La tendencia al alza en gastos militares registrada en América Latina ha recibido un nuevo impulso con el proyecto brasileño-argentino de construcción de un submarino con propulsión nuclear. El anuncio fue formulado por el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, quien precisó haber obtenido el respaldo de su homóloga argentina, Nilda Garré y de los comandantes de las tres fuerzas armadas.
La tendencia al alza en gastos militares registrada en América Latina ha recibido un nuevo impulso con el proyecto brasileño-argentino de construcción de un submarino con propulsión nuclear. El anuncio fue formulado por el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, quien precisó haber obtenido el respaldo de su homóloga argentina, Nilda Garré y de los comandantes de las tres fuerzas armadas.
El proyecto supone la constitución de una empresa binacional en la que la parte argentina quedará encargada de la fabricación de un reactor nuclear compacto, mientras que Brasil producirá el combustible atómico y la parte no nuclear del submarino.
El ministro Jobim precisó que su país recurrirá a tecnología francesa, puesta a la disposición de su gobierno gracias a las estrechas relaciones de su país con Francia: “Discutimos la semana pasada con el presidente Nicolas Sarkozy para forjar una alianza estratégica”.
Por su parte, Argentina cuenta con una empresa estatal de alta tecnología, INVAP, que ha desarrollado un prototipo de planta propulsora y que exporta reactores nucleares destinados a la investigación y a la producción de materiales de uso médico o industrial.
El ministro brasileño hizo sus declaraciones en Buenos Aires, al término de una visita oficial del presidente Lula. Nelson Jobim adelantó que la empresa binacional podría también producir reactores nucleares, capaces da abastecer grandes ciudades con fluido eléctrico. Las precisiones del ministro tuvieron lugar después de que Lula y su homóloga argentina anunciaran la decisión de crear una empresa binacional para enriquecer uranio y para desarrollar un generador núcleo-eléctrico, entre otros acuerdos energéticos y aeronáuticos.
Brasil promueve la creación de un Consejo de Seguridad en América del Sur, con el objetivo de centralizar la producción, capacitación y consumo regional de materiales necesarios para garantizar la Defensa. Pero por ahora, Argentina ha fracasado en su intento de vender a Brasil su avión “Pampa”, puesto que su vecino afirma utilizar con satisfacción el “Super Tucano” de fabricación nacional.
Al menos una parte de los proyectos brasileños supone aumentar los gastos militares, que en el curso de la última década han aumentado en 21%.
25/02/08
RADIO FRANCE INTERNATIONALE

