La cifra supera a lo ocurrido en 1997, cuando se alcanzaron a 1.030 millones de dólares, se informó en un comunicado.
La cifra supera a lo ocurrido en 1997, cuando se alcanzaron a 1.030 millones de dólares, se informó en un comunicado.
En tanto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) informó ayer que entre enero y noviembre del 2006 se certificaron exportaciones por 549.587 toneladas por un valor de 1.150.095.000 dólares, con lo que el récord del 1997 ya había sido superado en los primeros once meses del año pasado.
Los principales destinos de exportación fueron España y Brasil, mientras que el producto más vendido fue la merluza, entre los pescados, y vainas de calamar, entre los mariscos.
A su vez, con los datos de todo el 2006 se dejó muy por detrás a los sucedido en el 2005 cuando se certificaron envíos por 445.363 toneladas y 798.626.000 dólares.
Además, la cifra obtenida en el 2006 fue lograda con mayores restricciones de parte las autoridades para ejercer la pesca legal, ya que durante 1997 no existían virtualmente regulaciones para realizarla y se podían pescar animales más jóvenes y sin el grado de maduración que hoy se exige.
Tras el récord de exportaciones de 1997, año en que superaron ampliamente a las de carne vacuna, los envíos en pescados y mariscos empezaron a caer en picada hasta tocar un piso de 509 millones de dólares en 1999, para comenzar a recuperarse luego de la crisis económica del 2002.
Los datos suministrados por el SENASA, precisan que en la comparación anual los envíos crecieron el 36 por ciento en volumen y del 57 por ciento en divisas respecto del mismo período del 2005 (enero-noviembre), cuando se certificaron exportaciones por 403.980 toneladas y 729.157.000 dólares.
Las exportaciones de pescados de mar y de río, frescos y procesados sumaron 330.619 toneladas y 508.484.000 dólares, para mostrar un incremento del 8 por ciento en volumen y del 18 en divisas, respecto de enero-noviembre de 2005, cuando el SENASA fiscalizó envíos por 305.294 toneladas y 429.823.000 dólares.
Los principales destinos de las exportaciones fueron España, a donde se enviaron 43.373 toneladas por 74.246.000 dólares; seguido Brasil con 40.587 toneladas por 72.288.000 dólares.
Además el organismo sanitario certificó envíos de pescados a los Estados Unidos (23.549 toneladas), Italia (19.058 toneladas), Nigeria (17.877 toneladas), Alemania (14.517 toneladas), Rusia (14.493 toneladas) y Colombia (12.325 toneladas).
Hubo también exportaciones a Japón (10.997 toneladas), China (9.597 toneladas), Francia (9.594 toneladas), Israel (8.917 toneladas), Ucrania (7.921 toneladas), Uruguay (7.772 toneladas) y Corea del Sur (6.633 toneladas).
También el SENASA registró envíos de productos a Polonia, Marruecos, Australia, Hungría, Jordania y Croacia.
De acuerdo con los registros del SENASA, el principal producto exportado fue la merluza con un total de 162.610 toneladas.
Además se exportaron 26.830 toneladas de merluzas cola/hoiki, 26.154 toneladas de sábalos, 25.731 toneladas de corvina y 14.355 toneladas de anchoa/anchoíta.
Por otra parte, durante enero-noviembre el SENASA fiscalizó exportaciones de mariscos frescos y procesados 218.968 toneladas y 641.611.000 dólares, un incremento de 122 por ciento en volumen y 114 en divisas, respecto del mismo período de 2005 cuando se registraron envíos por 98.686 toneladas y 299.334.000 dólares.
Los principales destinos para este producto fueron España con envíos por 116.243 toneladas y 379.213.000 dólares, China 39.927 toneladas y 35.529.000 dólares, Italia 15.888 toneladas y 78.965.000 dólares, Japón 13.601 toneladas y 39.311.000 dólares.
En tanto que los principales productos exportados fueron vainas de calamar 83.493 toneladas, calamar entero 70.630 toneladas y langostinos 40.316 toneladas, entre otros.
Los procesos de control sanitario de estos productos de exportación incluyen el eviscerado y congelado inmediato en los buques factorías que transportan los ejemplares.
Más tarde, el control continúa en la planta frigorífica con el fileteado, cortes en bloque, para culminar con el envasado en bolsas de nylon o plástico cerradas herméticamente con su correspondiente rótulo o etiqueta.
13/01/07
LA OPINIÓN AUSTRAL
