Crece la preocupación entre los navieros.
Crece la preocupación entre los navieros.
MOGADISCIO.- En una muestra de las crecientes dificultades que atraviesan las compañías de navegación para enfrentar el auge de la piratería frente a la costa de Somalia, la naviera Frontline, principal transportista de crudo en el nivel mundial, dijo que la opción militar es la única solución para detener los robos en el mar.
"Creo que la opción militar es la única solución", dijo ayer desde Singapur Martin Jensen, alto directivo del armador noruego, con sede en Oslo, y reclamó la creación de una fuerza multinacional que derrote a los delincuentes.
La declaración se produjo mientras los piratas se reforzaban para defenderse de ataques militares, tras pedir un rescate de 25 millones de dólares por el superpetrolero saudita Sirius Star, secuestrado el sábado pasado, con un cargamento valuado en 100 millones de dólares, en el mayor golpe dado hasta ahora por los delincuentes.
A su vez, el vocero de la armada rusa, Igor Digalo, afirmó ayer que la embarcación militar Neustrashimi escoltará a nueve buques de distintas nacionalidades en su paso al frente de la costa de Somalia. Añadió también que Rusia tendrá una presencia permanente en el golfo de Adén, en cuyas aguas los piratas somalíes mantienen apresados 17 barcos.
Jensen, por su parte, dijo que Frontline, que tiene una flota de 80 petroleros, se está planteando pedir a sus barcos que eviten las aguas somalíes en el océano Indico y el golfo de Adén y que pasen por el cabo de Buena Esperanza "si no se pone en marcha rápidamente una fuerza internacional".
De todos modos, "evitar la zona no resolverá nada", admitió.
Por su parte, el representante de Rusia ante la OTAN, Dimitri Rogozin, propuso recientemente enviar una fuerza militar terrestre para limpiar Somalia de piratas. El jueves pasado, Moscú anunció el envío de más embarcaciones militares a la zona.
Mientras varios países seguían destinando buques de guerra a la zona y los armadores buscaban rutas alternativas, más milicianos acudían ayer al puerto de Harardhere, una de las bases de los piratas, situada a 300 kilómetros al norte de Mogadiscio, donde estaría el petrolero secuestrado.
"Algunos de ellos están en la ciudad y otros están alojados en un pueblo cercano para acudir si hace falta", dijo Mohammed Awale, un residente de la región.
Pese a que los piratas emplazaron anteayer a Arabia Saudita a pagar el rescate del superpetrolero en 10 días, el príncipe Saud al-Faysal se mostró hostil a una negociación con los criminales. "Pagar rescates no hace más que alentar la piratería", dijo.
Agencias AFP, ANSA y EFE
22/11/08
LA NACIÓN
