Cosecha récord- En medio de la campaña, el debate sobre la situación del país en materia de rutas, transporte, almacenaje, procesamiento y puertos se potencia: advierten deficiencias en el traslado de los granos y en la capacidad de acopio estática.

Cosecha récord- En medio de la campaña, el debate sobre la situación del país en materia de rutas, transporte, almacenaje, procesamiento y puertos se potencia: advierten deficiencias en el traslado de los granos y en la capacidad de acopio estática.

Mientras en el campo avanza una cosecha récord que muchos proyectan en 90 millones de toneladas y otros se atreven a calcular aún unos escalones más arriba -en torno de los 92 millones de toneladas-, el debate sobre si la Argentina tiene infraestructura, transporte, almacenaje, procesamiento, puertos y logística para esa producción está en escena. La sensación general es que la producción progresa más rápido que los avances que hay, en líneas generales, en esos rubros. Pero ¿está el país preparado para una supercosecha?, ¿habrá cuellos de botella durante el momento pico de la recolección?, ¿faltarán el gasoil, los camiones y las cosechadoras?, ¿alcanzará el acopio para ese volumen?, son sólo algunas de las cuestiones clave de la campaña.

En verdad, el debate por la infraestructura del campo para la cosecha se da en un contexto distinto al del ciclo anterior. Según Gustavo López, consultor de Agritrend, que espera una recolección de cerca de 92 millones de toneladas, habrá casi un 15% más de producción, contra los 80,1 millones de toneladas de la campaña pasada. Se llegó a los 30,2 millones de hectáreas, un 3% por encima de 2005/2006. En 1995, la Argentina producía casi la mitad del volumen que ahora se proyecta.

Sólo en maíz se espera un 55% más de producción, con lo cual, según López, se llegaría a un récord de 23,2 millones de toneladas (la Secretaría de Agricultura calcula 21,6 millones), potenciado por un rinde promedio a nivel país de 80,7 quintales, que superaría en 3% el rinde promedio récord del ciclo 2004/2005. En este sentido, esta semana Pioneer detalló en un informe que en varias regiones hay rendimientos que superan entre un 20 y un 30% los resultados de la última campaña, con picos de 140 quintales.

Pero no sólo se proyecta más maíz: Agricultura espera 45,6 millones de toneladas de soja (versus 40,5 del ciclo anterior). Según López, también habrá 21% más de sorgo (3,5 millones de toneladas); el trigo ya cerró en 14 millones de toneladas. Por la cosecha ingresarían en exportaciones US$ 16.500 millones; 30% más que en el último ciclo. "Si no hay problemas climáticos, el productor y el contratista están preparados (para la cosecha récord). Ahora dependerá de los servicios, del transporte y el almacenamiento", disparó Jorge Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma). Según Scoppa, cosechadoras no van a faltar; los 8000-10.000 contratistas que hay tienen unas 20.000 máquinas y pueden hacer, según la prestación de los equipos, de 1000 a 3000 hectáreas. Los contratistas recolectarán 20 de los 30 millones de hectáreas implantadas. "Las cosechadoras alcanzan; tengo dudas por el transporte de granos, porque tenemos bastante obsoletos los camiones. Es probable que en la zona portuaria haya un embotellamiento", indicó Scoppa. Por camión circula el 82% de la cosecha; luego hay un 13% por ferrocarril y el resto, por barcazas e hidrovías.

El consultor López, que también asesora a la Fundación Producir Conservando, expresó un concepto parecido. "Lo más complicado pasa por la disponibilidad de camiones y el estado de las rutas. Además, hay una fuerte estacionalidad en la salida de la cosecha", afirmó. De los 90 millones de toneladas, 75 millones corresponden a cultivos que se cosechan en su gran mayoría desde mediados de marzo a fines de mayo. "Si hay cuellos de botella van a estar orientados a la movilización", agregó.

Rogelio Pontón, de la Bolsa de Comercio de Rosario, sostiene que falta más desarrollo en transporte. "Lamentablemente, en transporte la Argentina se ha descuidado", sostuvo. Para Pontón, el transporte podría ser más ágil si la participación del ferrocarril subiera del 15 al 30% (del traslado de la cosecha). Se habla de que en el comercio granario intervienen unos 150.000 camiones; por su volumen, la soja necesita 1,55 millón. Consultado sobre si hay vehículos suficientes, Rubén Agugliaro, presidente de la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Carga (Catac), respondió: "Sí, cómo no van a alcanzar".

Al margen de esta cuestión, en el sector hay temor a que un nuevo paro de los transportistas -ya hicieron una protesta hace quince días- complique la cosecha. Ernesto Ambrosetti, de la Sociedad Rural Argentina, cree que hay que avanzar hacia una estrategia integral para el transporte. "Se debe apuntar a una política multimodal (combinando servicios) para darle complementación y eficiencia a todos los medios de transporte", destacó. ¿Y qué pasa con el gasoil? "En este momento no hay problemas, porque no hay mucha demanda. Igual hay gestiones para que en el momento pico no falte ni aumente", expresó Scoppa.

Caminos deteriorados

En rutas y caminos secundarios, la Argentina tampoco llega bien a la cosecha récord. "Las lluvias deterioraron caminos y en muchos casos se tuvo que optar por el embolsado para levantar la cosecha", afirmó Scoppa. Pontón recordó: "No está terminada la autopista Córdoba-Rosario y tampoco se han iniciado obras para las autovías de la ruta nacional 33 y de la ruta 34", dijo el experto. Por otra parte, en esta campaña seguirá el desfase entre producción y almacenaje. Hoy la capacidad estática de almacenaje ronda los 66/68 millones de toneladas. Si a esa cifra se la compara con la producción, se puede almacenar el 73% de la cosecha. ¿Qué puede pasar entonces? "Esa falencia va a ser cubierta con el silo de plástico; vía bolsa habría unos 30 millones de toneladas", señaló López.

Se calcula que en el ciclo pasado se guardaron así de 22 a 25 millones de toneladas. Por el lado de la capacidad de procesamiento no se esperan inconvenientes. La industria, que puede moler 50 millones de toneladas, procesaría 44 millones de toneladas; versus la campaña pasada, utilizaría el 90% de su capacidad.

Los puertos han aumentado su carga y tampoco se esperan grandes problemas. "Las fábricas con puertos no van a tener problemas para sacar sus aceites y subproductos. Pero puede haber un problema puntual donde sólo sacan granos, porque crecen las exportaciones (se pasará de 25 a 30 millones de toneladas como materia prima)", aseguró López. Aunque hoy por la crecida en el Paraná los buques salen con una profundidad de 36 pies (la efectiva es de 34) que permite una mayor carga, se sigue insistiendo en un mayor calado. "Con el tiempo hay que tender a una profundidad efectiva a 38 pies", dijo Pontón. Ambrosetti sumó otra asignatura: "Hace falta la implementación de la concesión del Belgrano Cargas, fundamental para la mercadería del NOA y la región Centro".

Por Fernando Bertello
De la Redacción de LA NACION

24/03/07
LA NACION – CAMPO

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