Luego de 3 años de intensas gestiones, el Congreso de la Argentina aprobó por ley la adhesión del país a la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas.
Luego de 3 años de intensas gestiones, el Congreso de la Argentina aprobó por ley la adhesión del país a la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas.
La medida favorece la conservación de las tres especies de tortugas marinas que visitan el mar argentino durante sus migraciones, todas ellas, amenazadas de extinción.
Buenos Aires, 14 de Julio 2010. – Luego de la sanción de la Ley 26.600, la protección, conservación y recuperación de las poblaciones de tortugas marinas y de los hábitats de los cuales dependen, podrían mejorar considerablemente en el mar argentino. La adhesión de la Argentina a la Convención Interamericana para la Protección y Con-servación de las Tortugas Marinas (CIT), anunciada el 8 de julio por Boletín Oficial, es clave para enmarcar y fortalecer las investigaciones y los proyectos de conservación que ya existen en nuestro país. Vida Silvestre celebra esta noticia y sostiene que los próximos pasos dependen del compromiso de todos.
Las investigaciones que se han realizado en los últimos años, permitieron confirmar que el mar argentino cumple un importante papel en la vida de estas especies, y que ellas también son importantes para nuestro mar. La adhesión del país a la CIT es, en gran medida, el resultado de las incesantes gestiones desarrolladas por el Programa Regional de Investigación y Conservación de Tortugas Marinas de Argentina (PRICTMA), con el apoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, y de numerosas organizaciones de la región, como el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y la Fundación Vida Silvestre Argentina.
“Aunque a muchos les sorprenda, las tortugas marinas forman parte del espectacular elenco de especies que habitan el mar argentino. Lamentablemente, como sucede en el resto del mundo, las tres especies que visitan nuestras aguas están amenazadas. En nuestro mar, el principal problema es la contaminación de aguas y costas por todo tipo de plásticos y basura de origen antrópico, seguido por la pesca accidental”, comentó Diego Albareda, veterinario del Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires y Coordinador del PRICTMA.
La Convención implicará, entre otras medidas, asumir el compromiso de proteger, conservar y restaurar los hábitats claves para estas especies, el fomento de la investigación científica, la promoción de esfuerzos para mejorar las poblaciones de tortugas marinas, la promoción de la educación ambiental y la difusión de información, la reducción al mínimo posible de la captura, retención, daño o muerte incidentales de las tortugas marinas durante las actividades pesqueras.
“La sanción de esta ley es un gran paso para fortalecer todo el trabajo que se está realizando para proteger a estos embajadores marinos. Sin dudas, era una deuda pendiente del Estado, pero es necesario que recordemos que todos tenemos la responsabilidad de conservar la biodiversidad de nuestros mares. Tan solo con algunas pequeñas conductas podemos favorecer grandes cambios, como por ejemplo no tirar basura al mar ni en la playa, al encontrar una tortuga en la playa avisar rápidamente al centro de recuperación más cercano o a Prefectura al teléfono 106, apoyar las acciones de las organizaciones que trabajan por la conservación de estas especies y del mar en general, participar en jornadas de limpieza”, explicó Alejandro Arias, coordinador de especies marinas de Vida Silvestre.
14/07/10
FVSA
