y gentil de hacernos reflexionar sobre un viejo principio marinero… primero la seguridad!
Debo decir que gracias a las enseñanzas del Capitán Federici tuve una excelente campaña, recordada hasta hoy en día por quienes la compartieron conmigo… y no creo que nadie se acuerde de qué porcentaje del plan pudimos cumplir!!
Gracias Sr Capitán, gracias por haber dejado su impronta naval y atinado criterio profesional en todos los que tuvimos la suerte de conocerlo.
Javier Valladares
Capitán de Navío (RE)
Ex Comandante del buque oceanográfico ARA ¨PUERTO DESEADO¨
03/08/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR
