(FNM) Un nuevo estudio internacional utilizó por primera vez un modelo computacional de alta resolución y gran escala, para estimar cuanto hielo podría perder en los dos próximos siglos la Capa de Hielo de la Antártida Occidental (WAIS, según sus siglas en inglés), y cuánto podría contribuir este proceso al incremento del nivel del mar. Los resultados, publicados este martes en la revista Cryosphere, de la Unión de Geociencias Europea (EGU), proveen el cuadro más claro disponible hasta el momento, sobre el futuro de la Antártida Occidental.
(FNM) Un nuevo estudio internacional utilizó por primera vez un modelo computacional de alta resolución y gran escala, para estimar cuanto hielo podría perder en los dos próximos siglos la Capa de Hielo de la Antártida Occidental (WAIS, según sus siglas en inglés), y cuánto podría contribuir este proceso al incremento del nivel del mar. Los resultados, publicados este martes en la revista Cryosphere, de la Unión de Geociencias Europea (EGU), proveen el cuadro más claro disponible hasta el momento, sobre el futuro de la Antártida Occidental.
“El 4º y 5º informes de evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) hicieron notar que la aceleración del deshielo en la Antártida Occidental –que responde al calentamiento oceánico- podría constituirse en uno de los principales contribuyentes a la elevación del nivel medio del mar, aunque los modelos eran incapaces de cuantificar satisfactoriamente dicha repuesta”, explica Stephen Cornford, investigador asistente en la Universidad británica de Bristol, y uno de los autores del estudio.
“El aspecto novedoso de nuestro trabajo es el uso de un modelo de capa de hielo de alta resolución aplicado sobre un área mayor y una escala de tiempo más larga que las usadas en intentos previos. Así como una cámara digital de alta resolución transforma un manchón en una bandada de pájaros, una mayor resolución en un modelo de computación ayuda a capturar detalles de los procesos físicos, que pueden resultar cruciales para la descripción del cuadro general”, agrega Dan Martin, otro de los autores, perteneciente al Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, de California, EEUU.
La Antártida Occidental es una de las regiones de la Tierra en más rápido proceso de calentamiento y su cobertura de hielo ha sido escenario de un dramático adelgazamiento en los últimos años.
La Capa de Hielo de la Antártida Occidental (WAIS) ha venido perdiendo significativas cantidades de hielo hacia el océano, que no han sido compensadas por la nieve caída. La pérdida de hielo, que drena desde las capas de hielo a través de varias corrientes de flujos provee una significativa contribución al aumento del nivel del mar que, según lo esperable, se incrementará en el futuro.
Cornford, Martin y un equipo de investigadores de varias regiones del mundo han logrado estimar la posible contribución de la WAIS al incremento del nivel del mar en los próximos dos siglos. Sus resultados reflejan incertidumbres en las emisiones futuras de gases de efecto invernadero, la caída de nieve y la circulación oceánica, pero la utilización de un modelo de alta resolución permitió a los investigadores reducir el error numérico que frecuentemente contamina los modelos de flujo de hielo.
Según Cornford, el modelo indica “que los cambios futuros en la Capa de Hielo de la Antártida Occidental seguirán estando dominados como hasta hoy, por un adelgazamiento en la cuenca del Mar de Admunsen, por lo menos hasta el siglo XXII. Pero en otras regiones de la Antártida Occidental también podrían producirse disminuciones de hielo en extensión similar si el océano llegara a calentarse lo suficiente”.
En su simulación más extrema, en la que las capas de hielo se desintegran progresivamente a lo largo del próximo siglo, la mayoría de las áreas frontales por las que fluye el hielo, retrocederían cientos de kilómetros. La Capa en su conjunto podría contribuir con 80.000 kilómetros cúbicos de hielo al incremento del nivel del mar para 2100, y con 200.000 kilómetros cúbicos para el 2200. Esto equivaldría a un incremento de 20 cm en el nivel medio del mar global para fin de siglo –un volumen suficiente como para llenar el Mar Caspio- y cerca de 50 cm para el 2200. Si bien se trata de valores suficientemente altos como para amenazar a ciudades y países emplazados en territorios bajos, los investigadores recalcan que éste es un escenario extremo.
Tony Payne, profesor de la Universidad de Bristol y coautor del trabajo aclara que el modelo dado a conocer utiliza como forzante las consecuencias directas de la emisión de gases de efecto invernadero y el calentamiento del océano en la región, pero que hay muchos otros procesos climáticos involucrados, muchos de los cuales son todavía poco conocidos. “Sería por lo tanto prematuro asignarle grados de probabilidad a ninguno de los escenarios de retroceso descriptos por el modelo, aunque resulta útil cuantificar la magnitud del incremento del nivel del mar en algunos de estos casos más extremos”.
Los autores buscaron determinar cómo respondería la capa de hielos a un futuro calentamiento, tanto moderado como extremo. “Planteamos un modelo de dinámica de hielo para un abanico de escenarios de cambios atmosféricos y oceánicos, que arrancan desde ningún cambio, y pasan por distintos estados de cambio pronosticados por los modelos oceánicos y atmosféricos más actuales disponibles, hasta llegar a un nivel de cambio extremo que permita estudiar los máximos niveles de nivel del mar que podrían alcanzarse”, explicó Cornford.
“La experiencia se desarrolló en muchos pasos diferentes, a medida que los resultados de los modelos climáticos globales fueron incorporados a los modelos regionales de atmósfera y océanos de la Antártida, cuyos resultados fueron finalmente utilizados como forzantes del modelo de capas de hielo de interés para el estudio”, agregó Payne. (Spacedaily. Adaptado al español por NUESTROMAR)
25/08/15


