En varios lugares del litoral atlántico, Villa Gesell, Miramar, Necochea, Monte Hermoso, Las Grutas y Puerto Madryn, se llevó a cabo un relevamiento de la vegetación, mediante el cual pudo comprobarse que se mantiene un considerable porcentaje de especies autóctonas.
En varios lugares del litoral atlántico, Villa Gesell, Miramar, Necochea, Monte Hermoso, Las Grutas y Puerto Madryn, se llevó a cabo un relevamiento de la vegetación, mediante el cual pudo comprobarse que se mantiene un considerable porcentaje de especies autóctonas.
Así lo reveló el doctor José Dadon, del Laboratorio de Ecología Marina de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, uno de los responsables de aquella tarea, quien destacó el hecho de haberse comprobado que la urbanización no llegó a arrasar con la vegetación natural, por cuyo motivo todavía hay tiempo de planificar un sistema sustentable con vistas al futuro.
A ello, precisamente, apunta la tarea emprendida en esos seis lugares de tres provincias, que podría significar el comienzo de un proceso de preservación de los recursos existentes, rescatándolos del avance de la urbanización. Señaló el doctor Dadon que pese a todas las modificaciones que implica el crecimiento de las ciudades, todavía pueden apreciarse especies nativas exóticas y plantas que provenían de ecosistemas vecinos traídas por aves, insectos o algún curso de agua.
Por lo tanto, la diversidad disponible podría ser bien aprovechada para crear un paisaje diferente y atractivo, planificando de manera tal –según sus conceptos– que ciertas áreas atraigan al turismo, otras sean más agrestes y quede un sector destinado a la conservación, de modo de contar con un "mosaico" que haga sostenible el ecosistema.
La inclusión de Monte Hermoso en el relevamiento implica, al mismo tiempo, un compromiso en el que debieran involucrarse las autoridades locales y la propia comunidad, en la preservación de los recursos existentes. Si bien Pehuen Co no formó parte del trabajo, cabe recordar la titánica tarea que la familia González Martínez realizó hace muchas décadas para crear un marco forestal del que disfrutan quienes hoy visitan el balneario. La protección de ese capital obliga a adoptar actitudes responsables en el que todos debieran involucrarse.
Otra de las observaciones hechas en aquel estudio se refiere a la invasión de diversos tipos de vehículos sobre las playas, configurando una amenaza ambiental a la que debiera ponerse coto. El informe subraya que los automotores socavan la arena y dejan las raíces al aire, en un evidente perjuicio para la vegetación del lugar. Asimismo, se hace hincapié en la necesidad de renovar la forestación en aquellos lugares, pues gran parte de ella tiene muchas décadas de antigüedad y es recomendable iniciar un proceso de sustitución.
Las conclusiones del relevamiento serán entregadas a las autoridades de los respectivos municipios, como un aporte a futuras acciones que se emprendan a los efectos de proteger las plantas nativas de cada lugar. Cabe concluir que se trata de una valiosa contribución al mejor conocimiento de la realidad y una atendible propuesta a encarar, sobre teniendo en cuenta los diversos fenómenos que en estos tiempos se convierten en amenazas para el marco ambiental que nos rodea.
14/05/09
LA NUEVA PROVINCIA
